Industria Minera

Minas privadas de cobre superan a Codelco: estudio revela hasta US$ 1.800 más de Ebitda por tonelada en 15 años

La rentabilidad de la gran minería del cobre en Chile genera un nuevo debate tras un estudio que revela que las mayores minas privadas superan a Codelco en eficiencia operativa desde 2009.

Minas privadas de cobre superan a Codelco: estudio revela hasta US$ 1.800 más de Ebitda por tonelada en 15 años
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La rentabilidad de la gran minería del cobre en Chile volvió a abrir un debate incómodo para la industria estatal. Un estudio elaborado por el académico de la Pontificia Universidad Católica, Gustavo Lagos, concluyó que las tres mayores minas privadas del país —BHP en Escondida, Collahuasi y Antofagasta Minerals con Los Pelambres— han mostrado un desempeño operacional superior al de Codelco entre 2009 y 2025. El análisis, basado en Ebitda por tonelada de cobre fino producido, muestra diferencias estructurales que van mucho más allá de los cambios de administración o los ciclos del precio del cobre.

Según Lagos, el Ebitda por tonelada es un indicador más preciso para comparar eficiencia minera, porque elimina el sesgo asociado al tamaño de producción. Bajo ese parámetro, Los Pelambres lideró el período con un promedio de US$ 5.826 por tonelada, seguida por Collahuasi con US$ 5.278 y Escondida con US$ 5.124. En contraste, Codelco promedió cerca de US$ 4 mil por tonelada, mientras que su mejor división, El Teniente, alcanzó US$ 4.832.

La brecha adquiere mayor relevancia considerando que Codelco sigue siendo el principal productor estatal de cobre del mundo y enfrenta simultáneamente desafíos operacionales, estructurales y financieros ligados a sus proyectos estructurales y a la madurez de sus yacimientos. El análisis también coincide con el debate que ha surgido en torno a la caída de producción de la estatal y el impacto de retrasos en iniciativas críticas como Chuquicamata Subterránea y Andesita en El Teniente, temas que REDIMIN ha abordado previamente en su cobertura sobre la recuperación operacional de la cuprífera estatal.

La antigüedad de las minas aparece como uno de los factores decisivos

Uno de los elementos centrales del análisis de Gustavo Lagos es la diferencia de edad y configuración geológica entre las operaciones privadas y las divisiones históricas de Codelco. Mientras Escondida y Collahuasi comenzaron a operar masivamente en la década de los 90 y Los Pelambres en los años 2000, varias divisiones de Codelco tienen más de un siglo de explotación continua.

Según el académico, esa diferencia tiene efectos directos en productividad, costos y riesgos operacionales. Chuquicamata y El Teniente, por ejemplo, enfrentan fenómenos geomecánicos complejos derivados de la minería subterránea profunda, incluyendo deformaciones de galerías y estallidos de roca, fenómenos difíciles de predecir incluso para la ingeniería minera moderna.

La situación de Chuquicamata resulta especialmente ilustrativa. La histórica división pasó de producir más de 524 mil toneladas en 2010 a apenas 266 mil toneladas en 2025. El agotamiento progresivo del rajo abierto, junto con menores leyes minerales y mayores profundidades de explotación, redujeron fuertemente su competitividad antes de la transición subterránea.

Lagos sostiene que ese deterioro no puede atribuirse exclusivamente a errores administrativos. A su juicio, muchas de las dificultades responden al envejecimiento natural de las minas de cielo abierto, fenómeno que también afecta a operaciones privadas como Escondida, Collahuasi y Los Bronces, aunque en distintas etapas de madurez.

El análisis coincide además con las alertas que han surgido sobre el envejecimiento de activos estratégicos en la minería chilena y la creciente necesidad de invertir en automatización, continuidad operacional y tecnologías de minería profunda para sostener la competitividad del sector.

Los Pelambres sorprende con el mejor desempeño operacional del período

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es el liderazgo de Minera Los Pelambres en Ebitda por tonelada, pese a operar con leyes de mineral más bajas que Escondida y Collahuasi.

Para Lagos, la explicación está en aspectos operacionales y energéticos. La ubicación de la mina respecto de la planta concentradora permite que el mineral descienda gravitacionalmente hacia procesamiento, reduciendo significativamente el consumo energético asociado al transporte. En Escondida y Collahuasi ocurre lo contrario: gran parte del material debe ser elevado, aumentando costos de operación y consumo eléctrico.

El experto también identifica diferencias en la relación entre estéril y mineral extraído. Mientras Pelambres genera menos material estéril que Escondida, mantiene un nivel superior al de Collahuasi, aunque con ventajas logísticas relevantes.

El resultado refuerza el posicionamiento de Los Pelambres como uno de los activos más sólidos de la minería privada chilena, en momentos en que la industria enfrenta crecientes exigencias ambientales, presiones por eficiencia energética y mayores costos asociados al agua y la descarbonización. REDIMIN también ha reportado anteriormente cómo la expansión de infraestructura hídrica y energética se ha vuelto clave para sostener la competitividad de los grandes distritos cupríferos del país.

Codelco enfrenta desafíos estructurales más complejos que un problema de gestión

El estudio también aborda un tema sensible para el debate público: la responsabilidad de la administración de Codelco en la caída de producción registrada entre 2019 y 2025.

Lagos identifica tres eventos que explican cerca del 93% de la reducción del Ebitda por tonelada de la estatal durante ese período:

  • El bajo desempeño inicial de Chuquicamata Subterránea.

  • El retraso del proyecto Andesita en El Teniente.

  • El derrumbe de la falla Oeste en Ministro Hales.

  • A ello se sumó el impacto operacional de la pandemia y las restricciones sanitarias que afectaron a toda la minería chilena.

    El académico rechaza una lectura exclusivamente política o administrativa del problema. A su juicio, existe una tendencia a buscar culpables sin considerar la complejidad técnica y geológica de los proyectos estructurales que hoy enfrenta Codelco.

    “Modificar la gestión no resuelve automáticamente problemas geológicos, de capital o de diseño minero”, plantea el investigador, quien sostiene que muchas de las dificultades actuales corresponden a desafíos inéditos en minería subterránea profunda a nivel mundial.

    La discusión adquiere relevancia en momentos en que Codelco busca recuperar producción y estabilizar sus proyectos estructurales para sostener el aporte fiscal de la principal empresa estatal chilena, en un escenario donde la demanda global de cobre sigue creciendo impulsada por la transición energética y la electromovilidad.