
BMO Capital Markets advirtió que el alza del crudo asociada a la guerra en Medio Oriente podría encarecer con fuerza la operación minera y presionar los márgenes del sector. Con base en series históricas de Wood Mackenzie, el banco estimó que, si el petróleo promedia cerca de US$100 por barril, los costos podrían aumentar alrededor de 20% en mineral de hierro, 16% en cobre y 9% en oro.
Hierro y cobre, los más expuestos
El análisis muestra que el mineral de hierro es el segmento más sensible al petróleo: sus costos suben cerca de 4,2% por cada avance de 10% en el crudo. En cobre, la sensibilidad ronda 3,5%, mientras que en oro se acerca al 2%. BMO añadió que un barril en torno a US$100 equivaldría a un nivel cercano a 47% sobre el promedio de 2025.
El impacto no se limita al diésel
BMO sostuvo que los cálculos centrados solo en combustible directo suelen subestimar el efecto real del petróleo sobre la minería. Aunque el diésel representa hoy cerca de 5% de los costos operativos de una mina de cobre, frente a alrededor de 8% hace dos décadas, la presión energética termina trasladándose a electricidad, consumibles, mano de obra y equipos.
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Diferencias por región
El reporte también identifica brechas geográficas. Las minas de África y América han mostrado históricamente una menor sensibilidad a los movimientos globales del crudo que las operaciones de Europa y Asia, en parte por acceso a suministros energéticos locales más baratos. Al mismo tiempo, la exposición estructural del sector ha bajado gradualmente por inversiones en eficiencia de combustible, electrificación y generación propia.
Medio Oriente añade presión sobre insumos y logística
A la presión directa del petróleo se suma el riesgo sobre otros insumos críticos para la minería. BMO advirtió que un mayor precio del azufre puede elevar los costos en operaciones de extracción por solventes y electroobtención de cobre que dependen del ácido sulfúrico, mientras que cerca de una quinta parte de las exportaciones de amoníaco pasa por el Estrecho de Ormuz, un insumo clave para fabricar nitrato de amonio usado en explosivos mineros.
Sanciones, Brent y reservas estratégicas
En medio de esa tensión, Estados Unidos emitió el 12 de marzo de 2026 la Licencia General 134 de la OFAC, que autoriza la entrega y venta de crudo y derivados rusos cargados en buques hasta esa fecha. Según Reuters, la exención es por 30 días y rige hasta el 11 de abril, en una señal orientada a estabilizar un mercado que volvió a llevar al crudo de referencia sobre los US$100 por barril.
La AIE ve una disrupción histórica
La Agencia Internacional de la Energía informó que sus 32 países miembros acordaron liberar 400 millones de barriles de reservas de emergencia, la mayor acción coordinada de este tipo en su historia. En paralelo, el organismo señaló que la guerra en Medio Oriente está generando la mayor interrupción de suministro petrolero registrada, con una caída esperada de 8 millones de barriles diarios en marzo por el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Efecto desigual entre faenas
BMO añadió que el impacto final no será idéntico en todas las operaciones. Programas de cobertura energética, contratos eléctricos y acuerdos de suministro local pueden retrasar o amortiguar la transmisión del alza del petróleo a los costos mina, aunque la evidencia histórica apunta a que los shocks energéticos sostenidos terminan filtrándose a toda la cadena de valor minera.












