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Un anillo de 12 electrodos revela una falla oculta que puede perjudicar la recuperación de cobre

La tecnología CycloneSense de Metso, con 12 electrodos, permite detectar fallas en hidrociclones que podrían comprometer la recuperación de cobre en plantas concentradoras.

Un anillo de 12 electrodos revela una falla oculta que puede perjudicar la recuperación de cobre

La tecnología CycloneSense de Metso permite observar el núcleo de aire dentro de los hidrociclones sin detenerlos ni abrirlos. Sus mediciones ayudan a detectar problemas de clasificación que pueden afectar la molienda y la flotación.

Un sistema de tomografía industrial puede observar el interior de un hidrociclón mientras procesa mineral y detectar condiciones que podrían perjudicar la recuperación de cobre. La tecnología, denominada CycloneSense y desarrollada por la compañía finlandesa Metso, utiliza un conjunto de 12 electrodos para medir continuamente la forma, tamaño y posición del núcleo de aire que se genera dentro de estos equipos, fundamentales para el funcionamiento de las plantas concentradoras.

El sistema permite identificar alteraciones en el comportamiento hidráulico del hidrociclón, incluyendo condiciones de descarga anormal que pueden provocar el envío de partículas demasiado gruesas hacia la flotación o afectar la cantidad de material que retorna a los molinos.

La información obtenida puede incorporarse a sistemas automáticos de control para modificar variables como la presión de alimentación, la densidad de la pulpa y el número de hidrociclones en operación.

La tecnología fue presentada comercialmente por Metso Outotec en marzo de 2021 y continúa formando parte de la oferta de automatización de Metso. Su principal innovación consiste en medir un fenómeno que tradicionalmente resultaba difícil de observar directamente durante la operación.

Cómo funciona un hidrociclón dentro de una planta minera

En las plantas concentradoras, los hidrociclones cumplen una función esencial después de la molienda del mineral.

Estos equipos permiten separar partículas de diferentes tamaños mediante un flujo de pulpa compuesto por agua y sólidos minerales.

A diferencia de otros sistemas de clasificación, el hidrociclón no necesita un motor ni elementos internos giratorios para producir la separación.

Su funcionamiento depende de la presión con que la pulpa ingresa tangencialmente al interior de una cámara de geometría cilíndrica y cónica.

Esta entrada genera un movimiento rotacional de alta velocidad que produce diferencias de presión y fuerzas que permiten clasificar las partículas.

En condiciones habituales, una proporción importante de las partículas más gruesas se desplaza hacia las paredes y desciende hasta la descarga inferior, conocida como underflow.

Las partículas más finas tienden a concentrarse en el flujo interior ascendente y abandonan el equipo por la descarga superior, denominada overflow.

En un circuito cerrado de molienda, el material grueso normalmente retorna al molino para continuar reduciendo su tamaño.

El material fino, en cambio, avanza hacia etapas posteriores, como la flotación.

La eficiencia de esta separación determina cuánto mineral continúa hacia la concentración y cuánto debe regresar a molienda.

El núcleo de aire es una señal del estado interno del equipo

Durante el funcionamiento normal del hidrociclón se desarrolla una región central de baja presión que permite mantener un núcleo de aire.

Aunque el equipo trabaja principalmente con una mezcla de agua y partículas minerales, este núcleo forma parte importante de su comportamiento hidráulico.

Su geometría puede cambiar dependiendo de las condiciones de alimentación y descarga.

Entre las variables que influyen se encuentran la presión de entrada, la concentración de sólidos, el caudal y las características del material procesado.

Cuando el núcleo de aire cambia significativamente o pierde estabilidad, puede indicar que el hidrociclón se está alejando de sus condiciones adecuadas de clasificación.

Uno de los problemas más conocidos ocurre cuando la descarga inferior deja de presentar su comportamiento habitual y adopta una forma compacta semejante a una cuerda.

Este fenómeno se denomina roping.

Puede producirse cuando el equipo recibe una carga excesiva de sólidos o cuando existen restricciones que dificultan el flujo normal hacia la descarga inferior.

En esas condiciones, la clasificación pierde eficiencia y parte de las partículas gruesas puede terminar saliendo por el overflow.

El problema puede pasar inadvertido si la operación depende únicamente de mediciones indirectas de presión o densidad.

Una tomografía de 12 electrodos permite observar el interior

Para enfrentar estas dificultades, Metso desarrolló CycloneSense, un sistema basado en tomografía de procesos.

