
El sector elevó su peso nominal en la economía pese a una caída real de la actividad minera. La combinación de cobre, litio y nuevos minerales críticos marcará la capacidad de Chile para sostener crecimiento, inversión y exportaciones en la próxima década.
La minería volvió a confirmar su peso estructural en la economía chilena. En 2025, el sector representó 13,1% del PIB nacional, por sobre el 11,9% registrado en 2024, según cifras actualizadas del Consejo Minero a partir de información del Banco Central de Chile. El dato muestra que la minería aumentó su participación en el producto medido a precios corrientes, aun cuando la actividad minera real cayó durante el año.
La diferencia es relevante. El PIB sectorial medido en dólares refleja precios, tipo de cambio y valor nominal de la producción. En cambio, el PIB real mide volumen o actividad económica descontando efectos de precios. Por eso, en 2025 la minería pudo aumentar su peso en el PIB nacional y, al mismo tiempo, registrar una contracción real de 1,3%, de acuerdo con el Anuario de Cuentas Nacionales del Banco Central.
El peso de la minería en el PIB nacional
En 2024, el PIB minero alcanzó aproximadamente US$39.144 millones, compuesto por US$34.568 millones asociados a minería del cobre y US$4.576 millones de otras actividades mineras. En 2025, el valor subió a cerca de US$46.689 millones, con US$40.850 millones provenientes de la minería del cobre y US$5.839 millones de otras actividades mineras, entre ellas litio, oro, hierro, plata, molibdeno y minerales industriales.
En términos simples, la minería pasó de explicar cerca de 12 de cada 100 dólares producidos por la economía chilena en 2024 a poco más de 13 de cada 100 dólares en 2025.
| Indicador | 2024 | 2025 | Lectura |
|---|---|---|---|
| Participación de la minería en el PIB nacional | 11,9% | 13,1% | Sube el peso nominal del sector en la economía |
| PIB minero total aproximado | US$39.144 millones | US$46.689 millones | Aumenta el valor económico sectorial |
| PIB minería del cobre | US$34.568 millones | US$40.850 millones | El cobre sigue siendo el eje del PIB minero |
| PIB otras actividades mineras | US$4.576 millones | US$5.839 millones | Crece el bloque donde se ubican litio y otros minerales |
| Crecimiento real del PIB de Chile | 2,8% | 2,5% | La economía mantuvo expansión moderada |
| Crecimiento real del PIB minero | 5,9% | -1,3% | La minería pasó de expansión a contracción real |
| Exportaciones mineras | US$57.420 millones | US$63.254 millones | Aumenta el ingreso externo del sector |
| Participación de exportaciones mineras en el total | 57% | 59% | La minería gana peso en generación de divisas |
| Aporte de la minería del cobre a ingresos fiscales | US$5.188 millones | US$7.405 millones | Mejora la recaudación asociada al cobre |
| Participación en ingresos fiscales del país | 7% | 10% | Mayor incidencia fiscal del ciclo minero |
Fuente: elaboración propia con base en Banco Central de Chile, Dipres, Cochilco y Consejo Minero. Las cifras de PIB están expresadas a precios corrientes convertidos a dólares; las variaciones reales corresponden a volumen a precios encadenados.
2025: más peso nominal, pero menor actividad real
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El principal matiz de 2025 es que el mayor peso de la minería en el PIB no implica necesariamente que el sector haya producido más en términos reales. El Banco Central informó que el PIB nacional creció 2,5% en 2025, mientras que la minería cayó 1,3%.
Ese comportamiento refleja una tensión conocida en la minería chilena: el sector puede aumentar su valor económico por precios internacionales o composición de exportaciones, pero enfrentar dificultades productivas por menores leyes minerales, restricciones hídricas, paralizaciones, madurez de yacimientos o retrasos en proyectos.
Por eso, el dato de 2025 debe leerse con cuidado. La minería fue más relevante en el PIB nominal, exportó más y aportó más al Fisco, pero no empujó el crecimiento real del país con la misma fuerza que en 2024.
Exportaciones: el cobre sigue dominando, pero el litio gana espacio estratégico
Las exportaciones mineras pasaron de US$57.420 millones en 2024 a US$63.254 millones en 2025, elevando su participación en las exportaciones totales desde 57% a 59%. El cobre explicó 87,9% de los envíos mineros de 2025, seguido por oro, litio, hierro, molibdeno, plata y otros productos.
El litio representó 2,9% de las exportaciones mineras en 2025, considerando carbonato, hidróxido y sulfato de litio. Aunque su peso sigue siendo menor frente al cobre, su relevancia estratégica es mucho mayor que su participación actual en la canasta exportadora, por su vínculo con baterías, electromovilidad, almacenamiento energético y cadenas globales de tecnologías limpias.
Aporte fiscal: la minería del cobre vuelve a ganar peso
El aporte de la minería del cobre a los ingresos fiscales también subió. En 2024 llegó a US$5.188 millones, equivalente a 7% de los ingresos fiscales del país. En 2025 aumentó a US$7.405 millones, con una participación de 10%. Esta cifra considera impuestos y excedentes de Codelco, además de impuestos de las 10 grandes mineras privadas del cobre, conocidas como GMP-10.
