
La minera redujo en 10.000 toneladas su rango de producción consolidada para 2026 después de que un segundo evento meteorológico dañara nuevamente infraestructura eléctrica de Caserones. Candelaria, en tanto, mantiene sin cambios su proyección anual.
Lundin Mining recortó su proyección de producción de cobre para 2026 luego de que una segunda tormenta invernal afectara la recuperación de la mina Caserones, en la Región de Atacama, provocando una nueva interrupción eléctrica y mayores costos para la operación.
La compañía canadiense ahora espera producir entre 300.000 y 325.000 toneladas de cobre durante el año, por debajo de su estimación anterior de entre 310.000 y 335.000 toneladas. Al mismo tiempo, elevó su proyección de costo efectivo consolidado desde un rango de US$1,90-US$2,10 por libra hasta US$1,95-US$2,15 por libra.
El ajuste se concentra en Caserones. La previsión de producción de la faena pasó de 130.000-140.000 toneladas a 120.000-130.000 toneladas de cobre, mientras que su costo efectivo estimado aumentó desde US$2,05-US$2,25 hasta US$2,15-US$2,35 por libra. Las cifras de producción de Caserones son informadas por Lundin sobre una base de 100% de la operación.
Segunda tormenta volvió a dañar infraestructura de Caserones
La nueva emergencia comenzó el 13 de agosto y dejó fuertes precipitaciones en sectores de menor altitud, además de nevadas intensas y fuertes vientos en zonas cordilleranas de Atacama, según informó Lundin Mining.
Caserones ya había enfrentado un corte de energía entre el 18 y el 30 de julio debido a un episodio meteorológico anterior. Sin embargo, el 14 de agosto se produjo una segunda interrupción del suministro eléctrico. Las inspecciones posteriores determinaron que el viento y la nieve volvieron a dañar una torre de transmisión que ya había resultado afectada durante la primera tormenta.
Lundin indicó que movilizó equipos para reparar la infraestructura y espera completar la restauración del suministro eléctrico durante la semana del 17 de agosto. Después de esa etapa, la compañía prevé realizar una recuperación gradual de las operaciones. Mientras continúan los trabajos, generadores de respaldo mantienen funcionando infraestructura considerada crítica en la faena.
Según la empresa, después del primer evento esperaba que las pérdidas de producción pudieran mantenerse dentro del extremo inferior de su proyección original. La segunda tormenta interrumpió ese proceso de recuperación y extendió el período de paralización no planificada, lo que llevó finalmente a modificar las estimaciones para todo 2026.
Candelaria mantiene su meta de producción
El impacto no modificó, por ahora, las perspectivas de Lundin para su otra gran operación chilena. La compañía mantuvo la guía de producción de Candelaria entre 135.000 y 145.000 toneladas de cobre en 2026, junto con un costo efectivo estimado entre US$2,05 y US$2,25 por libra.
Tampoco hubo modificaciones para Chapada, en Brasil, que mantiene una proyección de entre 45.000 y 50.000 toneladas de cobre. Con estos ajustes, la reducción de 10.000 toneladas en ambos extremos de la guía consolidada de Lundin se explica por el deterioro de las perspectivas para Caserones.
Caserones se ha convertido en uno de los principales activos de Lundin Mining en Chile. En abril de 2026, la minera completó la compra de una participación adicional de 5% en la operación, elevando su propiedad desde 70% hasta 75%.
La nueva interrupción ocurre pocas semanas después del primer sistema frontal que afectó a distintas operaciones mineras del norte y centro de Chile, reforzando el impacto que las condiciones meteorológicas de este invierno están teniendo sobre la continuidad operacional de algunas faenas ubicadas en zonas cordilleranas.






