Industria Minera

Tierras raras en Penco: 811 toneladas al año y la razón por la que 2027 se volvió la fecha clave del proyecto de Aclara

Tierras raras en Penco ya no es solo un concepto asociado a la transición energética: es un proyecto concreto —el Módulo Penco de Aclara— que busca producir,…

Tierras raras en Penco: 811 toneladas al año y la razón por la que 2027 se volvió la fecha clave del proyecto de Aclara
Seguir en Google

Tierras raras en Penco ya no es solo un concepto asociado a la transición energética: es un proyecto concreto —el Módulo Penco de Aclara— que busca producir, en promedio anual, 811 toneladas de óxidos totales de tierras raras y que fija 2027 como inicio de operaciones en sus documentos corporativos. El dato, que parece técnico, ayuda a entender por qué la discusión local se vuelve intensa cada vez que el territorio entra en tensión. En enero, los incendios forestales en la zona reactivaron la conversación pública y las interpretaciones se multiplicaron; en ese contexto, la compañía difundió una declaración pública fechada el 19 de enero de 2026, donde lamenta la tragedia, rechaza rumores que la responsabilizan por el origen del fuego y detalla apoyo logístico a la emergencia desde “Casa Aclara” en el centro de la comuna. La pregunta de fondo, sin embargo, no se agota en el titular del día: qué es exactamente este proyecto, qué pretende extraer, cómo lo haría, en qué etapa regulatoria está y qué efectos podría tener en la economía regional si logra despejar permisos y licencia social.

Qué es el Módulo Penco y qué quiere producir Aclara en Biobío

El Módulo Penco es la apuesta de Aclara por desarrollar el primer proyecto de tierras raras en Chile, en la comuna de Penco, Región del Biobío, con el objetivo de proveer insumos críticos para la cadena industrial de tecnologías limpias. Las tierras raras —un grupo de elementos usados en imanes de alto rendimiento— se asocian directamente a motores de vehículos eléctricos, turbinas eólicas y equipamiento electrónico. En su ficha corporativa, Aclara resume el proyecto con tres números que ordenan el debate: 600 hectáreas de cobertura, 811 toneladas anuales promedio de óxidos de tierras raras y 2027 como punto de partida operacional, además de reconocer que el proyecto está en evaluación ambiental. Ese marco permite dimensionar que no se trata de una faena “en marcha”, sino de una iniciativa en fase de permisos, con diseño y compromisos técnicos sobre la mesa, que convive con exigencias crecientes de trazabilidad y estándares ambientales en los mercados que demandan minerales críticos. En REDIMIN ya se ha seguido cómo esa presión global empuja a nuevas jurisdicciones a acelerar —por ejemplo, en Europa— y a la vez endurece el escrutinio social sobre proyectos sensibles.

El “cómo”: Cosecha Circular de Minerales, agua reciclada y reforestación como promesa central

La narrativa tecnológica de Aclara se sostiene en su proceso llamado “Circular Mineral Harvesting” (Cosecha Circular de Minerales), que la firma presenta como una alternativa de menor impacto frente a esquemas mineros tradicionales. En su documentación pública, la compañía enfatiza que el diseño busca evitar tronadura, chancado y molienda, y que la estrategia de agua apunta a abastecimiento 100% desde fuente reciclada, provista por Essbio, lo que sería un hito regional en Biobío según su propia descripción. A eso suma compromisos de revegetación por más de 100 hectáreas con especies nativas, ajustes para evitar zonas con presencia de naranjillo, y la idea de devolver arcillas procesadas al terreno bajo criterios de estabilidad química. Este “cómo” no es accesorio: es el corazón del proyecto, porque su viabilidad depende de demostrar que el modelo puede sostenerse en permisos, operación y aceptación territorial. En la práctica, el debate se mueve entre promesas de menor huella y la exigencia de que cada compromiso sea verificable en evaluación ambiental y fiscalización futura.

Te puede interesar

CESCO Week 2026: Aclara destaca oportunidad de Chile en tierras raras ante creciente demanda global

USA Rare Earth adquiere la brasileña Serra Verde por 2.800 millones de dólares para desafiar el dominio chino en tierras raras

En qué etapa está: reingreso al SEIA, observaciones y Addendum como punto crítico

La etapa regulatoria es el cuello de botella real. Aclara expone que reingresó el permiso ambiental con una estrategia revisada y que el proyecto enfrenta un proceso activo de evaluación: reporta observaciones técnicas (ICSARA) y ciudadanas levantadas por la autoridad ambiental en 2024, y señala que en marzo de 2025 presentó un Addendum abordando esos requerimientos dentro del procedimiento. Es decir, el proyecto está lejos de “resolverse” solo con declaraciones: su futuro depende de cómo responda a estándares técnicos, permisos sectoriales y exigencias de mitigación, reparación y compensación. No es casual que, a nivel global, la discusión sobre minerales críticos se esté desplazando desde “dónde están los recursos” hacia “quién puede permitir, procesar y operar con legitimidad”. Esa lógica aparece también en la mirada geopolítica sobre el control de cadenas de suministro —refinación, metalurgia e imanes— que REDIMIN ha venido analizando en casos como la disputa por minerales críticos en Groenlandia, donde el cuello de botella industrial pesa tanto como la geología.

