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Resiter invertirá US$230 millones a 2030 y evalúa sumar un socio estratégico para acelerar su expansión

Resiter destinará US$230 millones hasta 2030 para expandir su infraestructura de valorización de residuos industriales, con proyectos en Chile y otros cinco países, incluyendo un centro en Antofagasta

Resiter invertirá US$230 millones a 2030 y evalúa sumar un socio estratégico para acelerar su expansión
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La compañía controlada por Raúl Alcaíno y Álvaro Fischer prepara nuevos centros de valorización, plantas de compostaje y proyectos industriales en Chile y otros cinco países. La minería genera actualmente el 68% de su Ebitda y concentra buena parte de su estrategia de crecimiento.

Resiter prepara un plan de inversiones por US$230 millones hacia 2030 para ampliar su infraestructura de valorización de residuos industriales, modernizar activos existentes y desarrollar nuevas plantas en Chile y el extranjero. La estrategia contempla además la eventual incorporación de un socio estratégico, aunque la compañía decidió postergar ese proceso hasta que sus nuevos proyectos alcancen un mayor grado de desarrollo.

La empresa, controlada por Raúl Alcaíno Lama y Álvaro Fischer Abeliuk a través de RST S.A., tiene uno de sus principales motores de crecimiento en la minería. Actualmente, este sector representa 68% del Ebitda de Resiter, reflejando el peso que han adquirido los servicios de gestión, tratamiento y valorización de residuos dentro de las operaciones mineras.

La compañía opera en seis países y mantiene en Chile la mayor parte de su generación de resultados. Durante 2025 registró ventas por $314.991 millones, un Ebitda de $63.991 millones y utilidades por $23.260 millones.

El desafío ahora es pasar desde un modelo concentrado principalmente en la prestación de servicios hacia una estructura con mayor infraestructura propia para recuperación y transformación de residuos.

US$230 millones para una nueva etapa de expansión

El programa definido hasta 2030 contempla que aproximadamente la mitad de los recursos se destine a reposición y modernización de activos existentes.

La otra mitad financiará nueva capacidad industrial.

Entre los proyectos previstos aparecen dos centros de valorización de residuos en Chile, cuatro plantas de compostaje y distintas instalaciones especializadas para residuos de celulosa, combustibles derivados de residuos, tratamientos de aguas contaminadas y subproductos industriales.

El plan también contempla inversiones fuera de Chile, particularmente en Perú, Colombia, México, Uruguay y España.

El crecimiento responde a un cambio estructural en la gestión de residuos industriales. El modelo tradicional basado principalmente en recolección y disposición final está siendo desplazado progresivamente por esquemas que buscan recuperar materiales y reincorporarlos a procesos productivos.

Para industrias como la minería, esto significa transformar chatarra, plásticos, neumáticos y otros materiales en recursos con valor económico, reduciendo al mismo tiempo el volumen destinado a eliminación.

Antofagasta concentrará una inversión de US$20 millones

Uno de los proyectos más relevantes para la minería se ubicará en Antofagasta.

Resiter proyecta invertir US$20 millones en un centro de valorización emplazado en un terreno de seis hectáreas, diseñado principalmente para recibir residuos provenientes de faenas mineras del norte de Chile.

La instalación permitirá separar y procesar de manera más tecnificada residuos metálicos, particularmente chatarra ferrosa, que posteriormente podrá ser comercializada nuevamente como materia prima.

El proyecto considera además capacidad para separar plásticos utilizados en operaciones mineras.

La compañía ya mantiene un entendimiento con AZA para explorar la eventual comercialización de material ferroso recuperado, lo que permitiría conectar directamente la generación de residuos mineros con cadenas industriales capaces de reutilizarlos.

La construcción del complejo está prevista para comenzar en noviembre de 2026, mientras su entrada en operación se proyecta para marzo de 2028.

La empresa cuenta con los permisos necesarios para iniciar la ejecución.

Reciclaje de neumáticos aparece como nueva oportunidad

El terreno disponible en Antofagasta también podría albergar futuras iniciativas asociadas al reciclaje de neumáticos utilizados por la gran minería.

Se trata de una línea de negocio especialmente relevante por el volumen de neumáticos fuera de uso generado por equipos de extracción y transporte de alto tonelaje.

Las estimaciones manejadas por la compañía sitúan ese flujo en torno a 50 mil toneladas anuales dentro de la minería.

Resiter mantiene conversaciones con proveedores internacionales de neumáticos para analizar alternativas de tratamiento y reciclaje, en un escenario donde las obligaciones de responsabilidad extendida del productor aumentan la presión para recuperar este tipo de materiales.

La minería representa uno de los sectores donde el desafío técnico es mayor, debido al tamaño de los neumáticos utilizados en camiones de extracción y a las dificultades logísticas asociadas a su transporte y procesamiento.

Al mismo tiempo, constituye un mercado potencial relevante para empresas capaces de desarrollar soluciones industriales a gran escala.

Resiter concentra fuerte presencia en faenas mineras

La importancia de la minería dentro de la estrategia de la compañía no responde únicamente a los proyectos futuros.

