
La iniciativa busca elevar la capacidad de carga de 40 camiones mineros, ampliar el stock de materiales y reforzar la infraestructura de mantenimiento en la división ubicada en la Región de Valparaíso.
Codelco ingresó a evaluación ambiental un proyecto por US$175 millones para ejecutar ajustes operacionales y de infraestructura en División Andina, con el objetivo de mejorar el movimiento de materiales y sostener la continuidad de la faena durante su actual horizonte operacional, proyectado hasta 2038.
La iniciativa contempla aumentar la capacidad de transporte de 40 camiones de extracción, conocidos en la industria como CAEX, además de ampliar las áreas destinadas a la acumulación de material y habilitar nuevas instalaciones de mantenimiento en la plataforma industrial de la división.
El proyecto aparece en un momento especialmente sensible para la minera estatal. La nueva administración de Codelco se encuentra revisando su cartera de inversiones, sus costos operacionales y las alternativas de financiamiento disponibles para los próximos años, en medio de una discusión sobre la capacidad de la corporación para ejecutar simultáneamente todos sus proyectos estructurales.
Mayor capacidad sin aumentar la flota
Uno de los principales componentes de la iniciativa considera incrementar la capacidad de carga de 40 camiones mineros desde 295 hasta 356 toneladas por unidad.
División Andina opera actualmente con una flota total de 54 camiones. De ese conjunto, 14 unidades ya cuentan con la capacidad de transporte que se busca extender al resto de los equipos considerados en el proyecto.
La modificación permitiría movilizar un mayor volumen de mineral y material estéril utilizando prácticamente la misma cantidad de vehículos. En términos operacionales, esto puede traducirse en una mayor productividad por ciclo de transporte, siempre que la infraestructura vial, los sistemas de carguío y las instalaciones de descarga sean capaces de absorber el incremento.
El transporte mina representa una de las actividades más intensivas en consumo de combustible, mantenimiento y uso de neumáticos dentro de una operación a rajo abierto. Por esa razón, elevar la carga útil de los equipos puede generar eficiencias relevantes, aunque también exige reforzar los estándares de seguridad, disponibilidad mecánica y planificación de rutas.
La inversión no apunta, por ahora, a una expansión sustantiva de la producción de cobre de Andina. Su foco está puesto en adecuar la infraestructura existente para mantener la continuidad operacional y mejorar el desempeño de procesos críticos dentro de la faena.
Stock de materiales aumentará a 4,2 millones de toneladas
El plan también propone ampliar la capacidad autorizada del área donde se acumulan materiales, pasando desde 2 millones hasta 4,2 millones de toneladas.
Esta modificación entregaría una mayor holgura operacional para administrar los flujos provenientes de la mina, especialmente frente a variaciones en el ritmo de extracción, restricciones en las plantas de procesamiento o contingencias que puedan afectar temporalmente la cadena productiva.
Disponer de una mayor capacidad de almacenamiento permite desacoplar parcialmente las etapas de extracción y tratamiento. En una operación de gran escala, esta flexibilidad puede ser determinante para evitar interrupciones, administrar mantenimientos programados y responder a cambios en la calidad o disponibilidad del mineral.
El aumento supera en 2,2 millones de toneladas la capacidad actualmente autorizada, más que duplicando el volumen disponible para la acumulación de material.
Nuevas instalaciones en la Plataforma 3.700
Otro eje del proyecto considera la construcción y habilitación de dos nuevas naves de mantenimiento en la Plataforma 3.700, uno de los principales centros industriales de División Andina.
Las instalaciones estarán destinadas a respaldar la atención de la flota y mejorar las condiciones para las labores de reparación, inspección y mantenimiento de los equipos.
El aumento en la capacidad de carga de los camiones eleva también las exigencias mecánicas sobre componentes como sistemas de suspensión, frenos, transmisión y estructuras de soporte. Por ello, la infraestructura de mantenimiento será un elemento central para asegurar la disponibilidad de los equipos y evitar que las mejoras de capacidad se vean limitadas por tiempos prolongados fuera de servicio.
La iniciativa incluye además la reubicación de instalaciones existentes, principalmente asociadas al almacenamiento de materias primas utilizadas en la preparación de explosivos.
