
NovaAndino ya dejó atrás su etapa de diseño y se consolida como uno de los pilares de la estrategia del litio en Chile. A poco más de tres meses de su constitución formal, la sociedad entre Codelco y SQM no solo opera a plena capacidad en el Salar de Atacama, sino que proyecta aportar US$ 2.100 millones al Estado durante 2026. El presidente del directorio de la estatal, Máximo Pacheco, enfatizó que la iniciativa ya está en régimen productivo, con 2.500 trabajadores activos y una producción estimada de 270.000 toneladas de carbonato de litio para este año. El avance marca un punto de inflexión para una alianza que enfrentó cuestionamientos políticos, técnicos e incluso tensiones con actores internacionales, pero que hoy se posiciona como uno de los proyectos más relevantes en el mercado global del litio.
Producción en marcha y aporte fiscal inmediato
Desde la compañía destacan que NovaAndino no es una promesa futura, sino una operación en curso que ya genera valor económico. Según detalló Pacheco, el esquema de aportes al Estado combina múltiples fuentes de ingreso, lo que explica la magnitud de los recursos proyectados.
Entre los principales componentes se encuentran:
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Pago de arriendo al CORFO por la explotación del Salar de Atacama
Impuesto específico a la minería
Impuesto de primera categoría sobre utilidades
Transferencias directas a Codelco por participación en la producción
Este modelo permite que el flujo de recursos hacia el fisco sea inmediato, en línea con la operación productiva. Además, el ejecutivo adelantó que la producción podría superar las 270.000 toneladas previstas inicialmente, lo que abriría espacio a mayores retornos durante el ejercicio.
Salar Futuro: el próximo hito ambiental
Uno de los focos estratégicos para 2026 será el ingreso del proyecto Salar Futuro al sistema de evaluación ambiental. Esta iniciativa busca dar continuidad operacional con estándares más exigentes en sostenibilidad, en línea con las crecientes demandas regulatorias y sociales sobre la industria del litio.
El desarrollo de este proyecto será clave para asegurar la expansión productiva en el mediano plazo, considerando que el Salar de Atacama concentra una de las mayores reservas de litio a nivel mundial. La planificación contempla avanzar en tecnología, eficiencia hídrica y reducción de impactos, aspectos que han estado en el centro del debate público en torno a la explotación del recurso.
Recuperación del precio del litio impulsa resultados
El escenario internacional también juega a favor del desempeño de NovaAndino. De acuerdo con lo expuesto por Pacheco, el precio del litio ha mostrado una recuperación significativa en los últimos meses, pasando de niveles cercanos a US$ 7.000 por tonelada a alrededor de US$ 20.000.
Este repunte tiene efectos directos en la rentabilidad del negocio, elevando las utilidades y, por ende, los aportes al Estado. En este contexto, la alianza entre Codelco y SQM se posiciona como un actor relevante en el mercado global, aprovechando tanto la escala de producción como la mejora en los precios internacionales.
Gobernanza y consolidación del proyecto
En términos de gobernanza, Pacheco confirmó que preside el directorio de NovaAndino por un período inicial de dos años, acompañado por Ricardo Ramos como vicepresidente. La estructura busca equilibrar la participación entre ambas compañías, asegurando coordinación estratégica en una operación de alta complejidad.
La consolidación de NovaAndino ocurre en un contexto donde Chile busca fortalecer su posición en la industria del litio, combinando participación estatal con experiencia privada. Con producción en marcha, ingresos proyectados y nuevos desarrollos en carpeta, el proyecto se perfila como un eje central para las finanzas públicas y la transición energética en los próximos años.












