Minería Internacional

India prueba carbón coquizable de Mongolia para diversificar suministros y reducir dependencia de Australia

India evalúa el carbón coquizable de Mongolia como alternativa para su industria siderúrgica, buscando diversificar sus suministros y reducir la dependencia de Australia.

India prueba carbón coquizable de Mongolia para diversificar suministros y reducir dependencia de Australia
Seguir en Google

Steel Authority of India trasladó por vía aérea una muestra de una tonelada de carbón coquizable mongol para evaluar su uso siderúrgico. La prueba abre una alternativa de abastecimiento para una industria que importa cerca del 95% de este insumo y proyecta una fuerte expansión de su capacidad de acero hacia 2047.

India abrió una nueva vía para diversificar el abastecimiento de carbón coquizable destinado a su industria siderúrgica. Steel Authority of India (SAIL), uno de los mayores productores de acero del país, recibió durante septiembre una muestra de una tonelada procedente de Mongolia, trasladada por vía aérea para someterla a pruebas técnicas y determinar su aptitud para la fabricación de acero.

Aunque el volumen es exclusivamente experimental, la operación tiene relevancia estratégica. India es el segundo mayor productor mundial de acero crudo y depende del exterior para aproximadamente 95% del carbón coquizable requerido por sus siderúrgicas, mientras Australia concentra al menos la mitad de esos suministros.

El ensayo con material mongol busca determinar si ese origen puede incorporarse a una cartera más amplia de proveedores. La evaluación considerará las propiedades metalúrgicas del carbón, pero también un factor potencialmente decisivo: el costo y la viabilidad logística de trasladarlo desde un país sin salida al mar hasta las plantas siderúrgicas indias.

Una tonelada para probar una cadena de suministro

La muestra enviada a SAIL no representa todavía el comienzo de compras comerciales. Su objetivo es establecer si el carbón cumple los parámetros requeridos para incorporarse a las mezclas utilizadas en los altos hornos.

El carbón coquizable constituye un insumo crítico porque permite producir coque metalúrgico, utilizado como combustible y agente reductor en la fabricación convencional de acero. En India, este insumo puede representar cerca del 40% de los costos de producción siderúrgica, por lo que variaciones en su precio y disponibilidad tienen efectos directos sobre los márgenes de las acerías.

La dependencia importadora responde, en buena medida, a las características del recurso doméstico. India dispone de importantes recursos carboníferos, pero una parte relevante de su carbón coquizable presenta niveles de cenizas que dificultan su utilización directa en determinados procesos siderúrgicos.

El país cuenta con unos 37.370 millones de toneladas de recursos de carbón coquizable, concentrados principalmente en Jharkhand y también presentes en Madhya Pradesh, Bengala Occidental y Chhattisgarh. Pese a esa base geológica, durante el ejercicio 2024-2025 las importaciones alcanzaron 57,58 millones de toneladas.

Esta brecha entre disponibilidad geológica y calidad industrial explica por qué Nueva Delhi combina dos estrategias: aumentar y mejorar el aprovechamiento del carbón nacional y, simultáneamente, ampliar la cantidad de proveedores externos.

Mongolia ofrece calidad, pero enfrenta una barrera logística

El principal obstáculo para transformar a Mongolia en proveedor regular es geográfico.

El país está encerrado entre Rusia y China y carece de acceso directo a puertos marítimos. Para transportar volúmenes comerciales hacia India sería necesario atravesar alguno de esos territorios antes de conectar la carga con rutas marítimas o ferroviarias hacia el mercado indio.

La alternativa a través de Rusia aparece como una posibilidad para reducir la exposición de India a un corredor controlado por China, aunque supone distancias mayores y costos logísticos considerablemente superiores frente a proveedores marítimos consolidados.

Ese factor puede terminar siendo tan relevante como la calidad del mineral. El carbón mongol puede ofrecer características metalúrgicas competitivas, pero una cadena logística extensa podría elevar su costo puesto en planta y reducir su capacidad para competir con cargamentos procedentes de Australia, Rusia, Mozambique o Estados Unidos.

