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Halley VI: la base móvil con 8 módulos sobre esquís que pudo mudarse 23 km en la Antártida

Halley VI, la estación científica británica en la Antártida, se eleva sobre patas hidráulicas y esquís metálicos, permitiendo su reubicación ante el constante movimiento del hielo y la acumulación de nieve.

Halley VI: la base móvil con 8 módulos sobre esquís que pudo mudarse 23 km en la Antártida

Halley VI es una estación científica británica levantada sobre patas hidráulicas con esquís metálicos que le permiten elevarse por la acumulación de nieve y, si el hielo se vuelve inestable, separarse por módulos y ser remolcada a otra zona. La base opera sobre la plataforma de hielo Brunt —un terreno que se desplaza hacia el mar de Weddell y puede abrir grietas—, y su diseño se probó en terreno cuando fue reubicada durante la temporada 2016/17.

El problema real: la nieve entierra y el hielo se mueve

La plataforma Brunt no es un “suelo” fijo. En ese sector se acumula alrededor de 1,2 metros de nieve al año, y las construcciones en superficie terminan cubriéndose y pudiendo ser aplastadas por la presión de la nieve si no se elevan periódicamente. A esto se suma que el hielo se desplaza: en esa zona se reporta un movimiento del orden de cientos de metros por año. En ese contexto, el riesgo no es solo climático: es estructural y logístico, porque el “terreno” cambia con el tiempo.

Esta dinámica explica por qué, en el debate científico global sobre la Antártida Occidental y su comportamiento frente al calentamiento, la estabilidad de las plataformas de hielo aparece como un factor crítico. En esa línea, REDIMIN ha abordado la discusión en un análisis sobre la diferencia en el deshielo en la Antártida Occidental y sus implicancias climáticas.

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Ocho módulos sobre patas hidráulicas y esquís: cómo se “levanta” y cómo se mueve

La estación está compuesta por ocho módulos interconectados montados en patas hidráulicas con esquís, un sistema que permite dos operaciones clave:

  • Elevación periódica: los módulos pueden levantarse para compensar la acumulación de nieve y mantener la infraestructura operable por encima del nivel de enterramiento.

  • Traslado por módulos: si se requiere mover la base, los módulos pueden desacoplarse y remolcarse con vehículos especializados hasta una nueva ubicación sobre la misma plataforma de hielo.

En condiciones operativas, Halley VI funciona desde 2012 y puede alojar hasta 70 personas en verano, con registros previos de 16 ocupantes durante el invierno.

La mudanza de 2016/17: 13 semanas y 23 km para alejarse de una grieta

El diseño móvil no quedó en teoría. El monitoreo del hielo identificó una grieta relevante (conocida como chasm 1) y la base fue reubicada en 2016/17. La operación implicó desacoplar los módulos y trasladarlos 23 km hacia una zona considerada más segura, en un proceso que se extendió por 13 semanas. El hito marcó un punto práctico: una estación completa cambiando de sitio para mantener continuidad operativa en un ambiente que no garantiza estabilidad.

Qué se investiga en Halley VI y por qué importa fuera del polo

Halley VI es una plataforma de observación para disciplinas donde la Antártida entrega señales difíciles de medir en otros lugares. Entre sus líneas de trabajo se incluyen registros meteorológicos y atmosféricos de largo plazo, y mediciones asociadas a procesos que influyen en el sistema climático global. En ese marco, en Halley se han realizado mediciones de ozono desde 1956, y esos datos se vinculan con la identificación del agujero de ozono en 1985.

El valor de estas mediciones también se entiende en conjunto con otros avances recientes en observación polar: desde cartografía subglacial hasta instrumentación autónoma bajo plataformas de hielo. REDIMIN lo ha cubierto en el reporte sobre paisajes detectados bajo el hielo antártico mediante nuevos mapas subglaciales y en la historia de un robot que operó bajo el hielo durante ocho meses y regresó con mediciones inéditas.

Operar con oscuridad total y frío extremo: cifras del entorno

El entorno operativo de Halley VI impone restricciones físicas y humanas muy concretas:

  • 105 días de oscuridad continua al año.

  • Temperaturas invernales típicas bajo −20 °C, con mínimos extremos cercanos a −55 °C.

  • Ubicación sobre una plataforma flotante con alrededor de 130 metros de espesor.

Todos estos datos y las características del sistema modular con patas hidráulicas y esquís —incluida la reubicación de 23 km— están descritos en la ficha oficial de la estación Halley VI del British Antarctic Survey.