
El precio del petróleo volvió a acelerarse y dejó atrás la tregua de la sesión previa. Los futuros del WTI subían 3,7% hasta US$77,46 por barril, mientras el Brent avanzaba más de 2% y superaba US$84,37, en un movimiento que instala a ambos contratos en nuevos máximos desde mediados de 2024. El repunte profundiza la trayectoria que ya se venía observando en el salto previo del crudo por la tensión entre EE.UU. e Irán, pero ahora con un mercado otra vez concentrado en el riesgo sobre el suministro desde Medio Oriente.
El rebote se aceleró después de una sesión de aparente calma
Durante la jornada previa, los precios habían dado una señal de estabilización. El WTI terminó el miércoles con un alza marginal de 0,13%, mientras el Brent cerró prácticamente plano. Esa pausa, sin embargo, duró poco. En la rueda de este jueves volvió a imponerse la prima geopolítica y el foco de los operadores regresó a la posibilidad de una interrupción más prolongada en la oferta de crudo y gas.
La lectura del mercado sigue siendo la misma: mientras no exista una señal clara de normalización en las rutas de transporte energético del Golfo, cada nuevo episodio del conflicto vuelve a traducirse en un barril más caro.
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Ormuz sigue siendo el punto crítico para el mercado energético
El estrecho de Ormuz continúa siendo la referencia clave para entender el movimiento del crudo. De acuerdo con la U.S. Energy Information Administration, en 2024 por ese corredor pasaron en promedio 20 millones de barriles diarios, equivalentes a cerca del 20% del consumo mundial de líquidos del petróleo.
Por eso el mercado reacciona con tanta sensibilidad. No se trata solo del petróleo que efectivamente sale de la zona, sino también del costo del seguro, los desvíos logísticos y el aumento del riesgo para navieras, refinadoras y compradores. Ese efecto ya se empezó a mirar en Chile a través del riesgo que el bloqueo de Ormuz supone para bencinas y fletes.
La intervención de Washington calmó al mercado solo por un momento
Parte de la moderación observada el miércoles se explicó por el anuncio de seguros de riesgo y una eventual escolta naval para los buques que transiten por el Golfo. La señal apuntó a contener el nerviosismo de los operadores y a evitar una paralización más profunda del tráfico marítimo.
El problema es que esa medida no resolvió la incertidumbre de fondo. La Casa Blanca no entregó un calendario concreto para asegurar que la ruta volverá a operar con normalidad para los petroleros, de modo que el mercado siguió cargando un premio por riesgo en las cotizaciones.
Qué puede pasar con Chile si el precio del petróleo se mantiene en esta zona
Para Chile, el impacto no depende solo de cuánto suba el WTI o el Brent. También influyen el tipo de cambio, la paridad de importación y los mecanismos de estabilización que amortiguan parte del traspaso al consumidor final. En ese marco, sigue siendo clave entender cómo se calcula el precio de los combustibles en Chile, porque el movimiento internacional del barril no se refleja de forma instantánea ni lineal en las estaciones de servicio.
Lo que sí cambia es la presión de base: con el crudo en máximos de más de un año y el riesgo geopolítico todavía abierto, el mercado energético vuelve a operar bajo tensión.