
La creación de apenas 29.000 puestos de trabajo en Estados Unidos redujo las expectativas de una nueva alza de tasas de la Reserva Federal. Brasil destacó entre los mercados emergentes después de la primera vuelta presidencial y del mejor desempeño electoral de Flávio Bolsonaro frente a lo anticipado por los inversionistas.
Las acciones de los mercados emergentes iniciaron la semana con fuertes avances este lunes 5 de octubre, impulsadas por un dato de empleo estadounidense considerablemente más débil de lo previsto y por la consecuente reducción de las apuestas a un nuevo aumento de tasas de interés de la Reserva Federal. Brasil concentró buena parte de la atención, con una marcada reacción de sus activos después de las elecciones presidenciales del domingo.
El índice MSCI de acciones de mercados emergentes llegó a subir 1,2%, su mayor avance en aproximadamente dos semanas. Las monedas del bloque también se fortalecieron, con un alza cercana al 0,2% en el índice que las agrupa.
El escenario cambió después de conocerse que Estados Unidos creó solamente 29.000 empleos no agrícolas en septiembre, muy por debajo de los aproximadamente 90.000 que esperaba el mercado. A esto se sumaron revisiones a la baja en las cifras de contratación de los meses anteriores.
El empleo de EE.UU. cambia las apuestas sobre la Fed
La desaceleración del mercado laboral estadounidense entregó un alivio inmediato a los activos de riesgo. Antes de la publicación de las cifras, los inversionistas evaluaban una probabilidad considerablemente mayor de que la Reserva Federal continuara endureciendo su política monetaria.
Tras el informe laboral, esa expectativa cayó con fuerza. Las probabilidades implícitas de un aumento de tasas durante octubre descendieron a cerca de 18%, frente al 64% registrado una semana antes.
El dato de septiembre también mostró señales de moderación en otras variables laborales. La tasa de desempleo aumentó a 4,2%, mientras los salarios promedio por hora crecieron 0,1% mensual y 3% frente al mismo período del año anterior, su menor incremento interanual desde 2021.
Para los mercados emergentes, una política monetaria estadounidense menos restrictiva suele mejorar las condiciones financieras. Tasas más bajas o estables en Estados Unidos reducen el atractivo relativo del dólar y de los instrumentos del Tesoro, facilitando los flujos de capital hacia acciones, bonos y monedas de economías emergentes.
El escenario, sin embargo, no implica que la Reserva Federal haya terminado necesariamente su ciclo de ajustes. El mercado todavía mantiene una elevada probabilidad de un movimiento en diciembre, mientras la evolución de la inflación y de los precios de la energía continúa condicionando las decisiones del banco central.
Brasil se convierte en el principal foco regional
A la reacción internacional por las cifras estadounidenses se sumó un factor político decisivo para América Latina: la primera vuelta presidencial de Brasil.
El senador Flávio Bolsonaro obtuvo cerca del 47% de los votos y superó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que alcanzó alrededor del 45%, un resultado mejor para Bolsonaro de lo que anticipaban las encuestas y buena parte del mercado. Ambos deberán enfrentarse en la segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.
Los activos brasileños reaccionaron con fuerza. Los bonos soberanos denominados en dólares estuvieron entre los instrumentos de mejor desempeño dentro del universo emergente, mientras el real llegó a apreciarse alrededor de 3% y las acciones brasileñas registraron avances considerablemente superiores al promedio regional durante la jornada.
El mercado interpretó el resultado como un aumento de las probabilidades de un cambio de gobierno y de una agenda económica orientada hacia una mayor consolidación fiscal y reformas estructurales.
Las expectativas se concentraron particularmente en las cuentas públicas brasileñas. Para los inversionistas, la posibilidad de establecer un ancla fiscal más creíble podría reducir las primas de riesgo, fortalecer al real y mejorar las condiciones para una eventual reducción de las tasas internas.
