
Lundin Mining ajusta su hoja de ruta en medio de un escenario internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, mientras acelera uno de los proyectos cupríferos más ambiciosos de Sudamérica. La compañía canadiense, liderada por su CEO Jack Lundin, reconoce que el conflicto en Medio Oriente ya está generando efectos indirectos en la industria minera, especialmente a través del encarecimiento de insumos clave como el petróleo. Aun así, la firma mantiene su apuesta por el crecimiento, con inversiones que superan los US$ 400 millones en Chile durante 2026 y un agresivo plan para desarrollar el Distrito Vicuña, iniciativa binacional junto a BHP que requerirá desembolsos totales por US$ 18.000 millones. La estrategia apunta a posicionar a la compañía dentro del top 10 global de productores de cobre, en un contexto donde los precios del metal continúan elevados, pero con crecientes presiones en costos y cadenas de suministro.
Conflicto en Medio Oriente presiona costos operacionales
Desde la compañía advierten que el impacto del conflicto no es directo sobre la producción, pero sí relevante en términos macroeconómicos. El alza sostenida del petróleo ya comienza a reflejarse en los contratos operacionales, afectando un componente que representa cerca del 15% de los costos de la minera. La indexación de este insumo, en algunos casos semanal, implica que los efectos se perciben casi de inmediato en las operaciones.
A ello se suma la preocupación por medidas fiscales locales, como el impuesto específico a los combustibles, que podría agravar aún más la estructura de costos en Chile. Pese a este escenario, la compañía destaca que los precios del cobre y el oro se mantienen en niveles altos, lo que permite sostener márgenes y continuar con los planes de inversión.
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Distrito Vicuña: el proyecto que redefine la escala
El Distrito Vicuña, ubicado en la frontera entre Chile y Argentina, se perfila como el eje del crecimiento futuro de la compañía. El proyecto contempla tres fases de desarrollo:
Fase 1 (José María): inversión superior a US$ 7.000 millones, con inicio proyectado para 2027
Fase 2 y 3 (Filo del Sol): US$ 11.000 millones adicionales, financiados con los flujos generados en la primera etapa
Producción estimada: promedio anual de 500 mil toneladas de cobre, 800 mil onzas de oro y 20 millones de onzas de plata en los primeros diez años
Con estos volúmenes, Vicuña podría ubicarse entre las cinco mayores operaciones mineras del mundo. Además, el proyecto destaca por su capacidad de autofinanciamiento, reduciendo la necesidad de capital externo en las etapas posteriores.
Chile como plataforma clave de exportación
Uno de los elementos estratégicos del proyecto es el uso de infraestructura chilena para la salida del concentrado. En una primera etapa, el mineral será transportado por camiones hacia puertos de la Región de Atacama, mientras que en fases posteriores se evalúa la construcción de un mineroducto hacia la costa.
Entre las alternativas en análisis figura el uso de instalaciones existentes, como el puerto asociado a Minera Candelaria en Caldera, aunque la decisión final aún no está definida. La cercanía geográfica con el Pacífico —entre 200 y 250 kilómetros desde el yacimiento— refuerza la viabilidad logística de esta opción frente a rutas alternativas en Argentina.
Inversiones en Chile y consolidación regional
En paralelo, Lundin Mining proyecta invertir cerca de US$ 450 millones en sus operaciones actuales en Chile durante 2026:
Candelaria: US$ 215 millones en capital de mantenimiento
Caserones: US$ 235 millones, tras aumentar su participación al 75%
A esto se suma la adquisición del 31% del proyecto Los Helados, con miras a integrar su desarrollo junto a Caserones y conformar una operación de mayor escala.
La compañía ha redefinido su portafolio para concentrarse en Sudamérica, priorizando activos en Chile y Argentina. Esta estrategia, junto con alianzas clave con socios como BHP, Sumitomo y JX Nippon, busca consolidar una plataforma de crecimiento sostenido en cobre, en línea con la creciente demanda global por minerales críticos.












