
El proyecto busca reemplazar la dependencia del transbordador en Primera Angostura y abrir una nueva vía logística en Magallanes. La propuesta vuelve al debate tras nuevos análisis que reducen su costo estimado y acercan la opción de una concesión privada.
El proyecto de construir un túnel submarino bajo el estrecho de Magallanes comenzó a ganar fuerza en la Región de Magallanes, luego de que nuevos análisis técnicos rebajaran de manera relevante el costo estimado de la obra y abrieran la puerta a un eventual financiamiento privado mediante el sistema de concesiones.
La iniciativa apunta a conectar Tierra del Fuego con el continente a través de una vía submarina de 3,7 kilómetros de largo en el sector de Primera Angostura, donde actualmente el cruce entre Punta Delgada y Bahía Azul depende del uso de transbordadores. Según informó Diario Financiero, el gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies, ya está gestionando con el Ministerio de Obras Públicas los estudios de prefactibilidad y factibilidad para avanzar en la evaluación del proyecto.
Qué cambió en la evaluación del proyecto
El principal cambio está en la estimación de costos. Estudios preliminares habían ubicado la inversión en torno a US$ 1.500 millones, pero nuevas revisiones de especialistas internacionales apuntan a que la obra podría ejecutarse por cerca de US$ 500 millones, es decir, aproximadamente un tercio del monto inicial.
Ese ajuste es clave porque modifica la discusión sobre cómo financiar la infraestructura. Con un costo menor al previsto originalmente, la opción de avanzar mediante concesiones privadas aparece como una alternativa más viable que depender únicamente de gasto público directo.
De acuerdo con la información publicada por DF, representantes de Norwegian Tunnelling Network visitaron la región a comienzos de 2025 para analizar en terreno la factibilidad de la iniciativa. El interés internacional también incluiría aproximaciones desde China y Noruega, aunque el proyecto aún requiere estudios formales antes de cualquier definición de inversión.
Por qué Primera Angostura es clave para Magallanes
Primera Angostura es uno de los puntos más relevantes para la conectividad terrestre de Tierra del Fuego. La ruta actual exige cruzar el estrecho en ferry entre Punta Delgada y Bahía Azul, servicio que permite transportar pasajeros, vehículos y carga, pero que depende de las condiciones climáticas y marítimas.
La empresa TABSA describe esta ruta como el paso más angosto del Estrecho de Magallanes, ubicado a unos 160 kilómetros al noroeste de Punta Arenas. En la práctica, cualquier interrupción o demora en el cruce puede afectar a residentes, transportistas, turistas, empresas proveedoras y actividades productivas de Tierra del Fuego.
Según los antecedentes citados por Diario Financiero, cerca de 2.150 personas y 600 vehículos realizan diariamente el recorrido terrestre entre Punta Delgada y Bahía Azul. El cruce en transbordador toma alrededor de 30 minutos, pero los tiempos pueden aumentar por viento, mareas, espera de embarque o condiciones operacionales.
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Impacto económico y logístico
Una conexión fija bajo el estrecho tendría efectos directos sobre la logística austral. Para las empresas, permitiría reducir la incertidumbre asociada al transporte de carga y mejorar la planificación de operaciones. Para los habitantes de Tierra del Fuego, implicaría una conexión más estable con el continente.
El proyecto también es mirado como una pieza estratégica para nuevas inversiones en Magallanes, especialmente en sectores como energía, turismo, industria y servicios asociados al desarrollo del hidrógeno verde. Una vía permanente podría facilitar el movimiento de trabajadores, insumos, equipos y visitantes hacia zonas que hoy enfrentan mayores costos de acceso.
El gobernador Flies ha planteado que una obra de este tipo podría transformar ese punto en un paso fronterizo de alto flujo, considerando la relación territorial y económica con Argentina y la presencia de población trasandina en Tierra del Fuego.
Los desafíos pendientes
Pese al mayor interés, el túnel submarino todavía está en una etapa temprana. Antes de avanzar a una eventual licitación o concesión, se requieren estudios de prefactibilidad y factibilidad que definan trazado, ingeniería, costos reales, riesgos geológicos, impacto ambiental, demanda proyectada y modelo de financiamiento.
También existen aspectos diplomáticos y geopolíticos. Aunque la obra se ubicaría en territorio chileno, su impacto alcanzaría a la conectividad austral con Argentina, por lo que el proyecto necesitaría coordinación institucional y una mirada de largo plazo.
Qué viene ahora
El siguiente paso será conocer si el MOP incorpora formalmente los estudios del túnel dentro de su cartera de evaluación y bajo qué modalidad podría analizarse su financiamiento. Por ahora, el proyecto dejó de ser solo una idea lejana y entró en una fase de discusión más concreta, empujado por una estimación de costos más baja y por la necesidad histórica de mejorar la conexión de Tierra del Fuego con el resto del país.
Para Magallanes, la relevancia práctica es clara: una obra de este tipo podría cambiar la forma en que se mueven personas, carga e inversión en el extremo sur de Chile, reduciendo la dependencia del clima y fortaleciendo una zona clave para la integración territorial y productiva del país.












