El Presidente José Antonio Kast anunciaría las medidas a comienzos de la próxima semana. La construcción de viviendas y la ejecución de infraestructura aparecen como los principales focos para enfrentar el desempleo.
El Gobierno prepara un plan de emergencia laboral de corto plazo que tendría al Ministerio de Vivienda y Urbanismo y al Ministerio de Obras Públicas (MOP) como protagonistas. El Presidente José Antonio Kast anunciaría las medidas el lunes 28 o martes 29 de septiembre, en medio de una tasa de desocupación nacional de 9,5%. Aunque ambas carteras aparecen como las principales encargadas de impulsar obras y empleo, el Ejecutivo todavía no presenta el contenido completo ni formaliza esa distribución de responsabilidades.
Cinco organismos trabajan en la propuesta
Kast instruyó a los ministerios de Hacienda, Trabajo, Vivienda y Obras Públicas, junto con la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), a elaborar una respuesta al deterioro del mercado laboral. La participación de esas instituciones permite combinar construcción, inversión pública y programas de apoyo a la contratación, pero aún falta conocer qué medidas integrarán el nuevo paquete y cuáles continuarán iniciativas ya existentes.
La urgencia se explica por las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). En el trimestre móvil mayo-julio de 2026, la desocupación llegó a 9,5%, un aumento de 0,8 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior. En doce meses, el número de personas ocupadas cayó 0,2%, mientras que los asalariados formales disminuyeron 2,4%. El próximo informe de empleo permitirá conocer si esa tendencia se mantuvo durante agosto.
Vivienda adelanta obras y recursos
El ministro de Vivienda, Iván Poduje, anticipó esta semana que su cartera busca ejecutar cerca de US$200 millones de aquí a diciembre para acelerar proyectos habitacionales y sumar obras mediante mecanismos de asignación de subsidios. Entre las intervenciones mencionadas figuran viviendas, pavimentación, parques, canchas y sedes comunitarias. Se trata de una meta de ejecución anunciada por el ministro; sus efectos sobre el empleo dependerán del inicio efectivo de los trabajos.
Vivienda ya había puesto en marcha, en agosto, los llamados de 2026 del Programa de Mejoramiento de Viviendas y Barrios, conocido como DS27. Esa iniciativa considera más de 10,7 millones de UF para financiar intervenciones que beneficiarían a cerca de 68 mil viviendas y 169 proyectos de equipamiento comunitario. El ministerio estima que su ejecución podría generar 19.431 empleos. Esa cifra es una proyección asociada a las obras, no un balance de puestos de trabajo ya creados.
El 21 de septiembre, Poduje también acordó con la Cámara Chilena de la Construcción un mecanismo de reuniones entre autoridades regionales, servicios de Vivienda y representantes del gremio para revisar el avance de iniciativas habitacionales. El presidente de la entidad, Raimundo Rencoret, planteó que el Presupuesto 2027 será decisivo para que los ministerios cuenten con recursos suficientes, aunque pidió considerar los equilibrios fiscales.
Obras Públicas y el calendario presupuestario
El otro foco previsto es la infraestructura. El ministro del Trabajo, Tomás Rau, ha señalado que existe un programa de obras públicas por US$15.000 millones para el período de gobierno y que el gabinete económico estudia cómo acelerar su ejecución para generar empleo antes. Ese monto corresponde al horizonte completo del programa: no es el presupuesto confirmado para el plan de emergencia ni una cifra de inversión comprometida para los próximos meses.
La discusión coincidirá con la presentación del proyecto de Ley de Presupuestos 2027, que el Ejecutivo debe ingresar al Congreso antes de que termine septiembre. La asignación de recursos a vivienda e infraestructura determinará cuánto de la estrategia puede sostenerse el próximo año. También será necesario precisar qué obras tienen condiciones para comenzar pronto, ya que anunciar una cartera de proyectos no equivale a iniciar faenas ni a contratar trabajadores.
El nuevo plan se sumaría a «Modo Empleo», la estrategia presentada en julio por el Gobierno. En esa etapa se anunciaron $50.000 millones para subsidios a la contratación, proyectos municipales canalizados mediante la Subdere y programas de apoyo a empresas de menor tamaño. Distinguir esos recursos de las medidas que se informen la próxima semana será clave para dimensionar el alcance real del próximo anuncio.
Lo que falta por definir
Hasta ahora no se conoce una meta global de empleos atribuible al nuevo plan, un desglose de recursos por ministerio ni un calendario de inicio de obras por región. Tampoco está claro qué parte de las medidas podrá ejecutarse con presupuestos vigentes y cuál dependerá de asignaciones para 2027.
La presentación presidencial deberá despejar esas preguntas. Su resultado se medirá por la velocidad con que los recursos se transformen en obras iniciadas y contrataciones efectivas, en un mercado laboral que registra menos ocupados que hace un año.









