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Industria Minera

Minerales críticos: la AIE proyecta déficits de hasta 40% al 2035 y el litio, cobre y tierras raras entran en modo geopolítico

La transición energética instaló un nuevo eje de poder: los minerales críticos que habilitan baterías, redes eléctricas y motores de alto rendimiento. El…

Minerales críticos: la AIE proyecta déficits de hasta 40% al 2035 y el litio, cobre y tierras raras entran en modo geopolítico
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La transición energética instaló un nuevo eje de poder: los minerales críticos que habilitan baterías, redes eléctricas y motores de alto rendimiento. El problema no es solo cuánto hay bajo el suelo, sino dónde se extrae, quién lo refina y qué tan resiliente es la cadena ante shocks comerciales, regulatorios o climáticos.

Por qué la transición energética volvió “estratégicos” a estos minerales

El salto de demanda ya está internalizado en los escenarios de política pública. En el Stated Policies Scenario (STEPS), el informe Global Critical Minerals Outlook 2025 proyecta que hacia 2040 el litio crece cinco veces, grafito y níquel se duplican, el cobalto y las tierras raras suben con fuerza (50–60%) y el cobre —por su tamaño de mercado— aumenta 30%. La misma hoja de ruta advierte un punto sensible: con los proyectos anunciados, cobre y litio aparecen como “excepciones” con brechas relevantes antes de mediados de la próxima década.

Ese desajuste se traduce en geopolítica por una razón simple: cuando la oferta no acompaña, los países importadores y los grandes fabricantes pasan de “comprar commodities” a asegurar suministro.

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Litio: baterías, salares y el cuello de botella del refinado

El litio es el núcleo químico de la batería moderna. La extracción está repartida entre roca y salares, con América del Sur jugando un rol por recursos en salmueras (Chile y Argentina) y Oceanía por producción desde roca. En Chile, ese debate se cruzó con el diseño institucional y el rol del Estado, que quedó sintetizado en la Estrategia Nacional del Litio.

Donde la conversación se vuelve estratégica es en el eslabón industrial: refinado y productos químicos. La AIE proyecta que, aun con diversificación parcial, China se perfila como el principal proveedor refinado en la mayoría de los minerales y que, en 2035, podría aportar más del 60% del litio refinado en su escenario base.

El resultado es una carrera por capacidad industrial, no solo por pertenencia del recurso. Y ahí aparecen dos frentes que hoy determinan la ventaja:

  • Permisos y agua en salares, con estándares ambientales más exigentes y presión por trazabilidad.

  • Capacidad de refinación y contratos de suministro de largo plazo (offtake) para asegurar material apto para baterías.

Cobre: la columna vertebral de la electrificación y la advertencia por oferta

Si el litio mueve la batería, el cobre mueve el sistema: redes, transformadores, electrificación industrial y transporte. La AIE anticipa que la demanda de cobre crece por expansión de redes y electrificación, pero el foco está en la oferta: para 2035, el mismo escenario STEPS plantea un déficit implícito de 30% si la nueva producción no llega a tiempo.

La explicación que entrega el informe es estructural: menores leyes, costos de proyecto al alza y desaceleración en nuevos descubrimientos, una combinación que encarece y ralentiza la reposición de producción. En ese marco, el posicionamiento de Chile y Perú como proveedores relevantes se vuelve más sensible a continuidad operacional, permisos, inversión y productividad.

Para lectores no especialistas, una forma directa de aterrizarlo es entender cómo estos metales están presentes en infraestructura cotidiana y productiva, como se detalla en esta guía sobre cobre y litio en la economía real.

Tierras raras: el poder invisible de los imanes permanentes

Las tierras raras (en especial las asociadas a imanes como neodimio y disprosio) son críticas para turbinas eólicas y motores eléctricos de alta eficiencia. La concentración aquí es doble: minera e industrial.

En producción, el Mineral Commodity Summaries 2025 del USGS reporta que en 2024 la producción mundial fue de 390.000 toneladas (REO equivalente) y China aportó 270.000 toneladas, una participación cercana al 70%. En refinación, la AIE proyecta que hacia 2035 China podría concentrar alrededor del 80% del suministro refinado de tierras raras en su escenario base.

En Chile, el tema dejó de ser teórico: el país tiene discusión pública y casos concretos en desarrollo. Dos referencias útiles para dimensionar qué se entiende por tierras raras y por qué China marca la cancha están en esta explicación sobre su uso tecnológico y geopolítica, y en el plano local el proyecto de Aclara en Biobío se describe con cifras y cronograma en este reporte sobre Penco y su meta de producción anual.

La nueva diplomacia del suministro: del libre comercio a la “seguridad económica”

La competencia por minerales críticos ya se expresa en políticas industriales y alianzas de cadena de suministro. En la práctica, el menú que están usando los bloques económicos se repite con variaciones:

  • Subsidios y créditos para refinación, materiales activos y manufactura asociada.

  • Acuerdos bilaterales y contratos de offtake para asegurar suministro fuera de mercados dominantes.

  • Nearshoring/friendshoring para acortar rutas logísticas y reducir exposición a sanciones o controles.

  • Estándares ESG y trazabilidad como filtro de acceso a mercados, especialmente en cadenas vinculadas a tecnologías “verdes”.

El giro clave es que el objetivo dejó de ser “minimizar costo” y pasó a ser “minimizar riesgo”.

Qué está en juego para Chile

Chile aparece en el tablero por dos vías: su rol estructural en cobre y su posición en litio, más la discusión emergente en tierras raras. El desafío operativo es consistente con la presión global: crecer o sostener producción bajo reglas más estrictas de permisos, agua, relación comunitaria y huella ambiental, mientras el mercado premia cada vez más el acceso estable a material refinado y trazable.

En el corto plazo, los puntos que están moviendo decisiones de inversión y acuerdos comerciales se concentran en:

  • Velocidad real de nuevos proyectos (minería y refinación) frente a la brecha proyectada para 2035.

  • Concentración industrial en refinación y productos intermedios, especialmente en Asia.

  • Normas ambientales y sociales que afectan plazos y costos, pero también acceso a mercados.

  • Controles comerciales (restricciones, aranceles, requisitos de origen) que reordenan cadenas en meses, no en décadas.

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