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Industria Minera

Lundin suspende Caserones por nieve y mantiene Candelaria operando con mineral acopiado

Lundin Mining ha suspendido temporalmente las operaciones en Caserones debido a intensas nevadas, mientras Candelaria sigue procesando mineral acopiado para mantener su producción.

Lundin suspende Caserones por nieve y mantiene Candelaria operando con mineral acopiado

El sistema frontal interrumpió el suministro eléctrico y restringió los accesos a Caserones, mientras la planta concentradora de Candelaria continúa procesando stockpiles. La minera mantuvo sin cambios su proyección anual de producción.

Lundin Mining suspendió temporalmente las operaciones de Caserones debido a las intensas nevadas, las restricciones de acceso y las interrupciones del suministro eléctrico provocadas por el sistema frontal que afectó a la Región de Atacama. En paralelo, el complejo minero Candelaria mantiene operativa su planta concentradora mediante el procesamiento de mineral previamente acopiado, pese a las dificultades registradas en las actividades extractivas.

La detención de Caserones se inició el 18 de julio y continuará hasta que se restablezca la energía y existan condiciones seguras para acceder a la faena. Generadores de respaldo permanecen destinados a sostener actividades críticas, mientras los equipos operacionales evalúan el estado de los caminos, la infraestructura y los servicios esenciales.

En Candelaria, las lluvias intensas afectaron las operaciones mineras, pero la disponibilidad de stockpiles permitió mantener el funcionamiento del molino. Esta capacidad de seguir procesando mineral almacenado reduce el impacto inmediato sobre la producción, aunque su efectividad dependerá de la duración de las restricciones y del ritmo con que puedan normalizarse las operaciones en mina.

Dos faenas estratégicas para la producción de cobre

Candelaria y Caserones se encuentran entre los principales activos cupríferos de Lundin Mining en Chile y concentran una parte relevante de su producción mundial. Ambas operaciones están ubicadas en Atacama, aunque enfrentan condiciones geográficas y climáticas distintas.

Candelaria opera en las cercanías de Tierra Amarilla y combina minería a cielo abierto y subterránea con una planta concentradora. Caserones, en cambio, está emplazada en la alta cordillera, donde las nevadas, las bajas temperaturas y la disponibilidad de caminos pueden condicionar la continuidad operacional durante el invierno.

Para 2026, Lundin proyecta que Candelaria produzca entre 135.000 y 145.000 toneladas de cobre, considerando el 100% de la operación. En Caserones, la estimación se sitúa entre 130.000 y 140.000 toneladas.

En conjunto, ambas faenas podrían aportar entre 265.000 y 285.000 toneladas durante el año, equivalentes a la mayor parte de la producción de cobre prevista por la compañía. A nivel consolidado, Lundin mantiene una guía anual de entre 310.000 y 335.000 toneladas de cobre.

La minera no modificó esas estimaciones tras el temporal. Su planificación anual ya considera posibles interrupciones meteorológicas en Caserones, particularmente durante los meses de invierno, cuando las condiciones de alta montaña pueden afectar el transporte de personal, insumos y concentrados.

Los stockpiles sostienen el procesamiento en Candelaria

El uso de mineral acopiado cumple un papel central en la continuidad de Candelaria. Los stockpiles permiten alimentar la planta concentradora cuando disminuye temporalmente la extracción desde el rajo o desde las operaciones subterráneas.

La estrategia evita una paralización inmediata de la planta, infraestructura que requiere continuidad operacional para mantener sus parámetros de molienda, recuperación y producción de concentrado. Sin embargo, los inventarios disponibles son finitos y deben administrarse considerando la calidad del mineral, su ley, dureza y comportamiento metalúrgico.

Si las restricciones sobre la actividad minera se prolongaran, la operación podría verse obligada a ajustar sus tasas de procesamiento o modificar la mezcla de alimentación. Hasta ahora no se ha detallado una reducción en el ritmo de molienda ni una estimación del volumen de cobre potencialmente afectado.

