Minería Internacional

Canadá excava 2,6 kilómetros bajo una antigua mina y prepara una operación eléctrica con 66 máquinas

Glencore ha finalizado el acceso al yacimiento Onaping Depth en Ontario, donde implementará una innovadora operación minera subterránea totalmente eléctrica, invirtiendo cerca de C$2.000 millones.

Canadá excava 2,6 kilómetros bajo una antigua mina y prepara una operación eléctrica con 66 máquinas
Seguir en Google

Glencore completó el acceso al yacimiento Onaping Depth bajo la antigua mina Craig, en Ontario, tras invertir cerca de C$2.000 millones. La operación utilizará una flota completamente eléctrica y combinará vehículos a batería, automatización y control remoto desde superficie.

Canadá está construyendo una de sus operaciones mineras subterráneas tecnológicamente más avanzadas a casi 2.600 metros bajo la superficie, aprovechando la infraestructura de una mina que había cerrado en 2009. El proyecto Onaping Depth, desarrollado por Glencore en Greater Sudbury, Ontario, acaba de completar su conexión con un nuevo depósito de níquel y cobre y está diseñado alrededor de una flota de 66 vehículos y equipos eléctricos a batería, eliminando el diésel de las operaciones móviles subterráneas.

La escala puede hacer que la instalación parezca una auténtica “ciudad eléctrica” bajo tierra: habrá perforadoras, equipos de extracción, camiones, vehículos para transportar trabajadores y materiales, maquinaria para hormigón y explosivos, sistemas de comunicación inalámbrica y operaciones controladas remotamente desde superficie. Técnicamente, sin embargo, se trata de una mina subterránea altamente electrificada y digitalizada, no de una ciudad.

El hito más reciente se produjo el 27 de agosto, cuando Glencore confirmó la finalización del nuevo pozo y el primer acceso físico al cuerpo mineralizado de Onaping Depth. La compañía espera avanzar con el aumento progresivo de producción, mientras el proyecto completo apunta a alcanzar plena operación durante 2027.

Una mina nueva construida debajo de una antigua

Onaping Depth no corresponde simplemente a la reapertura de Craig Mine.

La antigua mina Craig forma parte del histórico distrito minero de Sudbury y cerró en 2009. Glencore aprovechó esa infraestructura existente para desarrollar un nuevo proyecto mucho más profundo, construyendo desde el fondo de la antigua operación un sistema que permite alcanzar un depósito situado aproximadamente a 2,6 kilómetros bajo tierra.

Es la mayor profundidad alcanzada por Glencore en sus operaciones de Sudbury.

La construcción comenzó en 2019 y acumula una inversión cercana a C$2.000 millones. La finalización del pozo permite conectar la superficie con las áreas donde se encuentra el nuevo depósito y habilitar las primeras zonas desde las cuales podrá extraerse mineral.

La profundidad introduce un problema que determina buena parte del diseño de la mina: cuanto más se desciende, mayores son las exigencias de ventilación y refrigeración.

En Onaping Depth, la temperatura natural de la roca puede alcanzar cerca de 40 °C. Utilizar cientos de motores diésel bajo esas condiciones agregaría calor y gases de escape que tendrían que ser evacuados permanentemente.

La electrificación deja entonces de ser únicamente una decisión ambiental y se convierte también en una cuestión económica.

66 vehículos eléctricos bajo tierra

El proyecto está diseñado para operar con una flota de 66 vehículos eléctricos a batería que cubrirán desde la preparación de los frentes hasta extracción, transporte y servicios auxiliares.

No todos son camiones.

La flota incluye equipos de perforación, cargadores subterráneos, camiones mineros y vehículos destinados a transportar trabajadores, suministros y maquinaria. Parte del equipamiento incorporará además capacidad de automatización y operación remota.

Epiroc recibió en 2022 un pedido para suministrar 23 máquinas eléctricas, incluyendo cargadores Scooptram, camiones Minetruck y diferentes equipos de perforación y fortificación.

MacLean Engineering participa, a su vez, con vehículos eléctricos destinados a tareas como carga de explosivos, reducción secundaria de roca, aplicación de shotcrete, transporte de hormigón y servicios generales.

