
Los 33 trabajadores atrapados en la mina San José salieron a la superficie uno por uno dentro de una cápsula de acero izada por un pozo perforado desde el exterior. La operación combinó tres rutas de perforación, un diseño hecho para atravesar un ducto angosto y una coordinación que involucró a Codelco, la Armada, equipos de salud, empresas privadas y especialistas de la NASA.
El derrumbe ocurrió el 5 de agosto de 2010. Diecisiete días después, una sonda confirmó que los mineros seguían vivos, a unos 622 metros de profundidad. El acceso directo por las galerías se descartó por la inestabilidad del terreno y un gran bloque de roca que obstruía la ruta; la perforación pasó a ser la alternativa para llegar hasta ellos. Esa vía también permitió mantener contacto y enviar agua, alimentos, medicamentos y otros suministros mediante pequeñas cápsulas conocidas como “palomas”.
Tres perforaciones buscaron una ruta hasta el refugio
El rescate no dependió de una sola máquina. Codelco registró tres planes: el Plan A, con una perforadora Strata 950 tipo raise borer; el Plan B, con una T-130; y el Plan C, con una perforadora petrolera RIG-421. Las faenas se desarrollaron en paralelo para mantener más de una opción de acceso mientras cada equipo enfrentaba las condiciones del macizo rocoso.
La raise borer enviada para el Plan A era una máquina diseñada para abrir chimeneas en minería subterránea. En su operación habitual perforaba primero un tiro piloto y luego ensanchaba el conducto con un escariador. En San José, al no existir acceso subterráneo para instalar esa herramienta, el procedimiento debía adaptarse a una perforación desde la superficie. Codelco informó que la roca y la configuración del rescate condicionaban el método y el ritmo de avance.
La alternativa que terminó sirviendo para evacuar a los trabajadores fue el Plan B. Su perforación aprovechó un sondaje anterior y lo amplió hasta formar un ducto por el que pudiera pasar la cápsula. La elección no era la más sencilla por la inclinación y las curvaturas del recorrido, pero ese mismo pozo había servido para establecer contacto con los mineros. El reporte de sustentabilidad de Codelco de 2010 reconstruye la secuencia: una vez terminado el ducto, la perforadora fue retirada y se montó en superficie la plataforma de izamiento.
Fénix 2: una cápsula diseñada para subir a una persona
La Fénix 2 se construyó en los astilleros de ASMAR a partir del diseño conceptual y básico del ingeniero mecánico Alejandro Poblete, ex trabajador de El Teniente. El desafío era fabricar una jaula que pudiera desplazarse por el ducto sin quedar trabada y que permitiera sujetar y comunicar al pasajero durante el trayecto. Según el registro de Codelco, medía cerca de 4 metros de altura y unos 53 centímetros de diámetro; subía mediante un cable de 24 milímetros e incorporaba ruedas para reducir los golpes contra las paredes, un arnés y un sistema de micrófono y altavoces para mantener comunicación con el exterior.
La NASA participó como asesora, no como fabricante de la cápsula. A petición del Gobierno chileno, un equipo de la agencia llegó al sitio entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre de 2010. Sus recomendaciones abarcaron atención médica, nutrición y apoyo psicológico, además del diseño del sistema de rescate. El Centro de Ingeniería y Seguridad de la NASA documentó que su equipo preparó en tres días más de 50 requisitos de diseño; la cápsula, el izaje, las comunicaciones y el equipo de protección quedaron bajo responsabilidad chilena, y el sistema fue construido por la Armada.
El izaje se ensayó antes de la salida de los mineros
Antes de iniciar el ascenso, los equipos probaron la Fénix 2 para medir el tiempo de viaje y revisar su funcionamiento. La operación reunió a especialistas de Codelco y de compañías mineras privadas, submarinistas de la Armada y personal sanitario que preparó la recepción en superficie. Cada trabajador debía salir de la cápsula, pasar por una evaluación inicial y ser trasladado a un hospital de campaña antes de continuar al Hospital de Copiapó.
El primer minero llegó a la superficie a las 00:11 del 13 de octubre. Durante las siguientes horas, los trabajadores fueron izados de manera individual; el último, el jefe de turno Luis Urzúa, salió a las 21:55. El rescate concluyó 69 días después del derrumbe. La cápsula no eliminó los riesgos del trayecto: el diseño, las pruebas, la comunicación durante el viaje y la preparación de los equipos de extracción fueron parte del sistema que permitió usar el pozo para sacar a los 33.
REDIMIN Responde
¿Cómo salieron los 33 trabajadores atrapados en la mina San José?
Los 33 trabajadores salieron a la superficie uno por uno dentro de una cápsula de acero izada por un pozo perforado desde el exterior.
¿Qué entidades participaron en la operación de rescate de los mineros?
La operación de rescate involucró a Codelco, la Armada, equipos de salud, empresas privadas y especialistas de la NASA.
¿Qué método se utilizó para mantener contacto y suministrar a los mineros atrapados?
Se utilizó la perforación para mantener contacto y enviar agua, alimentos, medicamentos y otros suministros mediante pequeñas cápsulas conocidas como 'palomas'.
¿Cuál fue el plan de perforación que permitió evacuar a los trabajadores?
El Plan B fue el que permitió evacuar a los trabajadores, aprovechando un sondaje anterior y ampliándolo para formar un ducto por el que pudiera pasar la cápsula.
¿Cómo se diseñó y construyó la cápsula Fénix 2?
La Fénix 2 fue diseñada por el ingeniero mecánico Alejandro Poblete y construida en los astilleros de ASMAR. Medía cerca de 4 metros de altura y 53 centímetros de diámetro, incorporaba ruedas, un arnés y un sistema de comunicación, y subía mediante un cable de 24 milímetros.