La lectura fiscal es relevante porque confirma que el sector no solo pesa por producción o exportaciones. También incide directamente en la capacidad del Estado para financiar gasto público, inversión, programas sociales e infraestructura. Sin embargo, ese aporte depende de precios, márgenes operacionales, producción efectiva, tipo de cambio y resultados de Codelco y de las grandes operaciones privadas.
Litio: oportunidad estratégica con presión de precios
El litio aparece como el principal complemento estratégico del cobre, pero su ciclo es más volátil. Cochilco advirtió que el mercado del litio ha estado marcado por exceso de oferta y una caída significativa de precios en los últimos dos años, pese a una demanda estructuralmente creciente impulsada por baterías para vehículos eléctricos.
Para 2025, Cochilco proyectó una demanda mundial de 1,34 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente, un alza de 22% frente a 2024. Para 2026, la demanda llegaría a 1,56 millones de toneladas, con un crecimiento de 16%. El problema no está en la demanda de largo plazo, sino en la velocidad con que la oferta global ha crecido y en la presión que eso ejerce sobre precios y márgenes.
En Chile, el litio seguirá concentrado en salares, especialmente en el Salar de Atacama, donde la discusión combina producción, contratos, participación estatal, tecnología de extracción, consulta indígena, impacto ambiental y disponibilidad hídrica. Para que el litio aumente su peso en el PIB minero, no bastará con tener recursos: será necesario convertirlos en producción competitiva, permisos viables y proyectos con legitimidad territorial.
Minerales críticos: la nueva hoja de ruta industrial
La Estrategia Nacional de Minerales Críticos, presentada por el Ministerio de Minería, busca preparar a Chile para capturar oportunidades asociadas a la transición energética, la seguridad de suministro y la transformación tecnológica. El documento apunta a consolidar el rol del país en cadenas globales donde el cobre y el litio ya son relevantes, pero también abre espacio a minerales como molibdeno, renio, cobalto, tierras raras, manganeso, titanio, boro, yodo y otros elementos con potencial geológico o industrial.
La oportunidad no está solo en extraer más. Chile puede aumentar el impacto económico de la minería mediante recuperación de subproductos, trazabilidad, procesamiento, innovación en relaves, fundición y refinación, desarrollo de proveedores tecnológicos, eficiencia hídrica, energía renovable y automatización.
En ese punto, el cobre tiene una ventaja estructural: muchas de las operaciones existentes ya producen o pueden recuperar subproductos asociados. El molibdeno y el renio, por ejemplo, están vinculados a la minería cuprífera y pueden ganar relevancia en una estrategia de mayor valor agregado.
Inversión minera: la condición para sostener el peso en el PIB
El aumento del peso de la minería en el PIB no está garantizado. La cartera de inversión minera en evaluación y ejecución sigue siendo decisiva para evitar que la producción se estanque. De acuerdo con cifras sectoriales actualizadas a marzo de 2026, la cartera de proyectos mineros en etapa de evaluación considerada por Cochilco alcanza US$57.727 millones, con predominio de iniciativas privadas, proyectos brownfield y cobre como mineral principal.
La industria enfrenta desafíos conocidos: caída de leyes, envejecimiento de minas, costos de energía, acceso a agua, permisos ambientales, productividad laboral, seguridad operacional y presión comunitaria. En paralelo, la demanda global por cobre, litio y otros minerales críticos mantiene una señal de largo plazo favorable, especialmente por electrificación, redes, almacenamiento, electromovilidad y transición energética.
Datos clave
La minería representó 11,9% del PIB nacional en 2024 y 13,1% en 2025.
El PIB minero nominal subió de US$39.144 millones a US$46.689 millones.
El cobre explicó US$40.850 millones del PIB minero en 2025.
Otras actividades mineras llegaron a US$5.839 millones en 2025.
El PIB minero real creció 5,9% en 2024, pero cayó 1,3% en 2025.
Las exportaciones mineras aumentaron de US$57.420 millones a US$63.254 millones.
El cobre representó 87,9% de las exportaciones mineras de 2025.
El litio explicó 2,9% de las exportaciones mineras de 2025.
El aporte de la minería del cobre a ingresos fiscales subió de US$5.188 millones en 2024 a US$7.405 millones en 2025.
Qué observará la industria
La actualización de cifras deja una señal clara: la minería chilena aumentó su peso económico en 2025, pero enfrenta una exigencia mayor para transformar valor nominal en crecimiento productivo sostenido. El cobre seguirá siendo la base del PIB minero y de las exportaciones, mientras el litio y los minerales críticos abren una segunda capa estratégica para diversificar la matriz minera.
El desafío para Chile será convertir esa posición en proyectos concretos, producción competitiva, permisos más predecibles y mayor valor agregado. Si el país logra sostener cobre, escalar litio y desarrollar subproductos estratégicos, la minería puede seguir siendo uno de los pilares del PIB nacional durante la próxima década.