Proyecciones de mercado incluso apuntan a que el real podría aproximarse a 5 unidades por dólar si aumenta la confianza en una trayectoria fiscal más sostenible.
Tecnología también empuja a los emergentes
El avance no estuvo limitado a América Latina. El sector tecnológico fue el mayor contribuyente al aumento del índice MSCI de mercados emergentes.
Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), uno de los componentes de mayor ponderación dentro de los índices asiáticos, avanzó más de 3% en medio de expectativas relacionadas con una eventual colaboración con Terafab, vinculada a Elon Musk.
El movimiento reforzó una tendencia que ha favorecido a determinados mercados asiáticos gracias al ciclo global de inversión en semiconductores, centros de datos e infraestructura asociada a inteligencia artificial.
Las bolsas asiáticas también recogieron el alivio provocado por las menores expectativas de endurecimiento monetario estadounidense. El Nikkei japonés avanzó alrededor de 2,4%, mientras el índice MSCI de acciones de Asia-Pacífico excluyendo Japón subió cerca de 1,3%.
Petróleo sobre US$100 mantiene un riesgo abierto
El mayor apetito por riesgo convive, no obstante, con factores que mantienen elevada la volatilidad. El petróleo Brent se negociaba alrededor de US$102 por barril, después de retroceder aproximadamente 2% durante la semana anterior.
Los elevados precios energéticos siguen siendo relevantes para la trayectoria de la inflación global y, por extensión, para las decisiones de los principales bancos centrales.
También persisten tensiones en los mercados internacionales de deuda. Los rendimientos de los bonos soberanos han alcanzado niveles elevados en varias economías desarrolladas, mientras las preocupaciones fiscales han aumentado especialmente en Europa.
En Estados Unidos, el rendimiento del bono del Tesoro a diez años se mantiene por encima del 5%, una referencia que continúa imponiendo condiciones financieras exigentes pese a la menor probabilidad de un aumento inmediato de tasas.
Para los mercados emergentes, por tanto, el escenario combina dos fuerzas contrapuestas: una Reserva Federal que enfrenta menos presión para endurecer su política monetaria en octubre y tasas globales que permanecen históricamente elevadas.
Brasil agrega un componente adicional. El fuerte movimiento posterior a la primera vuelta refleja expectativas sobre un eventual cambio en la conducción económica, pero el resultado definitivo dependerá del balotaje del 25 de octubre y de la capacidad del próximo gobierno para convertir las señales fiscales y de reforma en medidas concretas.
REDIMIN Responde
¿Cuántos empleos no agrícolas se crearon en Estados Unidos en septiembre?
En septiembre, Estados Unidos creó solamente 29.000 empleos no agrícolas, muy por debajo de los aproximadamente 90.000 que esperaba el mercado.
¿Cómo afectó el dato de empleo en Estados Unidos a las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal?
El dato de empleo más débil de lo esperado redujo las expectativas de un nuevo aumento de tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Las probabilidades implícitas de un aumento de tasas durante octubre descendieron a cerca de 18%, frente al 64% registrado una semana antes.
¿Qué resultado obtuvo Flávio Bolsonaro en la primera vuelta presidencial de Brasil?
Flávio Bolsonaro obtuvo cerca del 47% de los votos en la primera vuelta presidencial de Brasil, superando al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que alcanzó alrededor del 45%.
¿Cómo reaccionaron los activos brasileños tras la primera vuelta presidencial?
Los activos brasileños reaccionaron con fuerza, con los bonos soberanos denominados en dólares entre los de mejor desempeño y el real apreciándose alrededor de 3%. Las acciones brasileñas registraron avances considerablemente superiores al promedio regional durante la jornada.
¿Cuál fue el comportamiento del petróleo Brent y su impacto en la inflación global?
El petróleo Brent se negociaba alrededor de US$102 por barril, después de retroceder aproximadamente 2% durante la semana anterior. Los elevados precios energéticos siguen siendo relevantes para la trayectoria de la inflación global y las decisiones de los principales bancos centrales.






