Minería Internacional

Tierras raras: la reunión que concentra el 60% de la demanda mundial y la presión de EE.UU. para “mover más rápido”

Tierras raras volvió al centro de la agenda económica global este lunes 12 de enero de 2026, cuando el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent,…

Tierras raras: la reunión que concentra el 60% de la demanda mundial y la presión de EE.UU. para “mover más rápido”
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Tierras raras volvió al centro de la agenda económica global este lunes 12 de enero de 2026, cuando el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, convocó en Washington a ministros de Finanzas y autoridades de alto nivel del G7, la Unión Europea y economías clave como Australia, India, Corea del Sur y México para acelerar acciones destinadas a reducir la dependencia de China en minerales críticos, según informó Reuters en su cobertura del encuentro.

El foco no está solo en la extracción, sino en el tramo industrial que convierte esos minerales en insumos utilizables para tecnología, defensa y transición energética: un cuello de botella donde China mantiene una posición dominante y donde los países desarrollados buscan “ganar tiempo” antes de que restricciones comerciales y de exportación vuelvan a tensionar las cadenas de suministro.

Una cita en Washington con un mensaje central: urgencia

La reunión se inicia con una cena la noche del domingo 11 de enero y continúa el lunes con sesiones de trabajo entre autoridades económicas de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Japón, Alemania, Francia e Italia, además de la Unión Europea y países invitados. De acuerdo con la misma fuente, el grupo representa alrededor del 60% de la demanda global de minerales críticos.

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La señal desde Washington es que los compromisos políticos no bastan si no se traducen rápido en decisiones industriales y financieras. Bessent ya había presionado para instalar un encuentro específico sobre el tema desde la cumbre de líderes del G7 realizada en Canadá en junio, donde presentó un dossier sobre tierras raras y cadenas de suministro.

China y el punto más sensible: refinación y materiales intermedios

El debate se explica por una realidad estructural: la vulnerabilidad no necesariamente está en la mina, sino en la etapa de procesamiento. En la industria, ese tramo determina quién puede fabricar —y a qué ritmo— componentes estratégicos como imanes permanentes, aleaciones especiales y materiales para baterías.

En esa línea, el diagnóstico que llevó Estados Unidos a la reunión es que China concentra una fracción decisiva del procesamiento global de minerales críticos, incluyendo cobre, litio, cobalto, grafito y tierras raras. En paralelo, el mercado de imanes de tierras raras se ha convertido en un indicador práctico de ese desequilibrio, por su relevancia industrial y por el rol de China como proveedor dominante, como se detalla en el análisis de las 58.000 toneladas de imanes exportadas por China en 2024.

Para dimensionar el alcance de estos insumos, conviene separar dos capas:

  • Minerales críticos: concentrados, óxidos o sales (según material).

  • Materiales intermedios y componentes: productos refinados y manufacturados (por ejemplo, imanes) que habilitan producción tecnológica.

En tierras raras, la segunda capa es la que define la dependencia efectiva.

Qué minerales están en juego y por qué importan

Aunque el término “tierras raras” se usa como atajo, el paquete discutido es más amplio y cruza varias industrias. En general, estos minerales se usan en:

  • Defensa y aeroespacial: sensores, guiado, radares, motores, materiales avanzados.

  • Semiconductores y electrónica: componentes, aleaciones y materiales críticos.

  • Energía: eólica, redes eléctricas, sistemas de potencia.

  • Baterías y electromovilidad: cadena de valor del litio, grafito y otros materiales.

  • Manufactura industrial: motores de alta eficiencia y automatización.

Para lectores que buscan una base conceptual clara, el marco técnico sobre qué son y para qué sirven estos elementos está desarrollado en qué son las tierras raras y por qué son clave para la tecnología moderna.

Lo que se puede esperar del encuentro: coordinación, no un “acuerdo único”

Según Reuters, Estados Unidos prevé emitir un comunicado tras la reunión, pero no necesariamente un paquete conjunto inmediato entre todos los participantes. La lógica operativa, de acuerdo con la información disponible, apunta a un esquema de “coalición de avance”: países que se mueven más rápido en financiamiento, offtakes, procesamiento y reservas, mientras otros se suman después.

