
La sostenibilidad dejó hace tiempo de ser un área exclusivamente reputacional para la gran minería y pasó a convertirse en un eje estratégico ligado directamente a la continuidad operacional, el acceso a financiamiento y la viabilidad futura de los proyectos. Así queda reflejado en los más recientes reportes de sostenibilidad y memorias corporativas de compañías como BHP, Anglo American, Antofagasta Minerals y Codelco, donde las principales mineras que operan en Chile identifican nuevos riesgos asociados al cambio climático, la presión regulatoria, la gestión laboral y la creciente inestabilidad geopolítica global. A los desafíos históricos de la industria —como menores leyes de mineral, mayores costos operacionales y complejidad técnica de los yacimientos— se suman ahora factores externos que están redefiniendo la gestión minera a nivel mundial. La escasez hídrica, la adaptación a nuevas normativas laborales y los riesgos vinculados a cadenas de suministro y conflictos internacionales aparecen entre las principales amenazas detectadas por las compañías para los próximos años, impulsando cambios en sus políticas internas, planes de inversión y modelos de gestión corporativa.
Ley Karin y nuevas exigencias regulatorias obligan a reforzar protocolos internos
Uno de los focos más visibles en los reportes corporativos de 2025 corresponde a la adaptación de las compañías a la Ley N.º 21.643, conocida como Ley Karin, que establece nuevas obligaciones para prevenir, investigar y sancionar situaciones de acoso laboral, sexual y violencia en el trabajo.
En su último Reporte de Sostenibilidad, Antofagasta Minerals afirmó que reforzó las medidas de prevención de acoso laboral en sus divisiones de minería y transporte, fortaleciendo los requisitos de implementación de la normativa chilena y profundizando sus estándares internos de protección y convivencia laboral.
Por su parte, Codelco informó en su Memoria 2025 que fortaleció procedimientos destinados a garantizar acompañamiento y protección a personas denunciantes, además de impulsar acciones preventivas y programas de capacitación masiva. Según detalló la estatal, más de 4.000 trabajadores participaron durante el último año en actividades relacionadas con prevención del acoso laboral y violencia en espacios de trabajo, equivalente a cerca del 26% de su dotación.
Las empresas también identifican otros desafíos regulatorios emergentes ligados a la Ley de Delitos Económicos y a la nueva Ley Marco de Ciberseguridad, normas que están elevando las exigencias de cumplimiento corporativo y gestión de riesgos internos en toda la industria.
Escasez hídrica y cambio climático redefinen la planificación minera
Otro de los riesgos más relevantes identificados por las compañías mineras corresponde al impacto del cambio climático y la creciente escasez de agua en distintas zonas productivas del país.
En su reporte 2025, Anglo American informó que una reciente evaluación de Riesgo y Resiliencia ante el Cambio Climático realizada en la división El Soldado detectó a la sequía como una amenaza creciente para la continuidad operacional. Frente a este escenario, la compañía incorporó nuevas condiciones de diseño para el Proyecto de Desarrollo El Soldado, incluyendo modificaciones orientadas a reducir en 20% el contenido húmedo en el vertedero de la mina, medida que permitiría disminuir el consumo y mejorar la recirculación de agua.
Codelco también profundizó durante el último año su estructura interna de gestión climática. Según la estatal, en 2025 se consolidó una Mesa de Riesgo Emergente de Cambio Climático liderada por áreas corporativas vinculadas a acción climática, riesgos, aguas, relaves y proyectos. El objetivo apunta a fortalecer la identificación y tratamiento transversal de amenazas asociadas a eventos climáticos extremos, disponibilidad hídrica y resiliencia operacional.
Geopolítica y nacionalismo económico elevan la incertidumbre global
A nivel internacional, las mineras también reconocen crecientes amenazas derivadas de tensiones geopolíticas, conflictos armados y restricciones comerciales que podrían afectar cadenas globales de suministro, acceso a insumos estratégicos y estabilidad de mercados.
En su informe de sostenibilidad, BHP advirtió que continúa monitoreando el impacto de conflictos internacionales, nacionalismo económico, tensiones políticas e inestabilidad social sobre sus operaciones y mercados de destino. La compañía señaló que, aunque tiene una influencia limitada sobre factores externos, mantiene análisis permanentes respecto de riesgos asociados al deterioro ambiental, nuevas barreras comerciales y cambios regulatorios globales.
El escenario se ha vuelto particularmente sensible para la minería debido al creciente interés estratégico que hoy representan minerales críticos como cobre y litio, insumos esenciales para electromovilidad, defensa, infraestructura energética y desarrollo tecnológico.
En paralelo, las empresas enfrentan presiones crecientes de inversionistas y organismos internacionales para fortalecer estándares ESG, transparencia corporativa y resiliencia operacional, factores que hoy influyen directamente en valorizaciones bursátiles y acceso a financiamiento internacional.












