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Río atmosférico categoría 3 amenaza con lluvias intensas e inundaciones en el centro-sur de Chile

Un río atmosférico de categoría 3 se aproxima al centro-sur de Chile, generando lluvias intensas y riesgos de inundaciones en Ñuble, Biobío y La Araucanía a partir del jueves.

Río atmosférico categoría 3 amenaza con lluvias intensas e inundaciones en el centro-sur de Chile

Un nuevo sistema frontal avanzará desde este jueves 30 de julio con precipitaciones persistentes, fuertes ráfagas de viento y riesgo de anegamientos. Ñuble, Biobío y La Araucanía concentrarán los efectos más severos, mientras la lluvia alcanzaría Santiago durante el viernes.

Un río atmosférico de categoría 3 reforzará el sistema frontal que ingresará al país durante las próximas horas, elevando el riesgo de lluvias intensas, crecidas de cauces e inundaciones en sectores vulnerables del centro-sur de Chile.

El episodio comenzará a manifestarse este jueves 30 de julio y podría mantenerse durante buena parte del fin de semana. Las regiones de Ñuble y Biobío aparecen como las zonas con mayor exposición, aunque las precipitaciones y el viento también se extenderán hacia La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén.

La llegada del frente ocurre después de varios sistemas meteorológicos que han dejado suelos saturados, daños en viviendas, interrupciones de caminos y comunidades aisladas. Esta condición aumenta la posibilidad de que nuevas lluvias generen problemas incluso con acumulaciones menores a las registradas durante eventos anteriores.

Cuándo comienza el nuevo sistema frontal

En la Región de Ñuble, la jornada del jueves comenzará con viento de entre 25 y 40 kilómetros por hora. Durante la tarde se sumarían chubascos, mientras que la lluvia más continua ingresaría durante la noche.

Entre la noche del jueves y la madrugada del viernes podrían registrarse ráfagas de entre 50 y 60 kilómetros por hora. La combinación de viento y precipitaciones se mantendría hasta la noche del sábado, sin descartarse que la inestabilidad continúe parcialmente durante el domingo.

Biobío enfrentará un escenario similar. El viento se intensificará durante la mañana del jueves y las precipitaciones comenzarán durante la tarde, acompañadas por ráfagas que podrían alcanzar los 60 kilómetros por hora. El evento se prolongaría durante el fin de semana en distintas comunas de la región.

En La Araucanía, en tanto, se proyectan chubascos y viento de entre 40 y 60 kilómetros por hora desde el jueves. Aunque las ráfagas podrían disminuir posteriormente, la lluvia continuaría de manera persistente durante los días siguientes.

Por qué preocupa el río atmosférico

Los ríos atmosféricos son corredores extensos de vapor de agua que se desplazan por la atmósfera y pueden transportar grandes cantidades de humedad hacia el continente. Cuando interactúan con un sistema frontal y con la cordillera, pueden intensificar las precipitaciones durante periodos relativamente breves.

La clasificación de categoría 3 corresponde a un evento de intensidad relevante, capaz de producir efectos positivos y negativos. Puede contribuir a recuperar embalses, nieve y reservas de agua, pero también aumenta el riesgo de desbordes, remociones en masa, cortes de caminos y daños en infraestructura cuando impacta sobre zonas saturadas.

En este caso, la principal preocupación estará en sectores cercanos a ríos, esteros y quebradas, además de áreas urbanas con problemas de drenaje. También deberán vigilarse las laderas afectadas por incendios forestales, debido a que la pérdida de vegetación facilita el desplazamiento de barro, sedimentos y material rocoso.

Las ráfagas de viento podrían provocar caída de árboles, desprendimiento de ramas y daños en postes o tendidos eléctricos. En sectores cordilleranos podrían acercarse a los 80 kilómetros por hora, condición que puede afectar rutas, faenas, actividades agrícolas y desplazamientos. (La Tercera)

Lluvia en Santiago desde el viernes

La Región Metropolitana tendrá una pausa de las precipitaciones durante el miércoles 29 y el jueves 30 de julio. Para ambas jornadas se espera nubosidad parcial o cielo cubierto, con un aumento temporal de las temperaturas.

El escenario cambiará durante el viernes 31 de julio, cuando el sistema frontal avanzaría hacia la zona central. El pronóstico contempla viento de entre 25 y 40 kilómetros por hora, con ráfagas cercanas a los 50 kilómetros por hora.

La lluvia podría comenzar durante el viernes y extenderse hasta el sábado en distintos sectores de la capital. La intensidad y distribución final dependerán del avance del frente, por lo que los horarios pueden modificarse a medida que se acerque el evento.

Para los hogares, la principal recomendación práctica es revisar canaletas, bajadas de agua, techumbres y desagües antes del inicio de las precipitaciones. También conviene retirar objetos que puedan volar desde balcones, patios y terrazas, especialmente en viviendas expuestas a ráfagas.

Impacto en caminos, servicios y actividades productivas

Las lluvias podrían generar interrupciones en rutas rurales y caminos secundarios, especialmente en sectores donde existen badenes, cruces de esteros o terrenos con baja capacidad de absorción. Las personas que deban trasladarse deben considerar tiempos adicionales y evitar ingresar a zonas cubiertas por agua.

El sistema también puede afectar la agricultura y la ganadería. Los productores deberán proteger animales, maquinaria, insumos y cosechas almacenadas, además de revisar canales de evacuación y estructuras que puedan sufrir daños por viento.

Para las empresas eléctricas, sanitarias y de telecomunicaciones, el episodio representa una nueva presión operativa. La caída de árboles o ramas puede provocar interrupciones del suministro, mientras que los anegamientos pueden dificultar el acceso de cuadrillas a sectores rurales o cordilleranos.

Las faenas ubicadas en zonas de montaña deberán evaluar las condiciones de caminos, taludes y accesos. El viento fuerte, la lluvia y la reducción de visibilidad pueden elevar el riesgo para trabajadores y transportistas.

Qué deben revisar los habitantes de las zonas afectadas

Las familias que viven cerca de cauces o quebradas deben observar cambios repentinos en el nivel o color del agua, ruidos inusuales y desplazamientos de tierra. Ante una instrucción de evacuación, el traslado debe realizarse de inmediato y por las rutas definidas por las autoridades.

También es recomendable mantener teléfonos cargados, linternas disponibles, medicamentos esenciales y documentos protegidos del agua. Los conductores no deben atravesar calles, pasos bajo nivel ni caminos inundados, aunque la profundidad parezca baja.

El pronóstico todavía puede experimentar ajustes en intensidad, horarios y extensión territorial. Por esta razón, será clave revisar durante el jueves y el viernes las alertas meteorológicas, las condiciones de las rutas, las suspensiones de clases y los eventuales cambios en servicios de transporte.

La combinación de un río atmosférico, vientos fuertes y terrenos saturados convierte este nuevo sistema frontal en un episodio que requiere especial atención. El mayor impacto se concentrará inicialmente en Ñuble, Biobío y La Araucanía, pero sus efectos alcanzarán otras regiones del sur y posteriormente a la Región Metropolitana.