Los puntos típicos de trabajo que se desprenden del formato del encuentro incluyen:

  • Aseguramiento de suministro mediante contratos de compra y compromisos de largo plazo.

  • Incentivos a la capacidad de procesamiento fuera de China.

  • Reservas estratégicas de minerales o materiales intermedios.

  • Financiamiento y garantías públicas para proyectos de extracción y refinación.

  • Coordinación regulatoria ante controles de exportación y criterios de seguridad económica.

El trasfondo es que la transición desde dependencia hacia diversificación no se resuelve con un solo anuncio: requiere proyectos industriales, permisos, tecnología, capital y plazos.

Japón como antecedente y la presión por controles de exportación

En el diagnóstico citado por Reuters, Japón aparece como el caso más preparado dentro del G7 por la experiencia acumulada tras el corte de suministros de 2010, que empujó a Tokio a acelerar estrategias de diversificación.

La presión política también se alimenta de señales recientes de endurecimiento. En ese contexto, se han seguido de cerca reportes sobre trabas y revisiones de exportación hacia Japón en tierras raras e imanes, tema que ya venía tensionando los envíos y el marco de licencias, como se explica en la lista de 1.100 ítems de “uso dual” que ya tensiona los envíos de imanes.

El rol de Australia: reserva estratégica y un pipeline de US$8.500 millones

Uno de los ejes concretos sobre la mesa es Australia, por su perfil como productor de minerales críticos y por su coordinación reciente con Washington. El marco bilateral firmado en octubre contempla un pipeline de proyectos por US$8.500 millones y compromisos de inversión para impulsar oferta y procesamiento, según informó el Departamento de Industria, Ciencia y Recursos de Australia en el anuncio oficial de su marco bilateral con Estados Unidos para minerales críticos y tierras raras.

El interés práctico de este tipo de acuerdos es que conectan tres piezas que normalmente avanzan a ritmos distintos:

  • proyectos mineros,

  • capacidad de refinación/procesamiento,

  • y mecanismos públicos para reducir riesgo financiero.

Qué está buscando EE.UU. con el “llamado a seguir su liderazgo”

Reuters reportó que la administración estadounidense busca presentarse como articulador, compartiendo lineamientos para acelerar producción doméstica y cerrar acuerdos con países productores. La lógica subyacente es reducir vulnerabilidades en sectores donde un corte de suministros no solo encarece costos, sino que detiene manufactura.

Este enfoque se conecta con otras señales previas de política industrial y financiamiento orientadas a minerales críticos, línea que se viene siguiendo en el refuerzo de inversiones de EE.UU. para reducir dependencia de China.

El punto donde el desacople es más difícil: tierras raras pesadas e imanes

Más allá de la narrativa general, el “problema duro” está en segmentos específicos. En particular:

  • tierras raras pesadas (por su importancia en imanes de alto rendimiento),

  • separación y refinación (capacidad industrial y know-how),

  • fabricación de imanes (cadena integrada y escala).

En esa dimensión, varios análisis advierten que la reducción de dependencia enfrenta barreras técnicas y de inversión, incluso con políticas activas, como plantea Occidente y los desafíos para reducir la dependencia de China en tierras raras.

Qué significa que el G7 lo ponga en la agenda económica

Que la discusión esté liderada por autoridades económicas (Tesoro y Finanzas) y no solo por ministerios sectoriales indica que el problema se está tratando como un asunto de:

  • seguridad económica,

  • competitividad industrial,

  • riesgo sistémico en cadenas de suministro.

Esa línea también ha sido recogida por otros países del bloque, con iniciativas que combinan cooperación y herramientas de política pública, como se observa en Canadá y el impulso de acuerdos de minerales esenciales con socios del G7.

El dato clave del día: comunicado de EE.UU., pero sin “acción conjunta” inmediata

Según Reuters, Estados Unidos emitirá un statement tras el encuentro, pero no se espera un paquete de acción conjunto de todos los participantes en el corto plazo. El diseño más probable, conforme a lo reportado, es que los países avancen en paralelo con acuerdos, financiamiento y reservas, y que la coordinación multilateral opere como plataforma para acelerar decisiones industriales en 2026.