Estados Unidos busca diversificar su abastecimiento de uno de los principales insumos para fertilizantes. Washington depende ampliamente de las importaciones y Canadá ha sido históricamente su principal proveedor.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes 21 de septiembre que su gobierno trabaja en un acuerdo para comprar potasio a Bielorrusia, una operación que, según afirmó, permitiría obtener el mineral a precios inferiores a los pagados actualmente a Canadá. La iniciativa surge en momentos de creciente tensión comercial entre Washington y Ottawa y podría modificar parte de los flujos de uno de los mercados de fertilizantes más concentrados del mundo.
Trump aseguró que Estados Unidos está trabajando en un acuerdo de gran escala para adquirir potasio bielorruso y sostuvo que el precio sería “sustancialmente menor” que el actualmente pagado por el suministro canadiense. Por ahora, sin embargo, no se han informado volúmenes, precios, empresas participantes, plazos ni condiciones contractuales, por lo que el anuncio corresponde a una negociación en desarrollo y no a un contrato cerrado.
El movimiento tiene especial relevancia para el sector agrícola estadounidense. El potasio es uno de los tres principales nutrientes utilizados en fertilizantes, junto con el nitrógeno y el fósforo, y contribuye al rendimiento de los cultivos, la calidad de las cosechas y la resistencia de las plantas.
Estados Unidos depende del potasio importado
La capacidad doméstica estadounidense es insuficiente para abastecer su consumo. Las estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indican que en 2025 el país mantuvo una dependencia neta de las importaciones cercana al 92% de su consumo aparente de potasio.
Entre 2021 y 2024, Canadá representó aproximadamente el 79% de las importaciones estadounidenses, seguido por Rusia con 12% e Israel con 3%. La elevada concentración convierte al abastecimiento canadiense en un componente estratégico para la industria agrícola de Estados Unidos.
La posible apertura de una fuente alternativa en Bielorrusia aparece mientras las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá atraviesan una nueva etapa de fricciones arancelarias. En agosto, Washington impuso gravámenes de hasta 50% sobre determinados productos canadienses y Ottawa respondió con contramedidas sobre US$27.600 millones en productos estadounidenses, aunque el potasio continúa teniendo un tratamiento diferenciado dentro del comercio bilateral.
Bielorrusia vuelve al mercado estadounidense
Bielorrusia dispone de una de las mayores industrias de potasio del mundo. Datos del USGS muestran que en 2024 fue el cuarto mayor productor global, con aproximadamente 10,7% de la producción mundial. Ese año exportó unos 6,43 millones de toneladas métricas equivalentes de K₂O, con China como principal destino, al concentrar 29% de los embarques.
El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, había señalado el 11 de septiembre que su país reanudó las ventas de potasio a Estados Unidos después de la flexibilización de las restricciones estadounidenses. La reapertura comercial se produce tras una serie de decisiones de Washington que comenzaron a retirar sanciones aplicadas al sector.