A diferencia de un tomógrafo médico que utiliza rayos X, esta tecnología emplea mediciones eléctricas para reconstruir características de una sección interior del equipo.

El conjunto de medición incorpora una junta sensora de poliuretano equipada con 12 electrodos, instalada entre las secciones cónicas superior e inferior del hidrociclón.

Las señales permiten obtener información sobre la distribución interna de los materiales y reconstruir una representación del núcleo de aire.

El software procesa los datos y presenta mediciones relacionadas con su forma, tamaño y posición.

De esta manera, los operadores pueden observar cómo cambia el núcleo durante el funcionamiento sin necesidad de abrir el equipo ni interrumpir la clasificación.

El sistema también permite relacionar visualmente las variaciones del núcleo con las condiciones de presión.

Metso documenta que, dentro de las condiciones evaluadas, el radio del núcleo de aire aumenta cuando se incrementa la presión de alimentación y disminuye cuando esta se reduce.

Esta relación proporciona información adicional para identificar condiciones que requieren ajustes.

La principal ventaja consiste en obtener una medición continua de un fenómeno interno que antes debía interpretarse principalmente mediante variables externas.

Qué sucede cuando el hidrociclón envía partículas gruesas a flotación

La clasificación deficiente puede afectar diferentes etapas de una planta concentradora.

Uno de los problemas más importantes aparece cuando partículas demasiado gruesas llegan al circuito de flotación.

En la minería del cobre, la molienda busca reducir el tamaño de las rocas para facilitar la liberación de los minerales valiosos.

Si las partículas no alcanzan una granulometría adecuada, parte del cobre puede permanecer asociado a otros componentes de la roca.

Esto dificulta su separación mediante burbujas de aire y reactivos químicos durante la flotación.

El resultado puede traducirse en una disminución de la recuperación metalúrgica o en dificultades operacionales relacionadas con la acumulación de partículas gruesas.

También pueden producirse sedimentaciones en determinados equipos y restricciones de capacidad.

En el otro extremo, una clasificación inadecuada puede provocar que demasiadas partículas regresen innecesariamente al molino.

Esto aumenta la carga circulante y puede reducir la capacidad disponible para procesar mineral nuevo.

En ambos casos, los efectos dependen de las condiciones particulares de la planta y de la magnitud de la desviación.

Por ello, el control adecuado de los hidrociclones resulta relevante tanto para la eficiencia energética de la molienda como para el desempeño posterior de la flotación.

Los datos pueden activar ajustes automáticos en el circuito

CycloneSense fue diseñado para integrarse con sistemas de supervisión y automatización industrial.

Las mediciones del núcleo de aire pueden utilizarse para reconocer condiciones operacionales anormales y generar información destinada a los operadores.

Cuando se incorpora a plataformas de control apropiadas, también permite desarrollar estrategias automáticas de optimización.

Entre los parámetros que pueden modificarse se encuentran la presión de alimentación, la densidad de la pulpa y la cantidad de hidrociclones que permanecen activos dentro de una batería.

Por ejemplo, si un grupo de hidrociclones comienza a operar cerca de condiciones que favorecen una descarga anormal, el sistema de control podría modificar la distribución de alimentación para reducir el riesgo.

Metso también ofrece la posibilidad de combinar CycloneSense con sus analizadores de tamaño de partículas PSI 300 y PSI 500.

Estos instrumentos permiten medir características granulométricas del flujo combinado de descarga superior.

La integración proporciona dos clases de información complementarias: el estado hidráulico dentro del hidrociclón y el tamaño de las partículas que avanzan hacia las etapas posteriores.

Esto permite desarrollar estrategias de control más completas que aquellas basadas exclusivamente en presión y densidad.

Sin embargo, la automatización efectiva depende de la instrumentación disponible, la configuración de la planta y las reglas de operación establecidas.

Puede instalarse en equipos existentes sin reemplazar toda la batería

Otra característica de CycloneSense es que no requiere sustituir completamente los hidrociclones para incorporar las mediciones.

Metso diseñó el sistema para instalarse tanto en equipos nuevos como en hidrociclones existentes, incluidos determinados modelos de otros fabricantes.

La junta sensora se ubica entre componentes cónicos y puede reemplazarse durante las actividades programadas de cambio de revestimientos.

El dispositivo no incorpora piezas móviles en su conjunto de medición, una característica que simplifica determinados aspectos de mantenimiento.