La cifra de 66 corresponde a la flota prevista para Craig Mine y Onaping Depth. La información pública disponible no permite concluir que las 66 unidades estén ya simultáneamente comisionadas y trabajando bajo tierra, dado que el proyecto todavía se encuentra avanzando hacia su régimen operacional completo.

Eliminar el diésel reduce la necesidad de mover aire

En minería subterránea profunda, ventilación y refrigeración representan una parte importante del consumo eléctrico.

Los motores diésel emiten gases, partículas y calor. Para mantener condiciones seguras, las minas deben instalar ventiladores de gran tamaño capaces de llevar aire fresco hacia kilómetros de túneles y extraer posteriormente las emisiones.

Glencore estima que el uso de vehículos eléctricos permitirá reducir en alrededor de 40% a 44% la energía necesaria para ventilación y aproximadamente 30% el consumo asociado a refrigeración, frente a una operación equivalente basada en diésel.

La ventaja aumenta con la profundidad.

A 2.600 metros, incluso una mina eléctrica todavía necesita enfriar y ventilar sus áreas de trabajo. Pero eliminar el calor y los contaminantes generados por motores de combustión reduce considerablemente la carga sobre esos sistemas.

También disminuyen las emisiones de partículas diésel y el ruido dentro de la operación.

Wi-Fi, automatización y operadores desde superficie

La electrificación es solo una parte de Onaping Depth.

Glencore está instalando comunicaciones inalámbricas dentro de la mina para permitir transmisión de información entre equipos, trabajadores y centros de control.

La compañía contempla gestión, monitoreo y control en tiempo real desde superficie, además de equipos automatizados y sistemas que buscan reducir la exposición de los trabajadores a sectores de mayor riesgo. También prevé utilizar herramientas apoyadas por inteligencia artificial para eficiencia operacional y análisis de recursos.

El objetivo es que determinadas tareas puedan efectuarse sin que el operador permanezca físicamente junto a la máquina.

Ese modelo resulta especialmente atractivo en una mina de esta profundidad, donde trasladar trabajadores entre superficie y los niveles productivos consume tiempo y donde cualquier emergencia presenta desafíos logísticos mayores.

Un yacimiento para casi dos décadas

El último reporte de recursos y reservas de Glencore registra 16,8 millones de toneladas de reservas de mineral en Onaping Depth, con leyes promedio de aproximadamente 1,66% de níquel y 0,86% de cobre.

La compañía calcula una vida útil cercana a 19 años basada en las reservas actuales.

Cuando alcance su escala prevista, Ontario proyecta que la operación extraiga aproximadamente un millón de toneladas de mineral por año.

El plan de vida útil considera del orden de 280.000 toneladas de níquel y 145.000 toneladas de cobre en total. Estas cifras corresponden al conjunto del horizonte de explotación y no deben interpretarse como producción anual.

La producción permitirá prolongar las operaciones integradas que Glencore mantiene en el distrito de Sudbury más allá de 2040 y sostendrá hasta 400 puestos de trabajo directos cuando la mina alcance plena capacidad.

La electricidad hace viable una mina cada vez más profunda

Onaping Depth muestra un cambio que comienza a extenderse por la minería subterránea mundial.

La transición desde motores diésel hacia baterías suele asociarse a reducción de emisiones, pero en depósitos profundos puede tener una consecuencia económica todavía más importante: permite explotar zonas donde los costos energéticos de refrigerar y ventilar equipos convencionales pueden convertirse en una barrera para el proyecto.

Glencore reconocía ya durante las primeras etapas de Onaping Depth que operar a 2.600 metros obligaba a reconsiderar completamente la arquitectura tradicional de una mina.

Después de cerca de siete años de construcción, el proyecto ya alcanzó el nuevo cuerpo mineralizado. Ahora comienza la siguiente prueba: comprobar si una operación de esta escala puede trabajar de manera sostenida con una flota minera completamente eléctrica, automatización creciente y control remoto a casi 2,6 kilómetros debajo de Canadá.