Industria Minera

Chile y Australia acuerdan avanzar hacia una Asociación Estratégica con foco en minería y conectividad

Chile y Australia inician un proceso para fortalecer su cooperación en minería y conectividad digital, tras un encuentro entre sus cancilleres en Nueva York.

Chile y Australia acuerdan avanzar hacia una Asociación Estratégica con foco en minería y conectividad
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El canciller Francisco Pérez Mackenna y su par australiana, Penny Wong, abordaron en Nueva York la expansión de las inversiones mineras, los minerales críticos y el Cable Humboldt. Ambos gobiernos iniciarán el proceso para profundizar su relación bilateral.

Chile y Australia acordaron avanzar hacia una Asociación Estratégica tras un encuentro entre sus cancilleres en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas. La decisión, conocida este miércoles 23 de septiembre, busca ampliar la cooperación en minería, conectividad digital y asuntos del Pacífico Sur. Por ahora, los gobiernos han anunciado el inicio de ese camino, sin comunicar la firma de un instrumento definitivo ni un calendario para concretarlo.

Durante la reunión, Pérez Mackenna y Wong examinaron el papel de las inversiones mineras en la relación bilateral y sus posibilidades de expansión. El canciller chileno planteó oportunidades para mejorar prácticas de la industria, atraer capital y colaborar en minerales críticos, utilizados en distintas tecnologías. Las conversaciones no incluyeron anuncios de proyectos o montos de inversión asociados a la futura asociación.

Una agenda minera con inversiones previas

La cooperación minera tiene antecedentes concretos. BHP opera en Chile Escondida y Spence, dos de las principales faenas cupríferas del país. En marzo, la compañía ingresó a evaluación ambiental una nueva concentradora para Escondida, con una inversión estimada entre US$4.400 millones y US$5.900 millones. Se trata de un proyecto de la empresa sujeto a aprobación ambiental, no de una inversión surgida del anuncio diplomático de esta semana.

También hubo contactos recientes entre las autoridades económicas de ambos países. En mayo, una delegación chilena encabezada por la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, sostuvo reuniones en Australia sobre cadenas de suministro de minerales críticos, inversión extranjera y los mecanismos australianos para examinar inversiones en sectores estratégicos.

La relación comercial ya dispone de acuerdos vigentes. El tratado de libre comercio bilateral rige desde marzo de 2009 y ambos países integran el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico. Según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, el intercambio de bienes entre Chile y Australia alcanzó US$448 millones en 2025, frente a US$451 millones en 2024. Las exportaciones chilenas subieron de US$202 millones a US$215 millones, mientras las importaciones desde Australia bajaron de US$248 millones a US$233 millones. Esas cifras comerciales no miden la inversión minera australiana en Chile.

Cable Humboldt y cooperación en el Pacífico

Los cancilleres incluyeron en la conversación el Cable Humboldt, proyectado para unir Valparaíso con Sídney mediante una ruta submarina de aproximadamente 14.800 kilómetros. El proyecto daría a Sudamérica una conexión directa de fibra óptica con Oceanía y abriría otra vía para el tráfico de datos hacia Asia-Pacífico. Su desarrollo contempla una asociación entre la empresa estatal chilena Desarrollo País y Google, que constituyeron Humboldt Connect para gestionar y comercializar capacidad del cable.

La agenda también abarcó la cooperación en el Pacífico Sur y la candidatura de Valparaíso para albergar la secretaría del Acuerdo BBNJ, conocido como Tratado de Alta Mar. La Cancillería chilena había tratado ambos asuntos en agosto con el embajador de Australia en Santiago, Andrew Martin. El nuevo encuentro entre cancilleres mantiene esos temas en el diálogo bilateral; hasta ahora no se ha anunciado un respaldo australiano formal a la postulación de Valparaíso.

Chile promueve esa candidatura para acoger la secretaría del acuerdo sobre conservación y uso sostenible de la biodiversidad marina fuera de las jurisdicciones nacionales. De acuerdo con el calendario informado por la Cancillería, la decisión sobre la sede corresponderá a la primera Conferencia de las Partes, prevista para enero de 2027.