Por eso, la prueba de SAIL tiene dos dimensiones. Primero deberá comprobarse el comportamiento del material dentro del proceso siderúrgico. Después tendrá que determinarse si existe una ruta de transporte capaz de movilizar volúmenes significativamente mayores a costos compatibles con las necesidades de las acerías.

India busca reducir una concentración crítica

Australia continuará previsiblemente como principal proveedor de carbón coquizable para India en el corto plazo. Sin embargo, la política de abastecimiento apunta a disminuir los riesgos derivados de una concentración excesiva.

Rusia ha ganado espacio progresivamente en ese mercado. Las compras indias de carbón coquizable ruso pasaron de alrededor de 1,5 millones de toneladas en 2021-2022 a 5,26 millones de toneladas en 2023-2024, mientras las siderúrgicas también mantienen suministros desde Estados Unidos, Mozambique y otros mercados.

Mongolia se incorpora ahora a ese mapa potencial.

El acercamiento no comenzó con la muestra transportada este mes. India ya había realizado gestiones para analizar la viabilidad del carbón mongol y ambos países avanzaron durante 2025 en cooperación destinada a facilitar el acceso de compañías indias tanto a carbón coquizable como a cobre.

La estrategia adquiere mayor peso frente a las proyecciones de consumo. Las importaciones indias de carbón coquizable podrían aumentar entre 3% y 5% durante el ejercicio 2026-2027, tomando como referencia aproximadamente 64 millones de toneladas del período anterior.

La expansión siderúrgica multiplica la necesidad de materias primas

La presión sobre el abastecimiento probablemente aumentará durante las próximas dos décadas.

India prepara una nueva política siderúrgica que apunta a llevar su capacidad de producción de acero hasta aproximadamente 600 millones de toneladas anuales en 2047. Al cierre del ejercicio fiscal 2026, esa capacidad se situaba alrededor de 220 millones de toneladas.

El salto proyectado implica prácticamente triplicar la infraestructura siderúrgica disponible y obliga al país a asegurar grandes volúmenes adicionales de mineral de hierro y carbón coquizable.

Las proyecciones asociadas a esa hoja de ruta sitúan la demanda india de carbón coquizable en torno a 214 millones de toneladas hacia 2047. Para enfrentar ese requerimiento, el país evalúa diversificar proveedores, desarrollar activos en el extranjero y establecer asociaciones internacionales que permitan asegurar materias primas de calidad.

El desafío no es únicamente aumentar los volúmenes. También existe una presión para reducir la intensidad de carbono de la siderurgia india, lo que obligará a combinar seguridad de suministro, eficiencia operacional y nuevas tecnologías de producción.

En enero de 2026, India incorporó además al carbón coquizable dentro de su categoría de minerales críticos y estratégicos, una decisión orientada a acelerar exploración, desarrollo minero y aprovechamiento de depósitos nacionales.

Una prueba pequeña frente a un mercado cada vez mayor

La tonelada transportada desde Mongolia representa una fracción mínima frente al consumo anual de la siderurgia india, pero funciona como ensayo de una posible nueva conexión entre recursos mineros de Asia Central y uno de los mercados industriales de mayor crecimiento mundial.

Para Mongolia, acceder de manera regular a India permitiría ampliar destinos más allá de su fuerte vinculación comercial con China. Para las siderúrgicas indias, disponer de otro origen contribuiría a reducir riesgos frente a interrupciones, aumentos de precios o restricciones en proveedores tradicionales.

Sin embargo, la viabilidad comercial dependerá de la logística. Un resultado metalúrgico favorable no garantiza que el carbón mongol pueda competir en costos una vez incorporados transporte terrestre, tránsito internacional y posterior traslado hasta las acerías.

La evaluación de SAIL determinará ahora si el material supera la primera barrera técnica. Si las características del carbón resultan compatibles con sus procesos, el siguiente desafío será mucho mayor: diseñar una cadena capaz de convertir un suministro experimental de una tonelada en cargamentos comerciales para una industria siderúrgica que proyecta multiplicar su escala durante las próximas dos décadas.