El metal avanzó hasta alrededor de US$14.750 por tonelada en Londres, impulsado por la reducción de existencias disponibles y las compras de consumidores chinos antes de los feriados de fines de septiembre y comienzos de octubre.
El cobre extendió este martes 22 de septiembre su racha alcista por sexta sesión consecutiva y volvió a aproximarse a su máximo histórico, en medio de señales de estrechez en el mercado físico chino y una fuerte reducción de los inventarios disponibles. El contrato a tres meses de la London Metal Exchange (LME) avanzaba 0,61%, hasta US$14.750,5 por tonelada, cerca del récord de US$14.875 alcanzado el 10 de septiembre.
El movimiento está siendo respaldado por una combinación de bajos inventarios en China, reducción del metal disponible para entrega en los almacenes de la LME y compras anticipadas de consumidores industriales antes de los próximos feriados chinos. La recuperación sitúa nuevamente al cobre cerca de los niveles más altos de su historia después de la corrección registrada a mediados de septiembre.
Los inventarios de Shanghái caen a mínimos desde 2023
Una de las principales señales detrás de la subida proviene de Shanghái. Los inventarios sociales de cátodos de cobre en la ciudad descendieron hasta 43.900 toneladas, su menor nivel desde 2023, de acuerdo con datos de Shanghai Metals Market (SMM). Solo entre el 17 y el 21 de septiembre, las existencias disminuyeron en 14.700 toneladas.
SMM explicó que durante las últimas jornadas las empresas procesadoras mantuvieron el retiro de material desde los depósitos, mientras que las nuevas entradas de cobre fueron insuficientes para compensar esas salidas. Parte del metal importado que llegó al país fue enviado directamente a consumidores industriales y no pasó por los almacenes incluidos en las estadísticas, contribuyendo a mantener limitada la disponibilidad inmediata.
La reducción no se limita a Shanghái. Al 21 de septiembre, los inventarios de cobre en las principales regiones monitoreadas por SMM en China alcanzaban 74.800 toneladas, una caída semanal de 14.500 toneladas. La cifra también se ubicaba 65.300 toneladas por debajo de las 140.100 toneladas registradas en igual período del año anterior.
El ajuste del mercado físico se reflejó además en las primas spot. El lunes, el cobre grado número uno negociado en Shanghái registraba primas de entre 750 y 900 yuanes por tonelada respecto del contrato de referencia de la Shanghai Futures Exchange (SHFE), con un promedio de 825 yuanes, 90 yuanes más que en la sesión anterior.
Compras anticipadas antes de los feriados chinos
El mercado también está recibiendo apoyo de un factor estacional. Fabricantes y procesadores chinos comenzaron a acumular material antes de los feriados que comienzan el 25 de septiembre y de la pausa por la Fiesta Nacional entre el 1 y el 7 de octubre.
La expectativa es que parte de la industria asegure sus necesidades de materias primas antes de las interrupciones de actividad, elevando temporalmente las compras físicas. SMM detectó una recuperación de la demanda de reposición durante los últimos días y proyectó que la tasa de operación de los productores de alambrón a partir de cátodos aumentaría esta semana a 68,12%, 2,3 puntos porcentuales más que la semana previa.
En la Shanghai Futures Exchange, el contrato de cobre más negociado avanzó 1,56% durante la sesión hasta 111.670 yuanes por tonelada, reflejando también un aumento del interés especulativo por el metal.
Prima Yangshan sigue muy por encima de comienzos de septiembre
Otra referencia seguida por el mercado es la prima Yangshan, utilizada para medir la disposición de los compradores chinos a pagar por cobre importado.
El indicador se situó el lunes en US$119 por tonelada para warrants, frente a US$72 por tonelada el 1 de septiembre. Pese a haber retrocedido desde la jornada anterior, permanecía aproximadamente 65% sobre el nivel de comienzos de mes.
La evolución de esta prima es relevante porque aporta información sobre las condiciones del mercado físico que no siempre queda reflejada inmediatamente en los contratos de futuros. Una prima elevada puede acompañar escenarios en que compradores necesitan asegurar metal disponible en un momento de bajas existencias, aunque su comportamiento también depende de los diferenciales entre las bolsas de Londres y Shanghái, los costos de importación y la disponibilidad logística.
Menos cobre disponible para entrega en la LME
Las señales de estrechez también alcanzaron al sistema de almacenes registrado por la London Metal Exchange. Las existencias on-warrant, es decir, el metal efectivamente disponible para ser entregado contra contratos de la bolsa, descendieron el lunes a 133.725 toneladas después de que otras 9.600 toneladas fueran canceladas en depósitos asiáticos.
Esta cifra debe distinguirse del inventario total almacenado bajo el sistema de la LME, que superaba las 255.000 toneladas. Una parte de esas existencias ya está marcada para retiro y, por tanto, no se considera libremente disponible para respaldar nuevas entregas.
La reducción del metal inmediatamente accesible ha añadido presión a un mercado que durante 2026 también ha estado condicionado por movimientos de inventarios hacia Estados Unidos ante las expectativas de posibles cambios arancelarios sobre las importaciones de cobre refinado.
El récord vuelve a quedar cerca
El cobre alcanzó el 10 de septiembre un máximo histórico de US$14.875 por tonelada en la LME, después de una fuerte escalada asociada a la estrechez de oferta fuera de Estados Unidos y a las expectativas sobre eventuales aranceles estadounidenses al metal refinado. Posteriormente perdió terreno cuando aumentaron las dudas sobre el calendario y alcance de esas medidas.
La recuperación de las últimas seis sesiones vuelve a situar al mercado cerca de ese nivel, aunque los factores que explican el avance actual combinan elementos físicos y financieros. Las bajas existencias y las compras previas a los feriados apoyan los precios, mientras los operadores continúan observando las condiciones de demanda china, los flujos de metal entre regiones y las decisiones comerciales de Estados Unidos.
Para los grandes productores de cobre, entre ellos Chile, la permanencia del metal cerca de máximos históricos eleva el valor de las ventas y refuerza la importancia de cualquier cambio en la oferta mundial. Al mismo tiempo, los precios elevados pueden afectar los costos de fabricantes intensivos en cobre y moderar parte de la demanda si permanecen en estos niveles durante un período prolongado.









