Industria Minera

Codelco enfrenta incertidumbre en Andes Norte tras advertencia sindical de suspensión de dos años

La detención preventiva afecta a cerca de 3.000 trabajadores y podría impactar el cronograma de uno de los proyectos clave de El Teniente.

Codelco enfrenta incertidumbre en Andes Norte tras advertencia sindical de suspensión de dos años
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La suspensión del proyecto Andes Norte de División El Teniente de Codelco podría prolongarse durante al menos dos años, según advirtió el dirigente sindical Amador Pantoja. Esta estimación, sin embargo, no ha sido confirmada oficialmente por la minera estatal, lo que genera incertidumbre sobre el futuro de esta iniciativa clave para sostener la producción de cobre en el país durante las próximas décadas.

Detalles de la suspensión y su justificación

Pantoja, dirigente del Sindicato Unificado Sewell y Mina, indicó que los representantes de los trabajadores han recibido información que sugiere una detención extensa, fundamentada en estudios técnicos sobre el comportamiento sísmico del sector. La suspensión fue anunciada el 4 de agosto y se debe a la identificación de un riesgo sísmico emergente asociado a la profundidad alcanzada por el proyecto, que presenta características diferentes a los fenómenos históricamente gestionados en El Teniente.

Los análisis que llevaron a la paralización de Andes Norte consideran antecedentes recopilados durante los últimos seis meses. El objetivo es profundizar el conocimiento sobre la sismicidad profunda, reforzar la instrumentación y determinar nuevas medidas de control antes de autorizar el regreso de trabajadores al sector. La decisión se enmarca en un contexto donde El Teniente opera mediante métodos de hundimiento masivo, conocidos como panel caving, que provocan cambios en las tensiones de la roca y generan actividad sísmica inducida.

Avance del proyecto y su importancia para Codelco

Andes Norte forma parte de la Cartera de Proyectos Teniente, que incluye a Andesita y Diamante. Este programa reemplazó el diseño original del Nuevo Nivel Mina y busca profundizar gradualmente la explotación del yacimiento, incorporando aproximadamente 2.000 millones de toneladas de reservas con una ley media de cobre de 0,86%. La cartera completa fue diseñada para permitir que El Teniente mantenga una capacidad de tratamiento cercana a 137.000 toneladas diarias de mineral durante más de 50 años.

Al cierre de 2025, Andes Norte registraba un avance físico de 81%. Las obras habían sido retomadas en octubre de ese año, tras una paralización anterior provocada por un accidente en el sector Andesita que resultó en la muerte de seis trabajadores. El proyecto cuenta con 375 millones de toneladas de reservas, una capacidad proyectada de tratamiento de 35.000 toneladas diarias y una ley media de cobre de 0,99%. Las inversiones asociadas a su desarrollo se aproximan a US$1.931 millones.

Impacto laboral y económico de la suspensión

La suspensión involucra aproximadamente a 3.000 trabajadores, principalmente de empresas contratistas que participan en las actividades de construcción y desarrollo subterráneo. Este proceso comprende cuatro empresas y más de 20 contratos vinculados al proyecto. Las organizaciones de trabajadores contratistas han indicado que las remuneraciones continuarán pagándose con normalidad durante el período inmediato de suspensión, aunque una paralización de dos años cambiaría considerablemente el escenario laboral.

La falta de un plazo oficial genera interrogantes sobre cuántos trabajadores podrán ser trasladados a otras áreas, qué contratos continuarán vigentes y cómo se financiarán los períodos de inactividad. El impacto también alcanzaría a la economía de la Región de O’Higgins, afectando a contratistas, transportistas, servicios de alojamiento, alimentación y mantenimiento, así como a pequeñas empresas que forman parte de la cadena de suministro de El Teniente.

Desafíos para la continuidad productiva de El Teniente

El principal efecto industrial de la suspensión no está necesariamente en la producción inmediata, dado que El Teniente mantiene otros sectores operativos. Sin embargo, el riesgo se concentra en la capacidad de reemplazar oportunamente las áreas que van agotando sus reservas. Andes Norte debía convertirse en uno de los pilares de esa reposición, y su retraso obligará a revisar la secuencia de explotación y la disponibilidad de mineral en sectores actuales.

La situación se complica aún más por el estado de Andesita, que alcanzaba un avance físico de 80% al cierre de 2025, y que continúa con su estrategia de desarrollo bajo revisión tras el accidente fatal. Diamante, por su parte, registraba un avance de 51% y mantenía como referencia el inicio de producción hacia fines de 2026. La combinación de una suspensión extensa en Andes Norte y las dificultades que enfrenta Andesita podría aumentar la dependencia de sectores maduros de la mina, modificando las proyecciones de producción, inversiones y costos de División El Teniente.

Codelco no ha cuantificado una eventual pérdida de producción atribuible a esta nueva paralización ni ha entregado una estimación sobre mayores costos relacionados con la desmovilización de contratistas, conservación de infraestructura o futuras obras de reforzamiento. La situación se mantiene bajo vigilancia mientras se espera una respuesta definitiva sobre el futuro del proyecto y el cronograma de reactivación.

La decisión de suspender Andes Norte ocurre un año después del accidente que marcó a El Teniente y que elevó el escrutinio sobre la gestión geomecánica de la mina. Desde entonces, la estatal ha reforzado el monitoreo y ha incorporado recomendaciones técnicas orientadas a mejorar el conocimiento del macizo rocoso. La paralización de este proyecto clave para la continuidad productiva de El Teniente plantea un desafío significativo para la minería subterránea chilena, donde el avance hacia niveles más profundos exige un manejo cuidadoso de los riesgos asociados a la sismicidad.

Mientras se espera la definición de un plazo técnico para comprender el fenómeno sísmico y las medidas necesarias para controlar el riesgo, la advertencia de una paralización de al menos dos años seguirá siendo una proyección sindical y no una fecha definitiva. Sin embargo, su sola posibilidad obliga a Codelco a revisar el programa de uno de los proyectos centrales para la continuidad productiva de El Teniente.