
El rescate de los 33 mineros de la mina San José no dependió solo de perforar hasta el refugio: la ruta debía admitir una cápsula de extracción y permitir izarla sin que quedara atascada. Esa combinación de perforación, preparación del pozo y diseño del vehículo hizo posible sacar a los trabajadores uno por uno, entre la noche del 12 y el 13 de octubre de 2010, después de 69 días bajo tierra.
El accidente ocurrió el 5 de agosto, en la Región de Atacama. Los mineros fueron localizados con vida 17 días después. Desde entonces, el operativo avanzó en paralelo en varios frentes: mantener contacto y suministrar elementos básicos a los trabajadores, abrir alternativas de acceso y preparar un sistema para extraerlos con seguridad. La operación culminó cuando el último de los 33 llegó a la superficie el 13 de octubre.
El Plan B llegó al refugio, pero el pozo aún debía prepararse
La perforación que finalmente conectó con los mineros fue el Plan B, ejecutado con una máquina Schramm T-130. El trabajo se hizo siguiendo un pozo piloto y luego ampliándolo hasta un diámetro cercano a 28 pulgadas, suficiente para el paso de la cápsula. El trazado no era una línea vertical perfecta: la trayectoria tenía curvaturas, un factor que debía considerarse tanto al ensanchar la perforación como al diseñar el vehículo de rescate.
El pozo alcanzó el sector donde estaban los trabajadores el 9 de octubre, tras 33 días de perforación. El contacto con el refugio no equivalía, por sí solo, a tener una vía lista para evacuar. Antes de iniciar el izaje, el equipo debió revisar el conducto y decidir qué tramos requerían refuerzo para reducir el riesgo de desprendimientos y de que la cápsula se trabara durante el recorrido.
El conducto de rescate tenía unos 624 metros de longitud. La decisión de encamisar —instalar revestimiento metálico— solo una parte del pozo respondió a un compromiso operativo: reforzar sectores considerados de riesgo sin tener que revestir toda la extensión, una tarea que habría requerido más tiempo y capacidad de izaje. La cápsula también incorporaba elementos para proteger al ocupante ante posibles rocas pequeñas. La ruta, por tanto, no quedó resuelta cuando la broca encontró a los mineros: aún había que hacerla transitable para el sistema de extracción.
La Fénix debía caber en un pozo estrecho y no quedar atrapada
La Armada de Chile, a través de ASMAR, construyó las cápsulas Fénix. La NASA aportó asesoría de ingeniería y salud: su NASA Engineering and Safety Center preparó en tres días más de 50 requisitos de diseño para el vehículo y el sistema de rescate. El documento técnico del centro señala que muchas de esas recomendaciones fueron incorporadas por las autoridades chilenas; no atribuye a la NASA la construcción de la cápsula ni la dirección del operativo.
El espacio disponible imponía el primer límite: la cápsula debía ser estrecha para atravesar el pozo, pero también suficientemente segura para transportar a una persona durante un ascenso de cientos de metros. El relato oral de los especialistas de NASA, registrado en entrevistas de 2011, describe otras restricciones: la perforación podía desviarse y formar curvas, lo que aumentaba el riesgo de roce o de que el vehículo se atascara. Por eso las recomendaciones consideraron cómo evitar que se trabara y qué hacer si ocurría, además de amortiguar el trayecto y permitir que un minero pudiera asegurarse por sí mismo.
Las cápsulas medían cerca de 4 metros de largo; el espacio interior tenía algo más de 1,8 metros de altura y unos 53 centímetros de diámetro. En el diseño se incluyeron medidas de seguridad y comunicación para el viaje, entre ellas un arnés y comunicación con el equipo en superficie. Se fabricaron tres unidades: durante el rescate se utilizó una, con las otras disponibles como respaldo.
Perforación, cápsula y equipos tuvieron que operar como un solo sistema
La extracción comenzó una vez completadas las revisiones y preparativos del pozo y del equipo de izaje. Cada descenso y ascenso debía coordinarse con quienes operaban la cápsula en superficie y con el personal que recibía al trabajador. En el trayecto, los mineros podían comunicarse con el exterior; la preparación médica también contempló las condiciones de un viaje en un espacio muy reducido. La norma ISO 2631, sobre evaluación de vibraciones y movimiento, fue considerada como referencia para calcular una aceleración de ascenso que redujera las molestias físicas, según explicó un responsable médico de NASA en octubre de 2010.
La secuencia final mostró por qué cada parte dependía de las demás: una perforación que llegara al refugio, pero fuera demasiado estrecha, irregular o inestable, no bastaba para evacuar; una cápsula diseñada sin considerar la geometría del pozo tampoco podía cumplir su función. Los 33 mineros fueron izados individualmente y el rescate terminó el 13 de octubre de 2010. La documentación técnica de NASA también deja claro un límite del apoyo externo: sus especialistas entregaron requisitos y recomendaciones, mientras el diseño y la construcción finales correspondieron a la Armada chilena y la operación fue conducida por las autoridades del país.
REDIMIN Responde
¿Qué máquina se utilizó para la perforación que conectó con los mineros en el rescate de la mina San José?
Se utilizó una máquina Schramm T-130 para la perforación del Plan B que finalmente conectó con los mineros.
¿Cuánto tiempo tomó la perforación para alcanzar el sector donde estaban los mineros?
La perforación tomó 33 días para alcanzar el sector donde estaban los mineros, logrando el contacto el 9 de octubre de 2010.
¿Qué longitud tenía el conducto de rescate en la mina San José?
El conducto de rescate tenía una longitud de aproximadamente 624 metros.
¿Qué entidad construyó las cápsulas Fénix utilizadas en el rescate?
Las cápsulas Fénix fueron construidas por la Armada de Chile, a través de ASMAR.
¿Qué rol tuvo la NASA en el rescate de los mineros de la mina San José?
La NASA aportó asesoría de ingeniería y salud, preparando más de 50 requisitos de diseño para el vehículo y el sistema de rescate, aunque no participó en la construcción de la cápsula ni en la dirección del operativo.
