Energía

Ñuble activa mesa de capital humano ante creciente demanda laboral de la transición energética

La Región de Ñuble impulsa una mesa de trabajo para abordar la creciente demanda de capital humano en el sector energético, anticipando la necesidad de entre 12.000 y 27.000 nuevos trabajadores en la

Ñuble activa mesa de capital humano ante creciente demanda laboral de la transición energética
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La región reunió a autoridades, empresas, universidades y organismos públicos para identificar brechas de formación y preparar trabajadores para los nuevos requerimientos del sector energético. A nivel nacional, se estima que Chile necesitará entre 12.000 y 27.000 nuevos trabajadores durante la próxima década.

La Región de Ñuble puso en marcha una instancia de coordinación destinada a preparar capital humano para los cambios que está generando la transición energética. La Mesa Regional de Capital Humano y Equidad de Género en Energía reunió en Chillán a representantes del sector público, empresas, universidades y organizaciones sociales para identificar necesidades de capacitación, perfiles laborales y oportunidades de empleo vinculadas al desarrollo de la industria energética.

El encuentro se realizó en el espacio Crea Workshop de la Municipalidad de Chillán y fue encabezado por el seremi de Energía de Ñuble, Cristian Jaque, junto al seremi del Trabajo y Previsión Social, Edmundo Novoa. También participaron representantes de las seremías de la Mujer y Equidad de Género y Medio Ambiente, Sence, Corfo, Prodemu, pueblos originarios, la Universidad de Concepción y la empresa ENGIE Chile.

La convocatoria apunta a anticipar una de las principales dificultades asociadas al crecimiento de las energías renovables, el almacenamiento y otras tecnologías relacionadas con la transformación de la matriz energética: disponer de trabajadores con las competencias técnicas requeridas por la industria y generar mecanismos que conecten esa demanda con la oferta formativa existente en cada territorio.

Chile podría requerir hasta 27.000 nuevos trabajadores

La discusión regional se produce en momentos en que el Ministerio de Energía ha identificado una brecha significativa de trabajadores para la próxima etapa de la transición energética.

El primer Estudio de Fuerza Laboral del Sector Energía proyecta que Chile necesitará incorporar entre 12.000 y 27.000 nuevos trabajadores durante la próxima década, con una demanda relevante de perfiles técnico-profesionales y universitarios.

Ese escenario llevó al Gobierno a incorporar el desarrollo de capital humano como uno de los ejes de la Ruta Energética 2026-2030. El plan contempla una mayor coordinación entre empresas, instituciones de educación superior, establecimientos técnico-profesionales y organismos públicos para adaptar la capacitación y certificación de competencias a las necesidades reales del sector.

En Ñuble, el diagnóstico presentado durante la mesa estuvo a cargo del Observatorio Laboral regional, que abordó las condiciones actuales del mercado laboral y las principales brechas de capacitación relacionadas con el sector energético.

El organismo ya había presentado durante septiembre un informe destinado a orientar la oferta de capacitación de Sence en función de las necesidades productivas y laborales de la región, con el objetivo de mejorar la correspondencia entre los cursos disponibles y las ocupaciones que están demandando las empresas.

Capacitación y participación femenina

Uno de los focos de la estrategia será aumentar la participación de mujeres en actividades energéticas, particularmente en áreas técnicas y cargos donde históricamente han tenido una menor presencia.

La Ruta Energética establece como meta capacitar y certificar a 1.000 personas entre 2027 y 2030 en áreas de alta demanda del sector, con el compromiso de que al menos el 50% de los beneficiarios sean mujeres. El programa también considera una modalidad específica de certificación destinada a personas cuidadoras de electrodependientes.

El documento establece además la implementación de ciclos anuales de ferias laborales regionales entre 2026 y 2030, junto con mesas público-privadas destinadas a identificar las brechas laborales y las necesidades específicas de los distintos territorios.

La seremi de la Mujer y la Equidad de Género de Ñuble, María José Pérez, planteó durante la actividad que persisten diferencias relevantes de participación en las áreas técnicas y en posiciones de liderazgo, por lo que la coordinación entre Estado, empresas y centros de formación será uno de los mecanismos para ampliar el acceso femenino a capacitación y empleos energéticos.

Formación adaptada a las necesidades de la industria

La estrategia apunta a evitar que el crecimiento de las inversiones energéticas avance a una velocidad distinta de la formación de trabajadores especializados.

Durante la jornada, el Ministerio de Energía presentó los lineamientos de la Ruta Energética 2026-2030 y planteó la necesidad de fortalecer la coordinación entre empresas, colegios, centros de formación técnica, universidades y organismos públicos.

El objetivo es que las instituciones formativas puedan anticipar cuáles serán los perfiles profesionales y técnicos requeridos por proyectos vinculados a generación renovable, redes eléctricas, eficiencia energética, almacenamiento y otras áreas asociadas a la transformación del sistema energético.

El seremi de Energía de Ñuble, Cristian Jaque, sostuvo que el proceso requiere complementar las inversiones en infraestructura y tecnología con trabajadores capacitados y mejores oportunidades de formación, señalando que la mesa regional buscará construir respuestas a las necesidades actuales y futuras de la industria.

La política nacional también considera incorporar criterios territoriales a la formación de trabajadores. La Ruta Energética plantea concentrar los esfuerzos en perfiles técnicos y operativos y coordinar la capacitación y certificación con las necesidades productivas específicas de cada región.

El desafío pasa ahora por convertir el diagnóstico en capacitación

La reunión en Chillán finalizó con un trabajo conjunto en el que los participantes identificaron brechas y discutieron posibles acciones para fortalecer el capital humano disponible en Ñuble.

El siguiente desafío será traducir esos diagnósticos en programas de capacitación, certificaciones y ajustes en la oferta educacional que respondan efectivamente a la demanda del sector.

La magnitud de la necesidad proyectada a nivel nacional —hasta 27.000 nuevos trabajadores durante la próxima década— convierte la disponibilidad de personal especializado en una condición relevante para ejecutar nuevas inversiones energéticas. La estrategia busca que parte de esa demanda pueda ser cubierta con trabajadores formados en las propias regiones donde se desarrollarán los proyectos, aumentando al mismo tiempo la participación femenina y la vinculación entre las empresas y las instituciones educativas.