
La innovación Sampo Cell de Metso opera continuamente en Planta Las Luces, en Antofagasta. Grupo Minero Las Cenizas reporta una mejora de 2,6 puntos porcentuales en la recuperación metalúrgica.
Una tecnología de flotación desarrollada por Metso está permitiendo recuperar cobre que anteriormente podía perderse en los relaves de una planta concentradora chilena. Se trata de Sampo Cell, un sistema diseñado para recuperar partículas minerales gruesas que presentan dificultades en la flotación convencional y que funciona a escala industrial desde marzo de 2026 en Planta Las Luces, perteneciente a Grupo Minero Las Cenizas, en la comuna de Taltal, Región de Antofagasta.
La compañía minera informó que la incorporación del equipo permitió incrementar en 2,6 puntos porcentuales la recuperación metalúrgica de la instalación, un resultado atribuido a la captura de partículas de cobre que anteriormente terminaban en las corrientes de descarte del procesamiento.
Metso presentó comercialmente la tecnología el 10 de septiembre de 2026, durante su encuentro internacional Metso Summit, después de varios meses de funcionamiento continuo en Chile.
La experiencia constituye una aplicación industrial de una tecnología que busca resolver uno de los problemas persistentes de las concentradoras: recuperar partículas de mayor tamaño sin depender exclusivamente de una molienda más fina.
Por qué las plantas concentradoras pierden cobre en los relaves
La flotación es uno de los principales métodos utilizados para concentrar minerales sulfurados de cobre.
El procedimiento consiste en mezclar mineral molido con agua y reactivos químicos que modifican las propiedades superficiales de determinadas partículas.
Cuando se incorpora aire, las partículas de minerales valiosos pueden adherirse a las burbujas y ascender hacia una capa de espuma, desde donde son recuperadas como concentrado.
Sin embargo, el tamaño de las partículas influye considerablemente en la eficiencia del proceso.
Las partículas demasiado gruesas tienen mayor masa y pueden desprenderse de las burbujas debido a las fuerzas que actúan dentro de las celdas de flotación.
Este fenómeno provoca que parte del cobre contenido en el mineral termine en las colas del circuito, aunque todavía exista material potencialmente recuperable.
Para enfrentar el problema, las plantas suelen utilizar circuitos de molienda que reducen progresivamente el tamaño de las partículas.
La dificultad es que moler más fino requiere energía adicional y puede producir partículas extremadamente pequeñas que también presentan problemas de recuperación.
La tecnología Sampo Cell busca ampliar el rango granulométrico que puede recuperarse mediante flotación, evitando que una parte del metal se pierda por limitaciones asociadas al tamaño de las partículas.
El secreto está en introducir el mineral directamente en la espuma
La principal innovación del sistema se encuentra en la forma en que ingresa la pulpa mineral al equipo.
Mientras las celdas convencionales desarrollan gran parte de la interacción entre burbujas y partículas dentro de una suspensión sometida a agitación, Sampo Cell introduce suavemente la pulpa directamente en la fase de espuma.
Esta configuración permite generar condiciones de menor turbulencia durante la separación.
El objetivo es disminuir las fuerzas que pueden desprender las partículas gruesas de las burbujas de aire, favoreciendo su permanencia en la espuma hasta su recuperación.
La tecnología incorpora un sistema externo de aireación que produce burbujas finas y ayuda a mantener una fase de espuma estable.
De esta manera, busca recuperar partículas de cobre que todavía contienen minerales valiosos, pero que presentan dimensiones o grados de liberación que dificultan su aprovechamiento mediante métodos convencionales.
Otra característica destacada por Metso es que el sistema puede operar sin una etapa obligatoria de clasificación previa de la alimentación.
Tampoco requiere agua de fluidización, utilizada por algunas tecnologías de flotación de partículas gruesas para mantener el material suspendido.
Además, las densidades de las pulpas de concentrado y relaves son compatibles con las condiciones habituales de ciertos circuitos industriales, por lo que su diseño no exige necesariamente instalar una etapa adicional específica de desaguado del concentrado.
Esto no significa que la tecnología funcione sin agua ni que elimine todos los equipos de tratamiento posteriores, sino que puede simplificar determinadas configuraciones de procesamiento.
Planta Las Luces consiguió una mejora de 2,6 puntos porcentuales
La aplicación chilena comenzó a desarrollarse varios años antes de su lanzamiento comercial.
En 2023, Grupo Minero Las Cenizas identificó oportunidades para mejorar la recuperación del cobre asociado a partículas gruesas en Planta Las Luces.
La evaluación estuvo liderada por Luis Castro Salgado, superintendente corporativo de Metalurgia, quien impulsó el análisis de diferentes alternativas tecnológicas.
Durante ese año comenzaron las primeras pruebas y evaluaciones técnicas junto con Metso.
En 2024, la empresa minera envió muestras de mineral a Finlandia para desarrollar ensayos de laboratorio y estudiar diferentes configuraciones de operación.
Los resultados fueron utilizados para preparar balances de masa y evaluaciones técnicas y económicas.
En abril de 2025, ambas compañías formalizaron un acuerdo para desarrollar un programa demostrativo industrial de doce meses.
Durante ese año, la planta experimental fue trasladada desde Finlandia, instalada e integrada al circuito de Planta Las Luces.
El proceso de puesta en marcha comenzó a principios de 2026 y, desde el 23 de marzo, Sampo Cell opera continuamente durante las 24 horas del día.
Grupo Minero Las Cenizas informó en septiembre que la incorporación de la tecnología había generado una mejora de 2,6 puntos porcentuales en la recuperación metalúrgica.
