Energía

Ñuble concentra cartera energética por más de US$500 millones con proyectos renovables, baterías y transmisión

La Región de Ñuble impulsa una cartera energética que supera los US$500 millones, con proyectos de energías renovables y almacenamiento, destacando iniciativas como HidroÑuble y parques eólicos.

Ñuble concentra cartera energética por más de US$500 millones con proyectos renovables, baterías y transmisión
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La región avanza con iniciativas eólicas, solares, sistemas de almacenamiento y nuevas obras eléctricas. Entre los proyectos de mayor tamaño aparecen HidroÑuble y los parques eólicos Chequenes y Andino Suiza.

La Región de Ñuble mantiene una creciente cartera de proyectos energéticos que supera los US$500 millones, con iniciativas de generación renovable, almacenamiento mediante baterías y transmisión eléctrica distribuidas en distintas comunas. Los proyectos se encuentran, sin embargo, en etapas diferentes: algunos están en construcción o pruebas, otros cuentan con aprobación ambiental y parte de la inversión anunciada continúa condicionada a decisiones de financiamiento y ejecución de sus titulares.

El Ministerio de Energía destacó el avance de iniciativas en San Fabián, Pemuco, Chillán, Bulnes, Ninhue y Chillán Viejo, en un escenario donde Ñuble busca aumentar su capacidad de generación renovable y, al mismo tiempo, reforzar una red eléctrica que debe absorber nuevos proyectos de generación y almacenamiento.

HidroÑuble concentra una de las mayores inversiones

Uno de los proyectos de mayor escala es la Central Ñuble de Pasada, conocida como HidroÑuble, emplazada en la zona de San Fabián. Los reportes sectoriales del Ministerio de Energía le asignan una inversión de US$504 millones, una potencia instalada proyectada de 136 MW y una eventual entrada en operación durante 2029.

La situación del proyecto requiere, no obstante, una precisión. Aunque los catastros energéticos lo incluyen dentro de la categoría de proyectos en construcción, los antecedentes financieros publicados por Eléctrica Puntilla, matriz de Hidroeléctrica Ñuble, indican que la ejecución fue suspendida temporalmente después de que la iniciativa perdiera el financiamiento necesario para continuar las obras.

La compañía informó que ha mantenido la búsqueda de socios estratégicos o alternativas de financiamiento para completar el proyecto. En sus últimos antecedentes financieros disponibles también estimó una inversión total cercana a US$590 millones para la central, cifra distinta de los US$504 millones utilizada en los reportes sectoriales del Ministerio. Por ello, el monto asociado a HidroÑuble debe entenderse como inversión proyectada y no como recursos actualmente desembolsándose en su totalidad.

Chequenes entra en pruebas y Andino Suiza obtiene aprobación ambiental

El desarrollo eólico constituye otro de los principales componentes de la expansión energética regional.

En Pemuco, el Parque Eólico Chequenes, desarrollado por ENGIE Chile, alcanzó la fase de pruebas. La iniciativa contempla 22 aerogeneradores, 165 MW de capacidad instalada y una inversión aproximada de US$228 millones, convirtiéndose en el primer proyecto eólico de gran escala que llega a esta etapa en Ñuble.

A esta infraestructura se suma el Parque Eólico Andino Suiza, proyectado en las comunas de San Carlos y Ñiquén. La iniciativa obtuvo aprobación ambiental durante agosto de 2026 y considera una inversión estimada de US$172 millones. El Servicio de Evaluación Ambiental confirmó su calificación favorable junto con otros proyectos aprobados durante ese mes.

El proyecto contempla una capacidad de generación de aproximadamente 115 MW, incorporando nueva potencia renovable a la cartera regional una vez que el titular adopte las decisiones de inversión y construcción correspondientes.

Proyectos solares y baterías amplían la matriz regional

Ñuble también suma proyectos fotovoltaicos de menor tamaño y sistemas de almacenamiento mediante baterías.

Entre las iniciativas mencionadas por Energía figuran los parques solares Aris, San Juan, San Bernardo PMGD y Sierra Grossa, además de los proyectos BESS San Juan, BESS Mandarinos y la ampliación BESS Aris. Estas tecnologías permiten almacenar electricidad y devolverla al sistema en horarios de mayor demanda, aumentando la flexibilidad necesaria para integrar generación solar y eólica variable.

Bulnes ha concentrado parte importante de esta nueva inversión. Durante 2026 obtuvieron aprobación ambiental el Parque Fotovoltaico Aura, con una inversión cercana a US$10,5 millones, y el Sistema de Almacenamiento BESS Lucero, asociado a una línea de transmisión de 66 kV y una inversión estimada en US$73,6 millones.

BESS Lucero contempla una potencia de 95 MW y una capacidad máxima de almacenamiento de 340 MWh, mediante 76 contenedores de baterías. Su ejecución estaba prevista desde 2027 en los antecedentes presentados al sistema de evaluación ambiental.

La transmisión se convierte en una pieza crítica

El aumento de la generación obliga a ampliar también la capacidad para transportar electricidad. En Ñuble avanzan obras vinculadas a las líneas Charrúa-Chillán y Monterrico-Cocharcas, además de la nueva línea Santa Elisa-Quilmo II, en Chillán Viejo.

Esta última iniciativa obtuvo aprobación ambiental en agosto de 2026 y considera una inversión superior a US$10 millones.

En paralelo, el Coordinador Eléctrico Nacional mantiene un proceso de licitación para nuevas obras de transmisión por más de US$500 millones a nivel nacional, dentro del cual aparecen las nuevas subestaciones Tiquel y Tiuquilemu y una línea de 500 kV destinada a reforzar la conexión entre Maule y Ñuble. El proceso recibió 48 ofertas técnicas de nueve oferentes.

Estas inversiones son relevantes porque la incorporación de nueva generación solar y eólica depende no solo de construir centrales, sino también de disponer de capacidad suficiente para transportar la energía hacia los centros de consumo.

Chile supera los 39.000 MW instalados

La expansión de Ñuble forma parte de una cartera energética nacional considerablemente mayor. Los últimos antecedentes difundidos por el Ministerio de Energía sitúan en torno a 125 los proyectos en construcción en Chile, asociados a inversiones superiores a US$10.300 millones.

La capacidad instalada del sistema nacional llegó aproximadamente a 39.200 MW, con cerca de un 70% proveniente de fuentes renovables, manteniendo la tendencia de aumento de generación solar, eólica, hidroeléctrica y otras tecnologías bajas en emisiones.

Para Ñuble, el desafío será transformar la actual cartera de proyectos aprobados, en pruebas o proyectados en capacidad efectivamente operativa. La disponibilidad de financiamiento, la materialización de las nuevas líneas de transmisión y las decisiones finales de inversión determinarán cuánto de los montos anunciados terminará convirtiéndose en infraestructura energética funcionando en la región.