Todas las obras se desarrollarían dentro de áreas industriales previamente intervenidas por la actividad minera, reduciendo la necesidad de ocupar nuevas superficies fuera de la huella operacional vigente.
Un proyecto bajo mayor presión financiera
La inversión de US$175 millones es presentada cuando Codelco enfrenta decisiones sobre cómo priorizar sus recursos financieros y qué proyectos pueden avanzar sin comprometer la estabilidad de la empresa.
La administración encabezada por Bernardo Fontaine ha planteado la necesidad de revisar el programa de inversiones de la estatal, que alcanza aproximadamente US$34.000 millones, considerando proyectos estructurales, mantenimiento de instalaciones, desarrollo de minas y adecuaciones ambientales.
El diagnóstico interno apunta a que la corporación no tendría capacidad para financiar completamente esa cartera en sus actuales condiciones, lo que obligaría a ordenar prioridades, postergar iniciativas, reducir costos o explorar nuevas fórmulas de asociación.
En ese escenario, el proyecto de Andina entrega una señal sobre el tipo de inversiones que podrían recibir respaldo: iniciativas concentradas en continuidad operacional, productividad, reducción de riesgos y aprovechamiento de activos existentes.
A diferencia de un proyecto greenfield o de una ampliación integral de gran escala, la propuesta interviene instalaciones ya operativas y busca obtener mayor capacidad utilizando infraestructura consolidada.
Andina y el futuro del distrito minero
División Andina se ubica en la Región de Valparaíso, en la zona cordillerana de las provincias de Los Andes y San Felipe. La operación produce concentrados de cobre y molibdeno a partir de mineral extraído principalmente desde el rajo Río Blanco.
La continuidad de la división es estratégica para Codelco debido a su base de recursos minerales y a su cercanía con activos operados por Anglo American. Ambas compañías han trabajado en alternativas para coordinar el desarrollo de sus operaciones en el distrito Andina–Los Bronces, buscando capturar sinergias productivas y aprovechar de manera más eficiente los recursos presentes en la zona.
Una eventual planificación conjunta podría generar beneficios mediante la coordinación de secuencias mineras, el uso compartido de infraestructura o la eliminación de restricciones entre yacimientos vecinos. Sin embargo, esos avances requerirán acuerdos comerciales, técnicos, regulatorios y ambientales de alta complejidad.
Mientras esas definiciones continúan, Codelco necesita asegurar que Andina mantenga su capacidad de operación y no acumule rezagos en infraestructura crítica.
Impacto para proveedores y empleo especializado
La ejecución del proyecto abriría oportunidades para empresas proveedoras vinculadas con mantenimiento de equipos de alto tonelaje, construcción industrial, montaje mecánico, ingeniería, sistemas eléctricos y manejo de materiales.
También requerirá capacidades especializadas para adaptar los camiones, verificar la compatibilidad de sus componentes y certificar que puedan operar de manera segura con la nueva carga útil.
El efecto sobre el empleo dependerá del calendario de construcción, la modalidad de contratación y la cantidad de servicios externos involucrados. El proyecto no ha sido presentado como una expansión intensiva en nuevas contrataciones permanentes, sino como una inversión orientada a sostener y mejorar la operación existente.
Para la Región de Valparaíso, la continuidad de Andina sigue siendo relevante por su demanda de servicios, transporte, mantenimiento, ingeniería y suministros industriales, además de su aporte a la actividad económica de las comunas cercanas.
Una señal para la nueva etapa de Codelco
La propuesta de Andina será observada como una primera referencia sobre la disciplina de inversión que buscará aplicar Codelco durante los próximos años.
El desafío de la estatal no consiste únicamente en recortar proyectos. También debe identificar qué inversiones permiten proteger producción, contener costos, extender la vida útil de los activos y mejorar el retorno del capital.
En este caso, la apuesta está concentrada en aumentar la capacidad de transporte, ampliar la flexibilidad para almacenar materiales y fortalecer el mantenimiento de una flota esencial para el funcionamiento de la mina.
El avance ambiental y técnico del proyecto permitirá conocer si la iniciativa logra transformarse en una de las primeras inversiones ejecutadas bajo el nuevo proceso de priorización de capital de Codelco, en una etapa marcada por restricciones financieras, necesidades operacionales urgentes y una presión creciente por recuperar producción.