Incendios y declaración pública: lo que Aclara dijo en Penco el 19 de enero (y por qué importa)

[Imagen] https://www.redimin.cl/wp-content/uploads/2026/01/IMG_3667-1202x2000.webp

Los incendios forestales reactivaron la controversia por una razón simple: en crisis, la conversación se acelera y las atribuciones se vuelven inmediatas. En ese marco, Aclara difundió una declaración pública en Penco, fechada el 19 de enero de 2026, donde lamenta la tragedia que vive la comuna y la región, y enfrenta directamente versiones en redes sociales que intentaban responsabilizar a la empresa por el origen del incendio. La compañía afirma que se trata de “afirmaciones falsas, irresponsables y malintencionadas”, sostiene que también ha sido afectada por la catástrofe, y dice confiar en las autoridades competentes que investigan las causas, señalando que ejercerá acciones para perseguir responsabilidades si corresponde. Además, detalla apoyo en coordinación con autoridades y Bomberos —agua, alimentos, combustible y transporte— y dice haber puesto a disposición Casa Aclara, ubicada en el centro de Penco (Las Heras #565), como punto de apoyo logístico y de coordinación. El episodio no es menor: más allá de lo puntual, vuelve a instalar el factor decisivo para cualquier iniciativa extractiva en zonas habitadas —la confianza—, un elemento que REDIMIN ha abordado en coberturas recientes sobre cómo los incendios reabrieron la disputa territorial del proyecto en Penco y sobre el foco específico que reactivó la discusión pública.

La dimensión industrial: CAP, US$29,1 millones y la apuesta por aleaciones para imanes

Si el proyecto logra avanzar, su historia no termina en extraer tierras raras: el verdadero valor está en la cadena. En Chile, Aclara sumó un socio industrial relevante: Grupo CAP. En marzo de 2024, CAP informó una asociación estratégica que considera una inversión inicial de US$29,1 millones para adquirir el 20% de la filial chilena de Aclara en tres pagos, además de opciones para aumentar participación y entrar a la matriz, y la creación de una empresa conjunta —REE Alloys SpA— para desarrollar aleaciones de hierro y tierras raras orientadas a productos con mayor valor agregado, ligados a la fabricación de imanes permanentes. En ese mismo anuncio, CAP indicó que el proyecto en Penco considera una inversión de US$130 millones y proyecta 400 empleos directos y 2.200 indirectos. Esa combinación —recurso + socio industrial + intención de integración— explica por qué Penco aparece en el radar global de minerales críticos: el mercado ya no premia solo el yacimiento, sino la capacidad de construir una ruta completa desde extracción hasta productos intermedios. En Europa, por ejemplo, esa urgencia se refleja en casos recientes como la carrera por tierras raras en España tras resultados de perforación en Jaén.

Claves del proyecto de tierras raras en Penco

  • Qué es: un proyecto de producción de óxidos de tierras raras en Penco, Biobío, llamado Módulo Penco.

  • Escala declarada: cobertura de 600 hectáreas y producción anual promedio de 811 toneladas de óxidos totales de tierras raras.

  • Fecha clave: 2027 aparece como inicio de operaciones en la documentación corporativa del proyecto.

  • Permisos: está en evaluación ambiental, con reingreso/optimización del diseño y presentación de Addendum según reportes públicos de la compañía.

  • Modelo operativo: proceso “circular” sin tronadura/chancado/molienda, con agua 100% reciclada (vía Essbio) y compromiso de reforestación.

  • Entorno social: tras los incendios, Aclara emitió una declaración pública negando rumores sobre responsabilidad en el origen del fuego y detallando apoyo logístico en la comuna.

El proyecto de tierras raras en Penco se juega en un equilibrio delicado: un mineral crítico que el mundo necesita, una región que exige certezas, y una evaluación ambiental donde cada número, cada compromiso y cada relación con el territorio será puesto a prueba. Los próximos hitos no serán comunicacionales: serán regulatorios, técnicos y —sobre todo— sociales, porque en Penco la viabilidad no dependerá solo de lo que haya bajo el suelo, sino de lo que el proyecto sea capaz de demostrar sobre la superficie: confianza, cumplimiento y trazabilidad. Penco Module, en la información corporativa de Aclara. Asociación CAP–Aclara e inversión informada por Grupo CAP.