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EEUU descarta frenar exportaciones de diésel tras acuerdo del G7 para liberar reservas

Estados Unidos ha decidido no restringir sus exportaciones de diésel tras un acuerdo del G7 para liberar 100 millones de barriles de reservas, lo que beneficia a mercados como el chileno.

EEUU descarta frenar exportaciones de diésel tras acuerdo del G7 para liberar reservas
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Washington retiró la posibilidad de restringir sus envíos de diésel al exterior después de que las principales economías acordaran liberar 100 millones de barriles de reservas energéticas, una decisión especialmente relevante para Europa y América Latina.

Estados Unidos descartó imponer una prohibición a las exportaciones de diésel, pocas horas después de que los países del G7 acordaran liberar de manera coordinada 100 millones de barriles de petróleo y productos refinados desde sus reservas de emergencia para aliviar las fuertes presiones que enfrenta el mercado internacional de combustibles.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó este viernes 2 de octubre que Washington no avanzará con la restricción, una alternativa que su administración había evaluado durante las últimas semanas como mecanismo para intentar reducir los precios internos del combustible. El anuncio se produjo después del acuerdo alcanzado por el G7 para elevar la oferta disponible en los mercados.

La decisión despeja una fuente adicional de incertidumbre para los países que dependen de los suministros estadounidenses. Europa ha incrementado sus compras de diésel procedente de Estados Unidos ante las alteraciones de los flujos desde Medio Oriente, mientras que varios mercados latinoamericanos, incluido Chile, mantienen una elevada exposición a ese origen.

El acuerdo que desactivó la amenaza

La discusión sobre las exportaciones estadounidenses estaba directamente ligada a las negociaciones entre Washington y sus socios europeos.

La administración estadounidense había presionado a Alemania y Francia para que recurrieran a sus reservas estratégicas de diésel y ayudaran a incrementar la oferta mundial. En ese contexto, Washington había advertido que podía restringir sus propias exportaciones si Europa no adoptaba medidas para contener la escasez y los altos precios.

El G7 terminó acordando una respuesta conjunta. La declaración adoptada este viernes establece una liberación coordinada de 100 millones de barriles durante cuatro meses, a través de la Agencia Internacional de Energía (AIE), con una cantidad sustancial de diésel que deberá ingresar al mercado durante los primeros 20 días.

El bloque también se comprometió expresamente a no imponer restricciones a las exportaciones de energía y productos energéticos entre sus integrantes y pidió a otros productores evitar prohibiciones que puedan profundizar las tensiones del mercado.

Tras ese compromiso, Trump señaló que Estados Unidos no aplicará la prohibición a las exportaciones de diésel. Aunque el mandatario afirmó que la medida no había estado realmente sobre la mesa, durante las dos semanas anteriores había reconocido públicamente que la posibilidad estaba siendo analizada por su administración.

Una amenaza con efectos fuera de Estados Unidos

Una restricción estadounidense habría tenido consecuencias más allá del mercado interno.

Estados Unidos se ha convertido en un proveedor relevante de combustibles refinados para distintas economías, especialmente después de las interrupciones que han reducido los suministros provenientes de Medio Oriente y Rusia.

Goldman Sachs estimó que América Latina era la región más expuesta a una eventual prohibición estadounidense. En Ecuador, Chile, México y Perú, las importaciones procedentes de Estados Unidos representan más del 50% del consumo de diésel, según cálculos del banco conocidos este viernes.

El banco estimó además que un corte abrupto del suministro estadounidense podría reducir inicialmente en torno a 1% el PIB latinoamericano, aunque precisó que los inventarios existentes y un eventual aumento de las exportaciones desde otros productores amortiguarían ese impacto. El principal efecto terminaría produciéndose a través de precios internacionales más elevados.

Para Chile, por lo tanto, la decisión de Washington elimina por ahora un riesgo directo sobre una de sus principales fuentes externas de combustible.

El mercado sigue bajo presión

El retiro de la amenaza estadounidense no elimina las restricciones que enfrenta el mercado mundial de diésel.

La AIE señaló que, pese a la recuperación parcial de las exportaciones de petróleo crudo desde Medio Oriente, los flujos de productos refinados continúan severamente restringidos. A ello se suman las interrupciones en instalaciones rusas, que han reducido todavía más la disponibilidad de diésel.

La intervención acordada por el G7 busca precisamente concentrarse en ese problema. Además de liberar reservas, los países coordinarán los calendarios de mantenimiento de sus refinerías para evitar detenciones simultáneas e intentarán elevar temporalmente las tasas de utilización cuando las condiciones técnicas lo permitan.

El acuerdo tuvo una reacción inmediata en los mercados. Los futuros estadounidenses del diésel cayeron 3,25% hasta US$4,49 por galón después de conocerse las negociaciones, mientras el referente europeo bajó alrededor de 5,75%.

La AIE deberá seguir la ejecución del plan y entregar un informe dentro de 20 días. El G7 también dejó abierta la posibilidad de realizar nuevas liberaciones de diésel si las condiciones de abastecimiento continúan tensionadas.

Con el acuerdo, Washington retira por ahora una medida que podía restringir todavía más la oferta internacional. El foco pasa ahora a la velocidad con que los barriles comprometidos por el G7 lleguen efectivamente al mercado y a si ese aumento de disponibilidad logra moderar los precios del diésel durante las próximas semanas.

REDIMIN Responde

¿Qué decisión tomó Estados Unidos respecto a las exportaciones de diésel?

Estados Unidos decidió no imponer una prohibición a las exportaciones de diésel, tras el acuerdo del G7 de liberar 100 millones de barriles de reservas energéticas.

¿Cuál fue el acuerdo alcanzado por el G7?

El G7 acordó liberar de manera coordinada 100 millones de barriles de petróleo y productos refinados desde sus reservas de emergencia durante cuatro meses, con una cantidad sustancial de diésel ingresando al mercado en los primeros 20 días.

¿Cómo afecta esta decisión a América Latina y Chile en particular?

La decisión de Washington elimina un riesgo directo para Chile, ya que el país depende significativamente de las importaciones de diésel desde Estados Unidos. América Latina, en general, es la región más expuesta a una eventual prohibición estadounidense, con países como Ecuador, Chile, México y Perú importando más del 50% de su consumo de diésel desde Estados Unidos.

¿Qué impacto tuvo el anuncio en los mercados de diésel?

Tras el anuncio del acuerdo del G7, los futuros estadounidenses del diésel cayeron 3,25% hasta US$4,49 por galón, mientras que el referente europeo bajó alrededor de 5,75%.

¿Qué medidas adicionales se están tomando para abordar las restricciones en el mercado de diésel?

Además de liberar reservas, los países del G7 coordinarán los calendarios de mantenimiento de sus refinerías para evitar detenciones simultáneas e intentarán elevar temporalmente las tasas de utilización cuando sea posible. La AIE seguirá la ejecución del plan y entregará un informe dentro de 20 días.