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Milagro hídrico de Israel: 60% del agua potable ya es desalinizada y la clave que sostuvo el salto

El milagro hídrico de Israel se construyó con tres palancas que operan en paralelo: desalinización para el abastecimiento urbano, reúso masivo de aguas…

Milagro hídrico de Israel: 60% del agua potable ya es desalinizada y la clave que sostuvo el salto
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El milagro hídrico de Israel se construyó con tres palancas que operan en paralelo: desalinización para el abastecimiento urbano, reúso masivo de aguas residuales para agricultura y gestión de demanda (tarifas, campañas y control). El dato que marca el cambio de escala es que el State of the Nation Report 2025 del Taub Center reporta que alrededor de 60% del agua potable proviene de desalinización, en un país con recursos hídricos naturales limitados.

El punto de quiebre: cuando la oferta “natural” dejó de alcanzar

La presión sobre el balance hídrico se refleja en los números que recopila el Taub Center: en 2023, el consumo total de agua en Israel se ubicó en torno a 2,4 mil millones de m³, con más de 50% destinado a agricultura, y el resto distribuido entre usos domiciliarios, públicos e industriales. En 2022, el mismo informe indica que el consumo superó en cerca de 30% el potencial de las fuentes naturales disponibles en los embalses, incluso considerando el crecimiento de la desalinización.

En esa transición, el consumo doméstico también cambió de peso: en el período 1998–2023, su participación subió de 31% a 43% del total, y el volumen para hogares pasó de cerca de 670 millones de m³ a más de 1.000 millones de m³, según el Taub Center.

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Desalinización: el pilar del suministro urbano

La desalinización por ósmosis inversa pasó de ser un complemento a sostener el sistema de agua potable. El Taub Center sitúa el aporte desalado en “aproximadamente 60%” del suministro para consumo humano.

La infraestructura explica la magnitud del salto. El proyecto Sorek II se diseñó para operar a gran escala: el Banco Europeo de Inversiones comunicó para esa planta una capacidad de 200 millones de m³ por año, con el objetivo de reforzar el suministro doméstico y, al mismo tiempo, facilitar que más agua regenerada quede disponible para otros usos.

Reúso: la agricultura se mueve con agua regenerada

La segunda palanca es el reúso de aguas residuales tratadas. Un informe del State Comptroller of Israel sobre reclamación y uso de aguas residuales detalla que alrededor de 600 millones de m³ ingresan cada año al sistema de alcantarillado del país, y que la mayor parte se trata en plantas, con más de 80% utilizado luego para irrigación agrícola mediante infraestructura de tratamiento y conducción.

El mismo reporte del contralor agrega que la escala del reúso convive con tensiones operativas asociadas a calidad y capacidad de tratamiento en parte de los sistemas, según su evaluación.

Gestión de demanda: tarifas, campañas y rebote del consumo

Israel también empujó medidas sobre la demanda. El Taub Center describe un ciclo claro: entre 2008 y 2011 se aplicaron campañas públicas y alzas tarifarias asociadas a conservación, con reducción del consumo doméstico; posteriormente, desde 2011, el uso de hogares volvió a aumentar con fuerza en el contexto de la expansión desaladora.

Qué miran hoy sectores intensivos en agua fuera de Israel

La experiencia israelí es observada por economías con estrés hídrico y sectores que compiten por el recurso. En Chile, la conversación se concentra en costos, energía, permisos y manejo de residuos del proceso. En esa línea, la discusión sobre salmuera ya está instalada en el debate local, como aborda el análisis “Desalinización: 142 millones de m³ de salmuera al día y el residuo que está tensionando al océano”.

En minería, el foco está puesto en continuidad operacional y licenciamiento: el reporte “Desalinización en minería chilena: solución clave ante crisis hídrica y desafíos sociales” sintetiza las principales tensiones del despliegue en faenas y territorios.

Para dimensionar escalas, también se ha mirado el caso de megainfraestructura hídrica y su costo real, como expone “Desalinización: la megaplanta que entrega hasta 190 millones de litros diarios y el costo real del plan hídrico de EE. UU.”.

Las piezas operativas que sostienen el modelo

  • Desalinización a gran escala para suministro urbano (Taub Center).

  • Reúso estructural de aguas residuales tratadas para riego agrícola (State Comptroller of Israel).

  • Red de infraestructura para tratar, transportar y asignar agua regenerada (State Comptroller of Israel).

  • Medidas de demanda con tarifas y campañas que impactan el consumo, con evidencia de rebote posterior (Taub Center).

  • Gestión de externalidades del proceso, con foco en la salmuera y su manejo (experiencia chilena).