
La Secretaría de Minería puso en vigencia un nuevo Registro de Inversiones Mineras que identificará a empresas y proyectos mediante sistemas digitales. La regulación también incorpora a las estructuras creadas para proyectos acogidos al RIGI y redefine procedimientos para beneficios tributarios.
Argentina avanzó en la implementación de un nuevo esquema administrativo para su minería con la entrada en vigencia del Registro de Inversiones Mineras (RIM), una plataforma destinada a identificar digitalmente a los beneficiarios del régimen establecido por la Ley 24.196 y a individualizar los proyectos asociados a cada titular.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 68/2026 de la Secretaría de Minería, publicada el 19 de agosto, y constituye una nueva etapa de la modernización regulatoria iniciada este año. El cambio apunta a concentrar información que anteriormente estaba distribuida en distintos procedimientos, mejorar la trazabilidad de los beneficios fiscales y adaptar el sistema a proyectos estructurados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El nuevo modelo utilizará la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) para registrar a los beneficiarios y asignará códigos únicos de identificación a los proyectos mineros cuando corresponda. Esto permitirá vincular declaraciones juradas, beneficios tributarios, importaciones y antecedentes administrativos con iniciativas específicas.
Un registro orientado a cada proyecto minero
Uno de los principales cambios es el paso desde una administración concentrada principalmente en la empresa beneficiaria hacia un seguimiento más detallado de cada activo minero.
La nueva normativa establece que las declaraciones juradas deberán presentarse individualmente por proyecto. La definición utilizada incluye las acciones, obras y bienes destinados al descubrimiento, evaluación, preparación, desarrollo, extracción, transporte y comercialización de minerales asociados a uno o más yacimientos y derechos mineros.
También pueden quedar comprendidas instalaciones dedicadas al procesamiento o beneficio de minerales cuando cumplan con las condiciones establecidas por el régimen.
Para la autoridad minera, esta separación permite controlar con mayor precisión la utilización de incentivos y distinguir las inversiones efectuadas en distintos proyectos pertenecientes a una misma empresa.
El esquema también busca reducir duplicidades documentales. Los trámites vinculados con el régimen continuarán apoyándose en plataformas electrónicas del Estado argentino, mientras la información generada digitalmente tendrá efectos administrativos para empresas y organismos fiscalizadores.
Integración con los proyectos acogidos al RIGI
La actualización incorpora además procedimientos específicos para las denominadas sucursales dedicadas constituidas como Vehículos de Proyecto Único (VPU), estructuras utilizadas por empresas que ingresan al RIGI.
La regulación busca coordinar ambos regímenes sin confundir sus beneficios. La Ley de Inversiones Mineras mantiene su estructura propia, mientras el RIGI establece incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios para proyectos de gran escala que cumplan con sus requisitos de inversión.
La integración administrativa adquiere especial relevancia por el crecimiento de la cartera minera acogida al RIGI durante 2026.
Entre los proyectos aprobados se encuentran PSJ Cobre Mendocino, en Mendoza; Diablillos, ubicado entre Salta y Catamarca; la ampliación de Cauchari-Olaroz, en Jujuy; Carbonatos Profundos, en San Juan; y el proyecto Vicuña, también en San Juan.
En el caso de Cauchari-Olaroz, el proyecto aprobado contempla agregar una capacidad de producción de 45.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente mediante una nueva línea productiva.
PSJ Cobre Mendocino considera una mina a cielo abierto y una concentradora diseñada para procesar aproximadamente 10 millones de toneladas anuales de mineralización de cobre y oro.
Vicuña, en tanto, quedó incorporado al RIGI como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo para el desarrollo de los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, junto con exploración e infraestructura asociada.
Devolución del IVA y control de inversiones
La reorganización administrativa coincide con cambios en los procedimientos asociados a uno de los incentivos más relevantes para proyectos en etapas tempranas: la devolución del Impuesto al Valor Agregado.
La legislación minera argentina contempla un régimen especial para recuperar créditos fiscales originados en determinadas importaciones y adquisiciones de bienes y servicios vinculados con inversiones mineras.
Durante agosto, la Secretaría de Minería también actualizó procedimientos asociados a este mecanismo, dentro de una revisión más amplia que involucra a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
El objetivo regulatorio es que las inversiones puedan vincularse con mayor claridad al proyecto que genera el beneficio, permitiendo controlar el origen de los créditos fiscales y su relación con actividades efectivamente incluidas en el régimen.
La trazabilidad cobra especial importancia en proyectos de gran escala, donde exploración, construcción, infraestructura, importación de equipos y desarrollo de plantas pueden movilizar inversiones durante varios años antes de iniciar producción comercial.
Digitalización de importaciones y estabilidad fiscal
El nuevo registro forma parte de una actualización más extensa de la Ley 24.196, cuya reglamentación fue modificada en junio mediante el Decreto 482/2026.
Esa reforma incorporó herramientas digitales para sustituir parte de los procedimientos manuales utilizados en importaciones mineras y estableció una mayor interoperabilidad con los sistemas aduaneros.
También introdujo el domicilio legal electrónico para los participantes del régimen y reforzó el uso de declaraciones juradas digitales.
Otro de los puntos abordados fue la estabilidad fiscal, beneficio central del régimen argentino de inversiones mineras. La actualización busca delimitar con mayor precisión su aplicación y entregar trazabilidad administrativa a los proyectos que reclaman sus efectos.
Para las compañías mineras, la simplificación de procesos puede tener impacto principalmente en las etapas de exploración, construcción y expansión, donde los tiempos administrativos asociados a importación de equipos, devolución de impuestos y acreditación de inversiones afectan directamente la programación financiera.
Una regulación adaptada al nuevo ciclo de inversiones
La modernización también amplió a 500 kilómetros el criterio utilizado para determinadas situaciones de integración regional entre yacimientos y plantas de beneficio. La modificación reconoce que algunos desarrollos pueden estructurarse mediante infraestructura compartida o instalaciones ubicadas a una distancia considerable del depósito mineral.
El cambio tiene especial relevancia en provincias cordilleranas donde los proyectos enfrentan condiciones logísticas complejas y grandes distancias entre depósitos, plantas, corredores de transporte y sistemas energéticos.
Argentina busca con estas modificaciones adaptar una normativa creada en la década de 1990 a una cartera caracterizada actualmente por proyectos de cobre, litio, oro y plata de mayor escala y complejidad.
A ese escenario se suma la prórroga del plazo de adhesión al RIGI por un año a contar desde el 8 de julio de 2026, extendiendo la ventana disponible para nuevas solicitudes.
Para la industria minera regional, el efecto de estas reformas dependerá de su ejecución práctica. La reducción efectiva de tiempos administrativos, la coordinación entre Minería, Aduana y organismos tributarios, y la capacidad de mantener reglas consistentes durante las etapas de construcción y operación serán determinantes para convertir la simplificación normativa en inversiones concretas.
Con una cartera de grandes proyectos de cobre y litio avanzando simultáneamente, Argentina está trasladando buena parte de su estrategia minera desde la creación de incentivos hacia la construcción de una estructura administrativa capaz de controlar y procesar inversiones de mayor escala. El nuevo Registro de Inversiones Mineras será una pieza central de ese proceso.






