
El acuerdo pone fin a un conflicto contractual originado tras la rotura de una pala en 2024. Vineyard Wind 1, ubicado frente a Massachusetts, ya completó su construcción y suministra electricidad a Nueva Inglaterra.
Vineyard Wind, sociedad participada por la española Iberdrola y el fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners, alcanzó un acuerdo con GE Vernova para terminar una disputa judicial relacionada con el parque eólico marino Vineyard Wind 1, de 806 megavatios (MW), en Estados Unidos. El entendimiento, anunciado el 16 de septiembre de 2026, resuelve un conflicto que involucraba una reclamación de US$360 millones y amenazaba la continuidad del contrato de suministro e instalación de aerogeneradores.
El fabricante estadounidense retiró su notificación de término anticipado del contrato y ambas partes acordaron desistir de las acciones judiciales pendientes entre ellas. También quedó sin efecto la apelación presentada por GE Vernova contra una resolución que le impedía abandonar sus obligaciones contractuales.
Los US$360 millones no corresponden a una nueva inversión ni a financiamiento obtenido por Iberdrola. Se trata del monto que GE Vernova reclamaba como deuda pendiente. Las condiciones económicas del acuerdo son confidenciales, por lo que no se ha informado si hubo pagos, compensaciones o ajustes contractuales.
Un conflicto que amenazó un contrato de US$1.300 millones
La controversia se intensificó en febrero de 2026, cuando GE Vernova comunicó su intención de terminar anticipadamente un contrato valorado en aproximadamente US$1.300 millones, relacionado con el suministro y la instalación de los aerogeneradores del complejo.
El fabricante argumentó que Vineyard Wind mantenía obligaciones de pago pendientes por US$360 millones. La desarrolladora, en cambio, sostuvo que tenía fundamentos contractuales para retener parte de esos recursos debido a los problemas técnicos detectados en los equipos suministrados.
La posibilidad de que GE Vernova abandonara el proyecto llevó a Vineyard Wind a recurrir a los tribunales de Massachusetts. La empresa consideraba que la interrupción de los trabajos y servicios comprometidos podía afectar la viabilidad comercial de la instalación.
En abril de 2026, el juez Peter Krupp, del Tribunal Superior del Condado de Suffolk, dictó una medida cautelar que impedía al fabricante poner término a sus obligaciones mientras continuaba el litigio.
GE Vernova apeló esa decisión, pero el conflicto terminó mediante el acuerdo alcanzado en septiembre. La solución elimina una fuente de incertidumbre contractual para el proyecto, aunque las compañías no detallaron las responsabilidades financieras asumidas por cada una.
La rotura de una pala que desencadenó el conflicto
El origen de la disputa se remonta al 13 de julio de 2024, cuando una pala de uno de los aerogeneradores Haliade-X instalados en Vineyard Wind 1 sufrió una falla estructural y desprendió fragmentos que cayeron al océano Atlántico.
Parte de los residuos llegó a las playas de Nantucket, frente a Massachusetts, lo que obligó a desplegar operaciones de recuperación de materiales y revisar las condiciones de seguridad de la instalación.
GE Vernova identificó posteriormente una anomalía de fabricación relacionada con los materiales y las uniones estructurales de las palas. La compañía reconoció que el problema debió detectarse durante sus procedimientos de control de calidad.
La investigación obligó a inspeccionar otros componentes fabricados en la misma instalación industrial y a ejecutar trabajos de reparación, refuerzo y sustitución de palas.
Las revisiones incluyeron inspecciones físicas y análisis mediante ultrasonido para detectar posibles defectos internos. Estas operaciones afectaron el calendario de construcción y puesta en servicio del complejo.
Los retrasos y las diferencias respecto de quién debía asumir los costos derivados del incidente terminaron trasladando el problema técnico al ámbito contractual y judicial.
Un parque de 806 MW cuya construcción ya está terminada
Vineyard Wind 1 está ubicado aproximadamente a 24 kilómetros al sur de Martha's Vineyard, frente a la costa de Massachusetts. El complejo contempla 62 aerogeneradores GE Haliade-X, con una potencia nominal de 13 MW cada uno.
La instalación alcanza una capacidad total de 806 MW y está diseñada para suministrar electricidad equivalente al consumo de más de 400.000 hogares y empresas de Nueva Inglaterra.
Iberdrola participa en el proyecto mediante Avangrid, que posee el 50% de Vineyard Wind. El otro 50% pertenece a Copenhagen Infrastructure Partners. La energética española tiene a su cargo la gestión operativa del parque.
Aunque el conflicto contractual mantuvo abierta la incertidumbre durante parte de 2026, la construcción del complejo ya había alcanzado el 100% de ejecución en marzo de ese año, conforme a los antecedentes corporativos de Iberdrola.
Por lo tanto, el acuerdo de septiembre no representa el inicio de una nueva etapa constructiva, sino el cierre de una controversia que afectaba la relación con uno de los principales proveedores tecnológicos de la instalación.
