La incertidumbre en el mercado del cobre se intensifica a medida que se acerca la decisión del presidente estadounidense Donald Trump sobre la imposición de tarifas del 15% para el cobre refinado. Este anuncio, que se espera en las próximas semanas, será crucial para determinar el futuro de los flujos comerciales, los inventarios y los precios del metal en el mercado global.
Impacto en el comercio del cobre
Desde julio de 2025, Trump anunció que se tomaría una decisión sobre las tarifas tras un informe del Secretario de Comercio. Las reacciones en el ámbito comercial han sido notables, con traders que esperan señales claras antes de realizar movimientos relevantes en el mercado. "Todo el mundo está esperando antes de poder realizar operaciones significativas," afirma Nicole Ni, vicegerente de Eagle Metal International Pte. Esta expectativa ha llevado a que los precios de futuros en Nueva York se mantengan por encima de los de la Bolsa de Metales de Londres, creando oportunidades de arbitraje para los traders.
Posibles escenarios ante la decisión
Los analistas de Morgan Stanley han asignado un 43% de probabilidad a que se implemente la tarifa del 15% a partir de enero de 2027. En caso de que Trump adelante la tarifa, se anticipa un aumento de los envíos desde Europa, Asia y África hacia los depósitos de Comex, lo que probablemente impulsaría los precios al alza. Por el contrario, si la decisión es no imponer tarifas, esto podría revertir los flujos y afectar negativamente los precios, según algunos expertos.
"Una tarifa sobre el cobre refinado sería positiva para los productores con operaciones en EE.UU., como Freeport-McMoRan Inc. Y Hudbay Minerals Inc.,” afirmaron analistas de Jefferies. Estos productores argumentan que la dependencia del cobre extranjero es riesgosa y que asegurar el suministro interno es vital, otorgando al cobre un estatus estratégico similar al del petróleo.
Sin embargo, existen voces disidentes que advierten que las tarifas también podrían encarecer los productos manufacturados que dependen del cobre importado, creando una carga adicional para las industrias que ya están bajo presiones económicas.
Proyecciones a futuro
Una opción adicional sería que Trump decidiera posponer la decisión sobre las tarifas, manteniendo la presión del anuncio sin tomar medidas inmediatas. Esto podría resultar en la permanencia de los sobrantes de metal en EE.UU. Y facilitar un flujo más moderado hacia el país.
"No hay indicios claros de qué dirección tomará la administración," dice Amy O’Shaughnessy de Revere Copper Products, aludiendo a la ambigüedad que rodea la decisión. La industria manufacturera ha manifestado su oposición a las tarifas, advirtiendo que un aumento en los costos podría trasladarse a los consumidores y disminuir la competitividad de los productos estadounidenses en el mercado global.
A medida que la fecha de la decisión se aproxima, los analistas predominantemente ven el futuro del cobre con optimismo, considerando su creciente relevancia en la infraestructura digital y de inteligencia artificial. Sin embargo, la inminente decisión de Trump dejará a la industria en un estado de expectativa y volatilidad.
En resumen, lo que ocurra con las tarifas al cobre no solo afectará a los productores dentro de EE.UU., sino que también tendrá ramificaciones significativas a largo plazo para el mercado global del cobre, un metal que continúa siendo fundamental para la tecnología moderna y el desarrollo industrial.