La situación también pone a prueba la planificación logística de la faena. La normalización no depende únicamente del término de las precipitaciones, sino también de la habilitación de caminos, la inspección de instalaciones, la estabilidad de taludes y la recuperación de los servicios requeridos por trabajadores y empresas contratistas.

Caserones enfrenta el mayor impacto operacional

La condición de Caserones es más compleja debido a su ubicación cordillerana. La acumulación de nieve limitó los accesos y la interrupción eléctrica obligó a detener las operaciones, dejando los sistemas de emergencia destinados a las funciones esenciales.

La reactivación deberá realizarse por etapas. Antes del retorno a régimen será necesario recuperar el suministro eléctrico, despejar rutas, verificar instalaciones y confirmar que existan condiciones seguras para el desplazamiento de personal y equipos.

Una faena de alta montaña depende de una cadena logística amplia, que incluye transporte de trabajadores, combustible, reactivos, repuestos, alimentación y servicios de apoyo. Incluso después de mejorar el tiempo, las restricciones pueden persistir mientras se reparan caminos o se retira la nieve acumulada.

Caserones produjo 132.881 toneladas de cobre durante 2025, superando su rango original de producción para ese ejercicio. El cuarto trimestre del año pasado alcanzó 39.612 toneladas, el mayor volumen trimestral registrado desde la incorporación de la operación al portafolio de Lundin Mining.

Ese desempeño elevó la importancia de la faena dentro de los resultados del grupo y explica la atención del mercado sobre la duración de la suspensión. Una interrupción acotada podría absorberse dentro de la planificación anual; una detención prolongada, en cambio, aumentaría la presión sobre las metas del segundo semestre.

Impacto sobre proveedores, trabajadores y rutas

Los efectos del sistema frontal se extienden más allá de las plantas y los rajos. Las restricciones de acceso afectan turnos, transporte de personal, distribución de insumos y servicios contratados por las operaciones.

Para los proveedores regionales, la recuperación de la conectividad será determinante. Empresas de transporte, mantenimiento, alimentación, perforación, movimiento de tierra y apoyo técnico dependen de que las rutas se mantengan habilitadas y de que las faenas recuperen su programación normal.

La prioridad inmediata es evitar la exposición de trabajadores a caminos bloqueados, nieve, escurrimientos, derrumbes o fallas eléctricas. En este tipo de emergencias, la reanudación productiva queda subordinada a la inspección de infraestructura y a la restitución segura de los accesos.

El evento también vuelve a poner en discusión la resiliencia de la infraestructura minera frente a episodios meteorológicos extremos. Sistemas eléctricos redundantes, reservas de insumos, equipos para despeje de nieve, stockpiles y protocolos de evacuación son componentes cada vez más relevantes para reducir el impacto de interrupciones climáticas.

Qué observará la industria

La atención estará centrada en el tiempo que Caserones permanezca suspendida y en la velocidad con que Candelaria pueda normalizar sus actividades mineras. También será relevante conocer si las restricciones logísticas alteran el transporte de concentrado o el abastecimiento de insumos durante los próximos días.

Las condiciones meteorológicas comenzaron a moderarse, aunque la recuperación completa de caminos e infraestructura podría extenderse más allá del término de las lluvias y nevadas. Nuevos sistemas frontales podrían cruzar la zona durante la semana, aunque con menor intensidad que el evento reciente.

Mientras Lundin mantenga su guía anual, el impacto financiero y productivo se considera manejable dentro de su planificación. La evaluación cambiaría si la suspensión de Caserones se prolonga, si los acopios de Candelaria disminuyen más rápido de lo previsto o si aparecen daños relevantes en infraestructura.

Por ahora, la contingencia muestra una respuesta operacional diferenciada: Candelaria sostiene el procesamiento gracias a sus reservas de mineral, mientras Caserones permanece detenida hasta recuperar energía y accesibilidad. La duración de ambas restricciones definirá si el temporal queda contenido como una interrupción estacional o comienza a afectar los objetivos productivos de Lundin Mining para 2026.