En su documentación corporativa de 2026, Iberdrola sitúa el costo estimado de construcción del proyecto en US$4.700 millones.
La compañía también informó que Vineyard Wind 1 generó 308 gigavatios hora (GWh) de electricidad durante 2025, cuando todavía enfrentaba dificultades técnicas y trabajos pendientes.
Al anunciarse el acuerdo con GE Vernova, las empresas aseguraron que todas las turbinas estaban en condiciones de producir electricidad. Esto no implica que el parque entregue permanentemente sus 806 MW nominales, ya que la generación efectiva depende, entre otros factores, de las condiciones del viento.
El proyecto también enfrentó restricciones del Gobierno estadounidense
Los problemas con GE Vernova no fueron el único obstáculo para Vineyard Wind 1.
El 22 de diciembre de 2025, el Departamento del Interior de Estados Unidos ordenó suspender temporalmente las actividades de cinco grandes proyectos eólicos marinos en construcción, entre ellos Vineyard Wind, argumentando riesgos relacionados con la seguridad nacional.
La medida afectó a instalaciones ubicadas frente a la costa este estadounidense y generó incertidumbre para sus desarrolladores.
Vineyard Wind impugnó judicialmente la suspensión. El 27 de enero de 2026, un tribunal federal de Massachusetts dejó temporalmente sin efecto la orden respecto del proyecto, permitiendo que continuaran las actividades.
La instalación ya había comenzado a entregar electricidad a la red regional el 2 de enero de 2024, antes del incidente de la pala y de las posteriores controversias regulatorias.
La combinación de dificultades técnicas, disputas contractuales y decisiones administrativas convirtió su desarrollo en un caso relevante para la industria estadounidense de energía eólica marina.
El impacto económico y energético de Vineyard Wind 1
Además de su capacidad de generación, Vineyard Wind 1 representa una inversión relevante para la infraestructura energética del noreste de Estados Unidos.
En septiembre, sus desarrolladores atribuyeron al proyecto la creación de cerca de 4.000 empleos y un impacto económico acumulado de US$1.940 millones. Estas cifras corresponden a las estimaciones divulgadas por las empresas involucradas.
También estiman que su operación puede contribuir a evitar más de 1,6 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono al año, dependiendo de la electricidad convencional que sustituya.
El cierre del litigio permite a Vineyard Wind y GE Vernova dejar atrás una controversia que se prolongó durante meses y concentrarse en el desempeño de los equipos, su mantenimiento y la continuidad del suministro energético.
Para Iberdrola, el acuerdo reduce la incertidumbre sobre su primera instalación eólica marina en Estados Unidos. El desafío pasa ahora por sostener la disponibilidad de los aerogeneradores y consolidar la operación comercial de una infraestructura cuya construcción ya concluyó, pero que debió superar importantes dificultades antes de alcanzar esa etapa.
REDIMIN Responde
¿Qué conflicto contractual se resolvió recientemente en el proyecto Vineyard Wind 1?
El conflicto contractual entre Vineyard Wind y GE Vernova se resolvió mediante un acuerdo anunciado el 16 de septiembre de 2026. Este conflicto involucraba una reclamación de US$360 millones y amenazaba la continuidad del contrato de suministro e instalación de aerogeneradores.
¿Cuál fue el origen del conflicto entre Vineyard Wind y GE Vernova?
El conflicto se originó el 13 de julio de 2024, cuando una pala de uno de los aerogeneradores Haliade-X en Vineyard Wind 1 sufrió una falla estructural. Esto llevó a una disputa sobre quién debía asumir los costos de los problemas técnicos y las reparaciones necesarias.
¿Cuál es la capacidad total del parque eólico Vineyard Wind 1 y qué empresas están involucradas en su desarrollo?
Vineyard Wind 1 tiene una capacidad total de 806 megavatios (MW) y está diseñado para suministrar electricidad a más de 400.000 hogares y empresas en Nueva Inglaterra. El proyecto es una sociedad entre Iberdrola, a través de Avangrid, y Copenhagen Infrastructure Partners, cada uno con un 50% de participación.
¿Qué impacto económico y ambiental se espera del proyecto Vineyard Wind 1?
Se estima que Vineyard Wind 1 ha generado un impacto económico acumulado de US$1.940 millones y la creación de cerca de 4.000 empleos. Además, se espera que su operación contribuya a evitar más de 1,6 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono al año, dependiendo de la electricidad convencional que sustituya.
¿Qué medidas regulatorias afectaron temporalmente al proyecto Vineyard Wind 1?
El 22 de diciembre de 2025, el Departamento del Interior de Estados Unidos ordenó suspender temporalmente las actividades de cinco grandes proyectos eólicos marinos, incluido Vineyard Wind 1, por riesgos relacionados con la seguridad nacional. Sin embargo, un tribunal federal de Massachusetts dejó sin efecto temporalmente esta orden el 27 de enero de 2026, permitiendo que el proyecto continuara sus actividades.





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