El resultado corresponde a información operacional divulgada por la compañía. No se publicaron antecedentes independientes suficientes para evaluar todos los balances metalúrgicos, costos y condiciones utilizadas en la comparación.
Tampoco se detalló una cantidad anual de toneladas adicionales de cobre fino atribuible exclusivamente al nuevo equipo.
La tecnología puede instalarse antes de que el cobre termine en el depósito de relaves
Una de las aplicaciones de Sampo Cell corresponde a la flotación de recuperación final, conocida como scavenger.
Esta etapa tiene como objetivo capturar minerales valiosos que no fueron recuperados durante las fases anteriores del circuito.
En la práctica, permite tratar corrientes que todavía contienen partículas de interés antes de enviarlas a disposición como relaves.
Es precisamente esta configuración la utilizada en la operación industrial chilena.
La distinción es importante: recuperar cobre de una corriente de colas dentro de la planta no equivale necesariamente a reprocesar relaves históricos almacenados durante años en un depósito.
La tecnología también puede emplearse en etapas anteriores del circuito para realizar un rechazo temprano de ganga, es decir, separar parte del material sin valor económico antes de continuar con el procesamiento intensivo.
Esta alternativa podría disminuir la cantidad de roca que necesita atravesar ciertas operaciones posteriores.
Sin embargo, sus beneficios dependen de las características mineralógicas y de la configuración de cada planta.
Menor consumo de energía y agua: el potencial que todavía debe comprobarse en cada faena
Metso sostiene que la flotación de partículas gruesas puede contribuir a reducir las necesidades de molienda.
Si una operación consigue recuperar minerales valiosos a tamaños de partícula mayores, podría evitar parte de la energía necesaria para seguir reduciendo su granulometría.
En sus antecedentes técnicos, el fabricante presenta escenarios donde una molienda más gruesa, con tamaños P80 aproximados de 250 a 500 micrómetros, podría reducir el consumo energético de molienda hasta en un 30%.
También plantea oportunidades para disminuir el consumo de agua y simplificar los circuitos de procesamiento.
Estas cifras representan potenciales de determinadas configuraciones tecnológicas, no ahorros medidos y comprobados específicamente en Planta Las Luces.
La instalación chilena ha sido utilizada principalmente para evaluar la recuperación adicional de cobre desde corrientes que anteriormente podían terminar en los relaves.
Por lo tanto, no corresponde atribuirle automáticamente los porcentajes generales de ahorro energético, hídrico o económico publicados por Metso para otras aplicaciones.
Chile se convirtió en escenario de validación industrial
La experiencia de Planta Las Luces permitió que Metso evaluara Sampo Cell bajo condiciones reales de operación, incluyendo variaciones en las características del mineral y las exigencias de continuidad propias de una concentradora.
La compañía minera destacó que la incorporación del equipo permitió adquirir conocimientos técnicos relacionados con su puesta en marcha, operación y comportamiento metalúrgico.
Para Metso, el funcionamiento continuo en Chile constituyó un antecedente relevante antes del lanzamiento comercial internacional de septiembre.
Sin embargo, la operación demostrativa todavía contempla actividades de optimización y evaluación para determinar sus posibilidades de escalamiento.
La información disponible no permite establecer que la tecnología esté instalada masivamente en otras concentradoras ni que sus resultados puedan reproducirse automáticamente en cualquier yacimiento.
Su desempeño dependerá de factores como la distribución granulométrica, la liberación de los minerales, las características de las corrientes de alimentación y las condiciones de operación.
El caso chileno demuestra que es posible incorporar una tecnología de flotación de partículas gruesas a un circuito industrial existente y recuperar una fracción adicional del cobre que anteriormente podía perderse.
La diferencia está en aprovechar mejor el mineral que ya ingresó a la planta, antes de aumentar la extracción o incrementar indiscriminadamente la intensidad de la molienda.
Para la minería chilena, donde la eficiencia de recuperación influye directamente en los resultados productivos y económicos, el desarrollo abre una alternativa tecnológica cuya expansión dependerá de nuevas evaluaciones industriales y de la comprobación de sus beneficios en diferentes condiciones de procesamiento.
REDIMIN Responde
¿Qué mejora ha reportado Grupo Minero Las Cenizas en la recuperación metalúrgica con la tecnología Sampo Cell?
Grupo Minero Las Cenizas ha reportado una mejora de 2,6 puntos porcentuales en la recuperación metalúrgica gracias a la tecnología Sampo Cell.
¿Desde cuándo opera la tecnología Sampo Cell en Planta Las Luces?
La tecnología Sampo Cell opera continuamente en Planta Las Luces desde el 23 de marzo de 2026.
¿Cuál es el objetivo principal de la tecnología Sampo Cell en el proceso de flotación?
El objetivo principal de la tecnología Sampo Cell es recuperar partículas minerales gruesas que presentan dificultades en la flotación convencional, ampliando el rango granulométrico que puede recuperarse mediante flotación.
¿Qué característica innovadora tiene el sistema Sampo Cell en comparación con las celdas de flotación convencionales?
El sistema Sampo Cell introduce suavemente la pulpa mineral directamente en la fase de espuma, generando condiciones de menor turbulencia y favoreciendo la permanencia de partículas gruesas en la espuma hasta su recuperación.
¿Qué potencial beneficio adicional menciona Metso sobre la flotación de partículas gruesas?
Metso menciona que la flotación de partículas gruesas podría contribuir a reducir las necesidades de molienda, lo que potencialmente disminuiría el consumo de energía y agua en las operaciones mineras.






