El precio del petróleo repuntó con fuerza este jueves 29 de enero de 2026, en una reacción directa al aumento del riesgo geopolítico en Medio Oriente y a la posibilidad de una acción militar de Estados Unidos contra Irán. Al cierre, el avance llevó a ambos marcadores a máximos de varios meses, en un contexto donde el mercado volvió a incorporar una prima por eventuales disrupciones de oferta.
Qué está detrás del salto: el riesgo Irán y el Estrecho de Ormuz
El movimiento del crudo se explica por el deterioro del escenario entre Washington y Teherán, con señales de que la Casa Blanca evalúa opciones más agresivas. En el mercado, el foco no está solo en Irán como productor, sino en el riesgo de represalias que impacten rutas críticas: el Estrecho de Ormuz concentra el tránsito de alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo transportado por vía marítima, según analistas citados por Reuters en su cobertura del alza.
En ese marco, el componente político se suma a la volatilidad ya vista en enero, cuando el mercado alternó jornadas de caída y rebote ante señales contradictorias sobre la escalada regional, como se observó en este episodio reciente de retroceso del crudo.
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Los números del día: máximos de cinco meses y brecha Brent–WTI al alza
La reacción se reflejó en ambos referentes:
Brent: subió 3,4% y cerró en US$70,71 por barril, su nivel más alto desde fines de julio.
WTI: avanzó 3,5% y cerró en US$65,42 por barril, el mayor cierre desde fines de septiembre.
El repunte también elevó la brecha entre Brent y WTI, un diferencial que el mercado sigue por su influencia en flujos y arbitrajes de crudo. El trasfondo de esta presión ya venía instalándose durante el mes, con las tensiones internas en Irán como factor que el mercado empezó a tratar como variable de oferta y logística, tal como se describió en este análisis sobre las protestas y su efecto en el crudo global.
Inventarios en EE. UU., importaciones y el factor clima
A la geopolítica se sumó un soporte desde Estados Unidos: la última actualización semanal mostró una caída en inventarios comerciales.
En su resumen del Weekly Petroleum Status Report, la Administración de Información de Energía (EIA) informó que los inventarios comerciales de crudo (excluyendo la SPR) disminuyeron en 2,3 millones de barriles y quedaron en 423,8 millones en la semana que terminó el 23 de enero de 2026, además de una baja relevante en importaciones promedio semanales. Estos datos están en el informe de “highlights” de la EIA.
En paralelo, el mercado siguió de cerca interrupciones y recuperación de producción asociadas a tormentas invernales en EE. UU., un elemento que suele amplificar la sensibilidad del precio cuando coincide con shocks geopolíticos.
Lo que se mira desde Chile: referencias internacionales y reportes locales
En Chile, el seguimiento del crudo se cruza con la información que publica la Empresa Nacional del Petróleo en sus reportes comerciales. Para monitorear el pulso semanal local, el punto de referencia institucional es el Informe semanal de precios de ENAP.
El contexto de arranque de 2026 también es relevante: el mercado venía de semanas con señales mixtas y niveles más contenidos, como se revisó en este balance sobre la estabilización inicial del crudo en 2026 y en episodios anteriores de repuntes por eventos geopolíticos, como el alza vinculada a sanciones y oferta.
Variables inmediatas que siguen tensionando el precio
Evolución de las decisiones de Washington respecto de Irán y reacciones de Teherán.
Señales sobre sanciones y medidas adicionales desde Europa en respuesta a la represión interna iraní.
Riesgo asociado a la navegación y transporte en el Golfo Pérsico, en particular en el Estrecho de Ormuz.
Nuevos datos semanales de inventarios, importaciones y operación de refinerías en Estados Unidos.









