
Cochilco proyecta que la producción chilena caerá 2% en 2026, hasta 5,3 millones de toneladas. La baja coincide con un mercado de precios altos y con un arranque débil de la estatal.
La menor producción de cobre volvió a encender una alerta para la minería chilena. En su último informe de tendencias, Cochilco proyectó que Chile producirá 5,3 millones de toneladas de cobre en 2026, una caída de 2,0% frente al año anterior, antes de una recuperación estimada de 4,0% en 2027, hasta 5,5 millones de toneladas.
El ajuste ocurre en un momento especialmente sensible para el país. El precio del cobre se mantiene en niveles históricamente altos, pero la oferta chilena enfrenta restricciones operacionales, menores leyes minerales, mantenciones programadas y un débil desempeño al inicio del año.
Cochilco advierte una baja para Chile en 2026
Según el diagnóstico de la Comisión Chilena del Cobre, Chile conservará su posición como principal productor mundial de cobre, con una participación cercana al 22% de la producción global. Sin embargo, el país enfrentará un año de menor volumen.
La caída proyectada para 2026 no responde a una menor demanda, sino a restricciones por el lado de la oferta minera. Cochilco atribuye el retroceso a menores leyes minerales, mantenciones programadas, restricciones operacionales y al bajo desempeño registrado al inicio del ejercicio.
Ese punto es relevante para la industria porque el mercado internacional sigue ajustado. La entidad prevé que la producción mundial de cobre mina llegue a 23,3 millones de toneladas en 2026, con un crecimiento de apenas 0,5%, mientras que el consumo mundial de cobre refinado aumentaría 1,5%, hasta 28,2 millones de toneladas.
La presión vuelve sobre Codelco
El escenario golpea directamente la lectura sobre Codelco. En su reporte de resultados del primer trimestre, la estatal informó una producción propia de 272 mil toneladas métricas finas, una baja de 8,1% frente al mismo período de 2025.
Al incorporar sus participaciones en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca, la producción atribuible de Codelco alcanzó 300 mil toneladas, 7,5% menos que las 324 mil toneladas registradas un año antes.
La presión sobre la estatal aumenta porque su baja productiva ocurre justo cuando Chile necesita capturar el ciclo de precios altos del cobre. En el primer trimestre, Codelco logró un EBITDA de US$2.143 millones y aportes al Estado por US$430 millones, apoyada por mejores precios del cobre y subproductos, pero con una base productiva más débil.
Divisiones con caídas relevantes
El retroceso de Codelco no fue uniforme. Radomiro Tomic elevó su producción a 71,6 mil toneladas y Salvador subió a 11,7 mil toneladas, apoyada por el avance de Rajo Inca.
La baja se concentró en divisiones de alto peso operacional. El Teniente cayó 26%, Chuquicamata 18%, Gabriela Mistral 14%, Ministro Hales 10% y Andina 6%.
La compañía explicó que El Teniente siguió afectada por los efectos del accidente fatal de julio de 2025. En Chuquicamata, la menor producción respondió a menor disponibilidad de mineral en planta; en Ministro Hales, al deterioro de leyes; en Gabriela Mistral, a una mantención programada; y en Andina, a una menor alimentación de mineral a planta.
Precios altos, pero con oferta frágil
Cochilco elevó su proyección de precio promedio del cobre a US$5,55 por libra para 2026 y a US$5,10 por libra para 2027. La entidad explicó que estos niveles reflejan una demanda global sólida y un mercado con estrechez de oferta.
El 12 de mayo, el cobre alcanzó un máximo histórico de US$6,29 por libra, en un contexto marcado por restricciones de oferta, riesgos operacionales y menor disponibilidad efectiva de metal. En ese análisis, Cochilco identificó como factores de tensión la lenta normalización de Grasberg en Indonesia, la caída de producción chilena del primer trimestre, disrupciones logísticas, escasez de ácido sulfúrico y déficit persistente de concentrados.
Para Chile, el riesgo es perder toneladas justo cuando el precio ofrece una ventana favorable para ingresos fiscales, inversión, márgenes operacionales y actividad de proveedores.
Datos clave
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Producción proyectada de Chile en 2026 | 5,3 millones de toneladas |
| Variación estimada para Chile en 2026 | -2,0% |
| Producción proyectada de Chile en 2027 | 5,5 millones de toneladas |
| Variación estimada para Chile en 2027 | +4,0% |
| Participación de Chile en producción mundial | Cerca de 22% |
| Precio promedio proyectado para 2026 | US$5,55/lb |
| Precio promedio proyectado para 2027 | US$5,10/lb |
| Producción propia de Codelco en 1T 2026 | 272 mil tmf |
| Variación producción propia Codelco | -8,1% |
| Producción atribuible de Codelco en 1T 2026 | 300 mil tmf |
| EBITDA Codelco 1T 2026 | US$2.143 millones |
Impacto para la minería chilena
El menor volumen proyectado por Cochilco expone uno de los principales desafíos de la minería chilena: sostener producción en faenas maduras, con menores leyes, mayores costos y exigencias crecientes en seguridad, continuidad operacional, energía, agua e infraestructura.
El problema no es solo contable. Una caída de producción reduce capacidad exportadora, afecta ingresos fiscales potenciales, estrecha la actividad de proveedores y limita el impacto positivo de un precio alto. También refuerza la presión sobre los proyectos estructurales de Codelco y sobre la cartera de inversiones privadas que debe reemplazar producción de operaciones envejecidas.
Qué observará la industria
Codelco informó avances en iniciativas estructurales que serán determinantes para recuperar volumen. La infraestructura de continuidad del Nivel 1 de Chuquicamata Subterránea llegó a 92% de avance; Andes Norte y Diamante, en El Teniente, alcanzaron 81% y 55%, respectivamente; y Rajo Inca, en Salvador, llegó a 95%, con expectativa de alcanzar su capacidad de diseño durante 2027.
El punto crítico será si la recuperación operacional de la estatal y del resto de la gran minería logra compensar el débil inicio de año. En un mercado con cobre sobre US$5 por libra y señales de fragilidad en la oferta global, cada tonelada que Chile deje de producir tendrá mayor impacto sobre ingresos, competitividad y liderazgo minero.