Resiter estima que mantiene alrededor de 45% de participación en el mercado de gestión de residuos de la minería chilena, con presencia contractual en más del 95% de las faenas locales.

Ese posicionamiento explica por qué el centro de Antofagasta aparece como una de las primeras inversiones del nuevo ciclo.

La minería genera grandes volúmenes de residuos metálicos, plásticos, lubricantes, neumáticos, componentes industriales y materiales asociados a mantenimiento, construcción y operación.

Una parte creciente de esos flujos está siendo sometida a mayores exigencias de trazabilidad, recuperación y valorización.

Para las compañías mineras, el impacto económico también comienza a adquirir mayor relevancia.

Recuperar materiales con valor comercial puede reducir el costo neto de gestión de residuos y, al mismo tiempo, disminuir la cantidad de material destinado a disposición final.

Los Lagos sumará otro centro por US$25 millones

La segunda gran inversión en infraestructura de valorización estará ubicada en la Región de Los Lagos.

Resiter proyecta destinar aproximadamente US$25 millones al desarrollo de un nuevo centro orientado principalmente a residuos de industrias como salmonicultura, agroindustria y producción láctea.

La iniciativa deberá ingresar a evaluación ambiental durante 2027.

La zona genera cerca de 200 mil toneladas de residuos sólidos industriales, mientras una parte importante debe ser trasladada actualmente hacia instalaciones ubicadas fuera de la región.

La compañía proyecta que la nueva planta pueda valorizar inicialmente cerca de 20% del material que reciba.

En paralelo, su filial Verdecorp desarrollará nuevas instalaciones de compostaje.

El grupo considera una inversión adicional de US$19 millones para tres plantas, dos en Chile y una en Uruguay. Una de ellas estará ubicada en Puerto Varas y tendrá capacidad para procesar hasta 30 mil toneladas anuales de residuos orgánicos.

La expansión también alcanza operaciones internacionales

Aunque Chile concentra alrededor del 90% del Ebitda del grupo, Resiter busca aumentar gradualmente la contribución de sus operaciones internacionales.

Actualmente mantiene presencia en Perú, México, Colombia, Uruguay y España.

En Perú, la empresa participa en actividades vinculadas a minería e hidrocarburos y durante 2026 cerró un contrato para implementar una planta de tratamiento de lodos ácidos para una operación minera.

También estudia proyectos de combustibles derivados de residuos y tratamiento de aguas contaminadas en distintos mercados latinoamericanos.

En México evalúa una instalación para procesamiento y secado de residuos industriales húmedos, mientras en Uruguay mantiene proyectos asociados a compostaje, residuos de celulosa y servicios para hidrocarburos.

La diversificación internacional busca replicar capacidades desarrolladas inicialmente en Chile y reducir gradualmente la dependencia de un solo mercado.

Socio estratégico queda como opción para 2027

La magnitud del programa de inversiones llevó a Resiter a evaluar alternativas adicionales de financiamiento.

Hace aproximadamente un año, la compañía contrató a LarrainVial para explorar la eventual incorporación de un socio estratégico.

El proceso fue posteriormente puesto en pausa.

La empresa considera que sus flujos operacionales y su capacidad de endeudamiento permiten financiar internamente buena parte de la estrategia actualmente definida.

Al cierre de 2025, su deuda financiera neta equivalía a aproximadamente 0,93 veces su Ebitda, frente a 0,73 veces un año antes.

La estimación interna es que, incluso financiando la estrategia sin nuevos accionistas, el indicador podría situarse en torno a 1,5 veces, nivel que la administración considera manejable.

La discusión sobre un socio, por tanto, no se limita al aporte de capital.

La compañía busca eventualmente un inversionista capaz de agregar conocimiento técnico, experiencia industrial, capacidades de gestión o acceso a nuevas tecnologías y mercados.

La búsqueda podría reactivarse durante 2027, cuando proyectos como el centro de valorización de Antofagasta estén en construcción y existan contratos más definidos con generadores y compradores de materiales recuperados.

Economía circular gana espacio en la cadena minera

El crecimiento de Resiter refleja una transformación más amplia dentro de la industria minera.

Las exigencias ambientales, la reducción de residuos destinados a disposición final, la trazabilidad de materiales y la presión por disminuir impactos operacionales están creando nuevos mercados para proveedores especializados.

En este escenario, la gestión de residuos comienza a integrarse de manera más estrecha con decisiones de eficiencia operacional y costos.

La posibilidad de recuperar acero, plásticos, neumáticos y otros materiales utilizados por las faenas permite convertir obligaciones ambientales en cadenas de suministro secundarias.

El hecho de que la minería represente casi siete de cada diez pesos del Ebitda de Resiter muestra hasta qué punto esta actividad ya se ha convertido en un mercado central para la economía circular industrial en Chile.

El despliegue de US$230 millones hasta 2030 pondrá a prueba ahora la capacidad de la compañía para escalar ese modelo, desarrollar infraestructura propia y transformar su posición como proveedor de servicios en una plataforma industrial de valorización con alcance regional.