Industria Minera

Mas atribuye parte de la caída minera a retrasos de inversión y apunta a las políticas públicas

El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, señala que los retrasos en la aprobación de proyectos y las inversiones postergadas están afectando la producción minera en Chile, que se prevé caerá u

Mas atribuye parte de la caída minera a retrasos de inversión y apunta a las políticas públicas
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El biministro de Economía y Minería sostuvo que la lentitud en la aprobación de proyectos y la postergación de inversiones están incidiendo en el retroceso productivo. Cochilco proyecta que Chile cerrará 2026 con 5,27 millones de toneladas de cobre, un 2,6% menos que el año pasado.

El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, atribuyó parte de la caída que enfrenta actualmente la producción minera chilena a la acumulación de inversiones postergadas y a procesos de aprobación que, a su juicio, se han extendido durante años producto de políticas públicas que dificultaron el desarrollo de nuevos proyectos. Sus declaraciones se producen después de varios meses de menor actividad del sector y mientras el Gobierno busca elevar nuevamente la producción nacional de cobre hacia los seis millones de toneladas anuales.

La discusión adquirió mayor peso después de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, calificara el escenario como una “gran recesión minera”. Desde la industria, sin embargo, el presidente ejecutivo del Consejo Minero, Joaquín Villarino, ha planteado una lectura diferente: sostiene que parte del retroceso corresponde a una fase propia del ciclo productivo, influida por menores leyes minerales, mantenciones y retrasos de inversiones.

Mas reconoció que 2026 ha sido particularmente débil para el sector. “Hay muchas minas que están con mantenimiento que habían postergado por años. Hay minas que necesitan aprobar proyectos que venían ralentizados por años”, afirmó en una entrevista con T13 Radio.

A partir de ese diagnóstico, el secretario de Estado agregó que la situación refleja “el efecto de cuando uno tiene malas políticas públicas y todo el proceso se hace mucho más lento”, vinculando especialmente el problema con los tiempos requeridos para desarrollar y aprobar inversiones.

La minería profundizó su caída durante julio

Las cifras económicas confirman el deterioro de la actividad, aunque muestran que las causas son múltiples.

El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) cayó 1,5% interanual en julio de 2026, resultado explicado principalmente por el desempeño de la minería. El Banco Central señaló que la producción minera, particularmente la de cobre, estuvo afectada por menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas.

En ese mes, el componente minero del Imacec registró una contracción de 9,3% respecto de julio de 2025, mientras que la producción acumulada de cobre entre enero y julio mostraba una caída frente al mismo período del año anterior.

La debilidad también se observa al ampliar la comparación. Chile produjo 5,51 millones de toneladas de cobre de mina en 2024, volumen que retrocedió a cerca de 5,42 millones de toneladas en 2025, de acuerdo con las estadísticas de Cochilco. Durante los primeros cinco meses de 2026, la producción alcanzó 2,04 millones de toneladas, frente a 2,23 millones en igual período de 2025.

Cochilco revisó además sus perspectivas y actualmente estima que la producción chilena llegará a 5,27 millones de toneladas en 2026, una disminución de 2,6% frente a 2025. El organismo atribuye el resultado principalmente a un primer semestre débil, con menores volúmenes en Codelco, Escondida y Spence, además de restricciones operacionales en distintas faenas.

Para 2027, la comisión proyecta una recuperación hasta 5,55 millones de toneladas, equivalente a un crecimiento de 5,2%, apoyada en una mayor producción de Codelco, la consolidación de Quebrada Blanca y mejores desempeños esperados en Escondida, Collahuasi, Los Pelambres y Mantoverde.

El desafío de volver a los seis millones de toneladas

Frente al retroceso, Mas señaló que el Ejecutivo busca generar condiciones que permitan acelerar inversiones y destrabar proyectos capaces tanto de ampliar capacidad como de compensar el agotamiento natural de yacimientos existentes.

“Tenemos que facilitar hoy día la inversión, tenemos que lograr que se invierta, pero también que se aprueben los proyectos”, sostuvo.

El Gobierno ha planteado como objetivo avanzar hacia una producción nacional de seis millones de toneladas de cobre, una meta que Mas calificó como “súper ambiciosa” considerando el desempeño actual.

El desafío no consiste únicamente en construir nuevas minas. Buena parte de las inversiones previstas corresponde a proyectos de continuidad operacional, expansiones y reposición de capacidad en faenas maduras, precisamente en momentos en que menores leyes obligan a procesar mayores volúmenes de mineral para mantener la producción de cobre fino.

En el caso de Codelco, Mas mencionó la necesidad de sostener una producción cercana a 1,35 millones de toneladas anuales, lo que requiere ejecutar inversiones permanentes y mantener en marcha los proyectos estructurales de la estatal.

Una cartera superior a US$100.000 millones

El debate sobre los permisos se produce mientras Chile mantiene una de las mayores carteras de inversión minera de los últimos años.

Cochilco identificó US$104.549 millones en proyectos para el período 2025-2034, el mayor monto registrado en más de una década. El cobre concentra la mayor parte de esos recursos, aunque una fracción importante corresponde a iniciativas que todavía deben completar etapas de ingeniería, evaluación ambiental, financiamiento o decisiones finales de inversión.

Entre los proyectos de mayor escala incluidos en esa cartera aparecen la nueva concentradora de Rosario, asociada a Collahuasi, y la nueva concentradora Los Colorados de Escondida. Al momento de la elaboración del informe de Cochilco, ambas iniciativas se encontraban en prefactibilidad y aún no contaban con Resolución de Calificación Ambiental.

Ese volumen potencial de inversión explica por qué los tiempos de tramitación se han convertido en uno de los puntos centrales de la discusión sobre la capacidad de Chile para recuperar producción.

Mas sostuvo que las aprobaciones ambientales no pueden mantener los actuales plazos, aunque acelerar las inversiones deberá coexistir con las exigencias técnicas, ambientales y sectoriales que deben cumplir los proyectos.

Menor producción, pero mayores ingresos por el precio del cobre

El retroceso productivo ocurre, además, en un escenario de precios elevados. Cochilco elevó recientemente a US$5,95 por libra su proyección para el precio promedio del cobre durante 2026.

Esa combinación implica que Chile está produciendo menos metal, pero obteniendo mayores ingresos por cada tonelada comercializada. En este contexto, estimaciones citadas por el Consejo Minero apuntan a que la gran minería privada podría aportar alrededor de US$8.000 millones en impuestos durante 2026, aproximadamente un 32% más que el año anterior.

Para Mas, esa relación entre producción y recaudación refuerza la necesidad de recuperar los volúmenes de cobre. El foco de los próximos años estará en determinar cuánto de la cartera superior a US$100.000 millones logra transformarse efectivamente en proyectos ejecutados y cuánto pueden aportar las expansiones y operaciones existentes para revertir la caída antes de que el deterioro de leyes minerales y el envejecimiento de las faenas vuelvan a presionar la oferta chilena.

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