La petrolera estadounidense acelera el desarrollo no convencional del histórico yacimiento neuquino. El plan de largo plazo apunta a multiplicar la producción y reforzar las exportaciones, aunque la inversión presentada bajo el RIGI continúa en evaluación.
Chevron avanza en una nueva etapa de desarrollo de El Trapial, uno de los yacimientos históricos de la provincia argentina de Neuquén, donde la compañía alcanzó una producción cercana a 40.000 barriles equivalentes de petróleo por día y prepara un programa de inversión estimado en US$13.800 millones para expandir la explotación de Vaca Muerta durante los próximos años.
La iniciativa fue presentada el 2 de junio al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y, al 28 de septiembre, permanece en evaluación. Por lo tanto, los US$13.800 millones corresponden a una inversión proyectada y no a recursos ya desembolsados en su totalidad.
El Trapial está ubicado cerca de Rincón de los Sauces, unos 280 kilómetros al norte de la ciudad de Neuquén. Chevron opera allí alrededor de 450 kilómetros cuadrados, combinando el histórico desarrollo convencional con la explotación no convencional de la formación Vaca Muerta.
De yacimiento convencional a plataforma de shale
El Trapial llegó a producir cerca de 70.000 barriles diarios durante su etapa convencional, pero el agotamiento natural de esos reservorios redujo progresivamente su rendimiento. La presencia de Vaca Muerta bajo el mismo bloque abrió una segunda etapa para el activo.
El desarrollo no convencional comenzó en agosto de 2022 y actualmente cuenta con 47 pozos activos, distribuidos principalmente en plataformas de cuatro pozos horizontales.
La producción ronda los 40.000 barriles equivalentes diarios, con una composición aproximada de 70% petróleo y 30% gas. La empresa espera mantener un ritmo cercano a una docena de nuevos pozos conectados por año, lo que requiere desembolsos estimados en unos US$180 millones anuales solo para perforación bajo las condiciones actuales del programa.
Las características geológicas plantean además un desafío técnico relevante. Los pozos pueden alcanzar desarrollos totales cercanos a siete kilómetros, incluidos laterales horizontales de hasta 3.500 metros. Chevron utiliza perforación horizontal y fractura hidráulica para acceder al hidrocarburo almacenado en la roca de Vaca Muerta.
Una inversión de largo plazo todavía pendiente de aprobación
La escala futura del proyecto depende en buena medida de la solicitud que Chevron presentó para ingresar al RIGI.
El programa contempla una inversión total estimada en US$13.800 millones para desarrollar petróleo no convencional en El Trapial y ampliar la infraestructura necesaria para sostener mayores niveles de producción.
La presentación todavía no cuenta con una resolución definitiva de adhesión. El régimen ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, además de un marco de estabilidad regulatoria de largo plazo para los proyectos que cumplen sus requisitos.
Chevron ya había ejecutado una etapa anterior de inversiones en el área. En 2023, el Gobierno argentino aprobó un proyecto de inversión para El Trapial Este dentro del régimen de promoción establecido por el Decreto 929/2013, con un compromiso mínimo de US$250 millones durante sus primeros tres años.
La nueva propuesta multiplica esa escala y convierte a El Trapial en uno de los principales proyectos de crecimiento que la compañía estudia actualmente en Argentina.
El petróleo apunta al mercado de exportación
El crecimiento de El Trapial está estrechamente ligado a la capacidad de sacar más petróleo y gas desde Neuquén hacia los centros de consumo y los mercados internacionales.
El crudo puede ingresar al sistema de Oleoductos del Valle (Oldelval) para su transporte hacia la costa atlántica. Chevron también participa en infraestructura de exportación vinculada a la cuenca neuquina, incluido el proyecto Vaca Muerta Oil Sur.
En gas, El Trapial produce alrededor de 2,3 millones de metros cúbicos diarios. La compañía desarrolló un gasoducto para enlazar el área con infraestructura de Transportadora de Gas del Sur en Los Toldos y desde allí conectar con el nodo de Tratayén. Esa vía tiene capacidad para evacuar hasta unos 9 millones de metros cúbicos diarios, dejando margen para un aumento significativo de producción.
El objetivo corporativo es triplicar hacia 2035 la producción de Chevron en Argentina, una meta que requerirá tanto nuevos pozos como suficiente infraestructura de transporte.
Vaca Muerta sostiene el crecimiento petrolero argentino
La expansión de El Trapial ocurre en momentos en que Vaca Muerta concentra una proporción creciente de la oferta de hidrocarburos del país.
Durante julio de 2026, Argentina produjo 916.200 barriles de petróleo diarios, un aumento interanual de 17,2%. De ese total, Vaca Muerta aportó 643.100 barriles diarios, 26,4% más que en julio de 2025.
El crecimiento también está modificando la escala potencial del recurso. Una actualización técnica difundida este año estimó en 30.170 millones de barriles los recursos remanentes técnicamente recuperables de petróleo de Vaca Muerta, frente a los 16.220 millones calculados por la Administración de Información Energética de Estados Unidos en 2013.
Chevron conoce la formación desde sus primeras etapas de desarrollo industrial. En 2013 se asoció con YPF para impulsar Loma Campana, uno de los proyectos que permitió demostrar la viabilidad comercial del shale argentino a gran escala. Actualmente también mantiene una participación no operativa de 50% en Loma Campana y Narambuena.
En El Trapial, en cambio, controla directamente la operación. La apuesta consiste ahora en transformar un histórico campo convencional en una plataforma no convencional orientada crecientemente a exportaciones.
El próximo punto decisivo será la resolución de la solicitud presentada al RIGI. Su aprobación permitiría a Chevron avanzar con el marco regulatorio previsto para desplegar un programa que, por monto y horizonte de desarrollo, situaría a El Trapial entre las mayores inversiones proyectadas actualmente en Vaca Muerta.