La solución se entrega con conjuntos sensores, gabinetes de conexión y software especializado para el procesamiento de datos.

De acuerdo con las especificaciones técnicas del fabricante, un gabinete de conexión puede administrar hasta ocho cabezales de medición.

El sistema admite conexiones mediante fibra óptica o redes de cobre, permitiendo su integración con la infraestructura digital de la planta.

Estas características buscan facilitar la instrumentación de baterías que contienen múltiples hidrociclones trabajando simultáneamente.

No obstante, la instalación debe considerar las dimensiones, condiciones operacionales y compatibilidad de cada equipo.

La tomografía no mide directamente el cobre ni todas las partículas

Pese a sus capacidades, CycloneSense no debe confundirse con un analizador químico o granulométrico completo.

Su función principal es medir las características del núcleo de aire y entregar información sobre el estado hidráulico del hidrociclón.

Por lo tanto, no determina directamente la ley de cobre del mineral ni la concentración de metal que llegará a flotación.

Tampoco mide individualmente el tamaño de todas las partículas que circulan por las descargas.

Para obtener esa información son necesarios instrumentos complementarios, muestreos y análisis específicos.

La relación entre el comportamiento del núcleo y la eficiencia real de clasificación debe evaluarse dentro de las condiciones de cada circuito.

Asimismo, la incorporación del sistema no garantiza automáticamente un determinado porcentaje de ahorro energético, aumento de producción o mejora de recuperación.

Esos resultados dependerán de la operación, de las medidas correctivas aplicadas y de la integración con los demás sistemas de control.

Una pequeña medición puede ayudar a controlar una planta completa

La instrumentación de los hidrociclones refleja una tendencia de la minería hacia el monitoreo continuo de procesos que tradicionalmente se controlaban mediante indicadores indirectos.

Aunque estos equipos no poseen mecanismos internos giratorios, sus condiciones hidráulicas pueden variar considerablemente durante una jornada.

Los cambios en la alimentación del molino, la concentración de sólidos y el caudal pueden modificar el comportamiento de toda una batería de clasificación.

Detectar esas desviaciones permite evaluar correcciones antes de que sus consecuencias se extiendan hacia la molienda y la flotación.

En operaciones cupríferas de gran escala, donde las plantas procesan enormes volúmenes de mineral, mantener una granulometría adecuada puede ser determinante para aprovechar la capacidad instalada.

CycloneSense permite incorporar al sistema de control una variable que antes era difícil de medir de manera continua: la geometría del núcleo de aire dentro del hidrociclón.

La innovación no consiste en producir imágenes convencionales del mineral, sino en utilizar tomografía para conocer el funcionamiento interno de un equipo cerrado y anticipar condiciones que podrían perjudicar todo el circuito de procesamiento.

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¿Qué permite observar la tecnología CycloneSense de Metso?

La tecnología CycloneSense de Metso permite observar el núcleo de aire dentro de los hidrociclones sin detenerlos ni abrirlos, lo que ayuda a detectar problemas de clasificación que pueden afectar la molienda y la flotación.

¿Cómo funciona el sistema CycloneSense para medir el núcleo de aire?

El sistema CycloneSense utiliza un conjunto de 12 electrodos para medir continuamente la forma, tamaño y posición del núcleo de aire dentro de los hidrociclones, permitiendo identificar alteraciones en el comportamiento hidráulico del equipo.

¿Qué problemas puede detectar CycloneSense en los hidrociclones?

CycloneSense puede detectar condiciones de descarga anormal, como el fenómeno conocido como roping, que puede provocar el envío de partículas demasiado gruesas hacia la flotación o afectar la cantidad de material que retorna a los molinos.

¿Cómo se integra CycloneSense con sistemas de control en plantas concentradoras?

CycloneSense puede integrarse con sistemas de supervisión y automatización industrial, permitiendo desarrollar estrategias automáticas de optimización al modificar parámetros como la presión de alimentación, la densidad de la pulpa y la cantidad de hidrociclones activos.

¿Qué consecuencias tiene una clasificación deficiente en los hidrociclones?

Una clasificación deficiente puede llevar a que partículas demasiado gruesas lleguen al circuito de flotación, afectando la recuperación metalúrgica y causando dificultades operacionales, o a que demasiadas partículas regresen al molino, aumentando la carga circulante y reduciendo la capacidad de procesar mineral nuevo.