
La iniciativa ingresó a evaluación ambiental en la Región de Atacama y contempla 120 contenedores de baterías, una nueva subestación de 220 kV y una línea soterrada para conectarse con la Subestación Cardones.
Central Cardones presentó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para desarrollar un proyecto por US$ 125 millones que busca extender por 20 años la vida útil de su central térmica ubicada al sur de Copiapó e incorporar nueva infraestructura de almacenamiento de energía mediante baterías.
La iniciativa, denominada “Extensión vida útil Central Cardones, Almacenamiento BESS Copao y Subestación AIS”, proyecta mantener la operación de la instalación hasta 2049. Al tratarse de un proyecto ingresado al sistema de evaluación ambiental, las nuevas obras todavía deben completar ese proceso antes de su ejecución.
La Central Térmica Cardones está ubicada aproximadamente 17 kilómetros al sur de Copiapó, en la Región de Atacama. La instalación comenzó a operar en julio de 2009 y posee una capacidad de generación de 155 MW, utilizando petróleo diésel como combustible y funcionando principalmente como central de respaldo para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
BESS Copao contempla 120 contenedores de baterías
Uno de los principales componentes de la iniciativa será el sistema de almacenamiento BESS Copao, que considera la instalación de 120 contenedores de baterías modulares sobre fundaciones de hormigón.
De acuerdo con los antecedentes difundidos del proyecto, esta infraestructura ocupará una superficie cercana a 3.750 metros cuadrados y contará con sistemas de ventilación, refrigeración y monitoreo de temperatura.
Los sistemas BESS permiten almacenar electricidad para utilizarla posteriormente, una tecnología que ha ganado espacio en el sistema eléctrico chileno a medida que aumenta la participación de fuentes renovables variables, especialmente solar y eólica.
El proyecto también incluye una nueva subestación AIS de 220 kV, que se emplazaría en un patio de aproximadamente 3.508 metros cuadrados. Su configuración considera una barra principal, una barra de transferencia y cuatro paños eléctricos destinados a vincular las instalaciones de generación y almacenamiento.
Línea soterrada conectará las nuevas instalaciones con Cardones
La propuesta incorpora además una línea de alta tensión soterrada de 220 kV y cerca de 200 metros de longitud, que permitirá conectar la nueva infraestructura con la actual Subestación Cardones.
La ubicación resulta relevante porque la central existente ya se encuentra conectada al SEN mediante esa subestación, específicamente a una barra de 220 kV. La instalación funciona como respaldo del sistema y está emplazada en un nodo eléctrico relevante para el norte del país.
La actual Central Cardones cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental N° 179 de 2007, correspondiente al proyecto originalmente denominado Central Tierra Amarilla, según los registros de la Superintendencia del Medio Ambiente.
Construcción está prevista para 2029
El cronograma presentado considera comenzar la construcción en julio de 2029, con una etapa estimada de 12 meses y una dotación máxima de 60 trabajadores durante las obras.
Si el proyecto obtiene las autorizaciones correspondientes y cumple el calendario previsto, la operación de las nuevas instalaciones comenzaría en julio de 2030, mientras que la extensión propuesta permitiría mantener la central en funcionamiento hasta 2049.
Entre las medidas ambientales voluntarias informadas se incluye un plan de perturbación controlada destinado a especies de reptiles de baja movilidad presentes en el área, además de actividades de vinculación con centros de formación técnica y universidades de Copiapó.
El ingreso de la DIA abre ahora la etapa de evaluación ambiental de la iniciativa, proceso que determinará si las obras propuestas cumplen los requisitos para obtener una nueva Resolución de Calificación Ambiental.






