
La estatal nombró al actual presidente ejecutivo de Collahuasi como nuevo líder de Codelco desde el 13 de julio. Su llegada ocurre en medio de una baja productiva, presión por seguridad, mayores costos y una revisión interna por cifras de producción.
Codelco abrió una nueva etapa ejecutiva. El directorio de la estatal designó a Jorge Gómez Díaz como presidente ejecutivo, cargo que asumirá el 13 de julio, tras la renuncia de Rubén Alvarado.
El nombramiento no llega en un momento neutro. Gómez deberá hacerse cargo de una compañía que sigue siendo estratégica para las finanzas públicas, pero que enfrenta tensiones simultáneas en producción, seguridad operacional, disciplina de costos y control interno.
El propio directorio de Codelco, encabezado por Bernardo Fontaine, definió recientemente cuatro pilares para la nueva etapa: seguridad, maximización de aportes al Fisco sin aumentar deuda, orden interno con transparencia y sostenibilidad operacional, económica, ambiental y social.
Producción: recuperar toneladas sin forzar la operación
El primer frente es productivo. En el primer trimestre de 2026, Codelco informó que su producción propia llegó a 272 mil toneladas métricas finas de cobre, una caída de 8,1% frente al mismo período de 2025. Considerando las participaciones en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca, la producción total alcanzó 300 mil toneladas, un retroceso de 7,5%, según los resultados trimestrales de la compañía.
La cifra deja claro el problema: Codelco sigue capturando mejores precios del cobre, pero aún no logra consolidar una recuperación operacional sostenida. En el mismo trimestre, Radomiro Tomic aumentó 12% su producción y Salvador subió 80% por la puesta en marcha de Rajo Inca, pero otras divisiones relevantes tuvieron caídas.
El desafío de Gómez será recuperar continuidad operacional sin transformar la meta productiva en presión indebida sobre seguridad, mantenimiento o calidad del dato. Ese equilibrio será clave en faenas maduras, con leyes más bajas y proyectos estructurales que todavía están en fase de estabilización.
Seguridad: el punto más sensible tras El Teniente
El segundo frente es seguridad. No es un tema reputacional: es operacional, laboral y regulatorio.
El directorio de Codelco acordó crear un Comité de Seguridad El Teniente para hacer seguimiento a las materias vinculadas al accidente del 31 de julio de 2025. Además, el Comité de Sustentabilidad pasó a ser Comité de Seguridad y Sostenibilidad, de acuerdo con la información publicada por la estatal tras la primera sesión encabezada por Bernardo Fontaine.
En agosto de 2025, Codelco sostuvo que no existía dilema entre producción y seguridad y que el reinicio operacional en El Teniente debía realizarse bajo criterios establecidos por Sernageomin y la Dirección del Trabajo. La compañía lo planteó en su comunicación oficial sobre el retorno paulatino de la división, donde remarcó que ningún objetivo productivo estaría por sobre la seguridad.
Para Gómez, el punto no será solo reforzar protocolos. El desafío será demostrar que las decisiones de planificación minera, secuenciamiento, contratistas, mantenimiento y reinicio operacional tienen trazabilidad técnica suficiente para sostener la confianza interna y externa.
Costos y deuda: producir más, pero con caja bajo presión
El tercer frente es financiero. Codelco informó un EBITDA de US$2.143 millones en el primer trimestre de 2026, un alza de 59% frente al mismo período del año anterior, impulsada por mejores precios del cobre y subproductos como el molibdeno. Los aportes al Fisco llegaron a US$430 millones, un aumento de 94%.
El problema es que ese mejor resultado convivió con menor producción. El precio ayudó, pero no reemplaza la necesidad de bajar costos unitarios, estabilizar plantas y mejorar productividad minera.
La presión se entiende mejor con el mandato del nuevo directorio: maximizar aportes al Estado, pero buscando no aumentar la deuda. Ese objetivo obliga a revisar inversiones, priorizar proyectos con retorno claro y evitar desviaciones presupuestarias en una cartera que incluye operaciones antiguas, proyectos estructurales y nuevas áreas de negocio.
La señal es directa: Gómez no solo deberá producir más cobre. Deberá hacerlo con disciplina de capital, control de costos y mayor confiabilidad en la ejecución de proyectos.
Gobernanza: ordenar la casa y recuperar confianza
El cuarto frente es gobernanza. Es probablemente el más delicado porque cruza producción, bonos, auditoría, control interno y credibilidad pública.
Codelco informó en mayo que adoptó medidas tras detectar desviaciones en el reconocimiento de producción 2025. La compañía señaló que resolvió la desvinculación de un ejecutivo, medidas disciplinarias y una denuncia ante el Ministerio Público. Además, el nuevo directorio encargó una auditoría forense externa sobre el cálculo de producción 2024-2025 y los costos asociados a la renovación del edificio de Casa Matriz.
Reuters informó que la auditoría interna detectó una clasificación impropia de material como producto terminado, incluyendo 20.000 toneladas de Chuquicamata y 6.875 toneladas de Ministro Hales, aunque la estatal indicó que los estados financieros de 2025 no requerían ajustes. El antecedente fue reportado en la cobertura internacional sobre la salida de ejecutivos y la auditoría de producción de Codelco.
Para Gómez, la gobernanza no será un asunto administrativo. Será condición básica para que el mercado, el Gobierno, los trabajadores y la industria vuelvan a confiar en las cifras operacionales de la estatal.
Datos clave
Nuevo presidente ejecutivo: Jorge Gómez Díaz.
Fecha de asunción: 13 de julio de 2026.
Cargo actual: presidente ejecutivo de Collahuasi.
Presidente ejecutivo saliente: Rubén Alvarado.
Producción propia de Codelco en 1T 2026: 272 mil toneladas métricas finas.
Variación productiva 1T 2026: -8,1% interanual.
EBITDA 1T 2026: US$2.143 millones.
Aportes al Fisco 1T 2026: US$430 millones.
Focos definidos por el directorio: seguridad, aportes al Estado sin más deuda, transparencia y sostenibilidad operacional.
Qué observará la industria
La llegada de Gómez será medida por resultados concretos, no por señales internas. La industria observará si Codelco logra estabilizar la producción mensual, reducir la dispersión entre divisiones, sostener una agenda de seguridad más estricta, contener costos y cerrar sin ambigüedades la revisión de sus cifras productivas.
El punto de fondo es que Codelco necesita volver a producir más cobre, pero con datos confiables, costos controlados y seguridad operacional verificable. Esa será la vara real para evaluar la nueva administración.












