
La expectativa de nuevos aranceles al cobre refinado en Estados Unidos reactivó el arbitraje entre Nueva York y Londres, empujando a traders a redirigir metal hacia puertos estadounidenses.
Los operadores globales de cobre vuelven a acelerar embarques hacia Estados Unidos ante el repunte del diferencial entre los contratos de Comex y los precios de referencia de la London Metal Exchange. El movimiento revive una operación que ya había distorsionado el mercado global del cobre durante el último año: comprar metal fuera de Estados Unidos y capturar precios más altos en Nueva York.
El detonante es la posibilidad de que la administración de Donald Trump avance con aranceles al cobre refinado, en el marco de la revisión comercial por razones de seguridad nacional. Según la proclamación oficial de la Casa Blanca, el secretario de Comercio debe entregar antes del 30 de junio de 2026 una actualización sobre el mercado estadounidense del cobre, incluida la capacidad de refinación y el mercado de cobre refinado.
La misma resolución dejó abierta la opción de aplicar un arancel universal escalonado al cobre refinado: 15% desde el 1 de enero de 2027 y 30% desde el 1 de enero de 2028, si Washington concluye que las importaciones siguen representando un riesgo para la seguridad nacional.
El arbitraje vuelve a abrirse
El frente de la operación está en el diferencial entre Comex, el mercado estadounidense, y la LME, referencia global del cobre. Bloomberg informó que los contratos de corto plazo en Comex subieron a más de US$500 por tonelada sobre los precios contado de la LME, el mayor premio desde el otoño boreal pasado.
Ese margen vuelve rentable mover cobre hacia Estados Unidos, aun considerando costos logísticos, financiamiento y tiempos de transporte. Ejecutivos del mercado estiman que las importaciones estadounidenses podrían volver a niveles históricamente elevados, entre 150.000 y 200.000 toneladas mensuales.
Henry Van, jefe de análisis de metales industriales de Trafigura, describió el escenario como un “déjà vu” respecto del ciclo anterior, cuando las toneladas disponibles comenzaron a dirigirse hacia Estados Unidos ante la expectativa de medidas comerciales.
Trafigura y la presión sobre inventarios
El movimiento ya empieza a sentirse en los inventarios visibles. Según Bloomberg, Trafigura inició retiros por cientos de millones de dólares en cobre desde bodegas registradas en la LME, en una operación atribuida parcialmente al objetivo de capturar el premio de Comex.
Reuters también reportó que Trafigura planeaba retirar volúmenes relevantes de cobre desde almacenes de la LME en Nueva Orleans, antes de una decisión esperada hacia fines de junio sobre posibles aranceles al metal importado.
El dato es relevante porque el retiro de metal desde bodegas LME reduce la disponibilidad visible del mercado global y puede amplificar la volatilidad. Si el cobre físico se desplaza hacia Estados Unidos, el ajuste de inventarios podría trasladarse con más fuerza a Londres y Asia, especialmente si China mantiene una demanda activa.
Datos clave
Mercado afectado: cobre refinado y contratos financieros asociados.
Diferencial observado: más de US$500 por tonelada entre Comex y LME, según Bloomberg.
Flujo esperado hacia EE.UU.: 150.000 a 200.000 toneladas mensuales, según ejecutivos del mercado citados por Bloomberg.
Fecha regulatoria clave: 30 de junio de 2026.
Arancel potencial: 15% desde enero de 2027 y 30% desde enero de 2028, según la proclamación estadounidense.
Precio reciente en Londres: hasta US$13.746 por tonelada, con un alza cercana a 43% en doce meses, según datos de mercado citados por Bloomberg.
Por qué importa para el mercado del cobre
La operación arancelaria no solo afecta precios. También cambia la geografía del metal disponible. Cuando el premio de Comex supera los costos de traslado, los traders tienen incentivos para sacar cobre de otros mercados y enviarlo a Estados Unidos antes de una eventual entrada en vigencia de impuestos.
Ese comportamiento puede generar tres efectos simultáneos: mayor acumulación de inventarios en Estados Unidos, menor disponibilidad en bodegas LME y presión alcista sobre los precios internacionales si el mercado ex-EE.UU. ya opera con déficit.
Nicholas Snowdon, economista jefe de metales de Mercuria, sostuvo que el déficit fuera de Estados Unidos debería comenzar a concentrarse en la LME. Su lectura apunta a que una decisión favorable a nuevos aranceles desde 2027 podría acelerar el retiro de inventarios durante el tercer y cuarto trimestre de 2026.
Impacto para Chile y los grandes productores
Para Chile, principal productor mundial de cobre mina, el nuevo ciclo de arbitraje refuerza la sensibilidad del mercado frente a la oferta física. Aunque la discusión arancelaria se concentra en Estados Unidos, sus efectos pueden alcanzar a productores, traders, fundiciones, compradores industriales y contratos de suministro.
El riesgo para los consumidores industriales es que el precio estadounidense se desacople aún más del resto del mundo, mientras el mercado global enfrenta menor disponibilidad de metal visible. Para los productores, en cambio, un escenario de precios altos mejora ingresos, pero también aumenta la presión sobre cumplimiento de entregas, logística portuaria y disponibilidad de cobre refinado.
El factor logístico agrega otra capa de tensión. Bloomberg informó que transportar cobre sudamericano hacia puertos estadounidenses se está demorando más de lo habitual por disrupciones en el transporte marítimo global y congestión vinculada al canal de Panamá. Eso puede elevar costos y alargar el ciclo entre retiro, embarque, llegada y entrega física.
El rol de China y la demanda estructural
El rally del cobre no responde solo al comercio arancelario. El mercado también viene incorporando expectativas de mayor demanda asociada a electrificación, redes eléctricas, inteligencia artificial, centros de datos y expansión industrial.
Bloomberg señaló que los compradores chinos, que habían reducido actividad cuando los precios subieron con fuerza a comienzos de año, retomaron presencia tras el Año Nuevo chino. Ese retorno es clave porque China sigue siendo el mayor consumidor mundial de cobre refinado.
En paralelo, el posicionamiento financiero en Comex se ubica en niveles altamente alcistas, impulsado por el apetito de inversionistas por materias primas vinculadas a infraestructura eléctrica y transición energética.
Qué observará la industria
El foco inmediato estará en la actualización que debe entregar el secretario de Comercio de Estados Unidos antes del 30 de junio. Si Washington confirma un arancel al cobre refinado desde 2027, el mercado podría anticiparse con nuevos embarques hacia Estados Unidos durante el segundo semestre.
La variable crítica será si el incentivo de precio en Comex se mantiene lo suficientemente alto como para seguir absorbiendo metal desde otros mercados. Si eso ocurre, la presión sobre inventarios LME podría intensificarse y convertir el arbitraje arancelario en un factor adicional de soporte para los precios internacionales del cobre.












