Científicos de la Academia China de Ciencias han logrado un avance significativo en la desalinización de agua de mar utilizando energía solar, alcanzando un coste inferior al del agua embotellada. Este innovador sistema, que puede producir hasta 20 litros de agua dulce al día bajo condiciones normales de insolación, cumple con los estándares de calidad para consumo humano establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La desalinización se presenta como una solución crucial para garantizar el suministro de agua, especialmente en regiones donde el acceso a agua potable es limitado. En la Unión Europea, aproximadamente 22 millones de personas carecen de acceso a agua potable, lo que hace que la utilización del agua del mar sea cada vez más viable, sobre todo en áreas con escasez de lluvias y cercanía al mar.
Eficiencia energética y diseño innovador
El equipo de investigadores ha desarrollado una estructura tridimensional compuesta por una red de polímeros que optimiza la absorción solar y el transporte del agua, lo que resulta en un aumento notable en la eficiencia del proceso de desalinización. Según los datos, esta nueva arquitectura logra una absorción solar de 90,2%, reduciendo el consumo energético necesario para la evaporación del agua en 45,7%. Gracias a estas mejoras, la tasa de evaporación del sistema es 8,5 veces superior a la de tecnologías anteriores.
Wang Dan, uno de los autores del estudio, destaca que "la excelente capacidad de conversión fototérmica y de transporte de agua proporciona un rendimiento de evaporación tan excepcional". Este avance no solo promete hacer más accesible el agua potable, sino que también podría transformar la agricultura en zonas áridas.
Pruebas de campo exitosas
Después de validar el funcionamiento del nuevo material en laboratorio, los investigadores construyeron un dispositivo de desalinización para operar al aire libre, aprovechando únicamente la luz solar. Las pruebas en condiciones reales han demostrado ser prometedoras, con una producción de hasta 20 litros de agua dulce al día, suficiente para cubrir las necesidades diarias básicas de aproximadamente diez personas.
Además, el agua desalinizada fue utilizada para irrigar un terreno experimental de cinco metros cuadrados, donde se cultivaron con éxito espinacas, maíz y col china. Esto demuestra que la tecnología no solo es viable para el consumo humano, sino que también puede ser una herramienta valiosa para la agricultura en regiones con limitaciones hídricas.
Sostenibilidad y proyecciones económicas
Los investigadores han mostrado optimismo respecto a la viabilidad económica de esta tecnología. Estiman que, tras dos años de funcionamiento, el coste del agua producida mediante este sistema será inferior al del agua embotellada comercial. Esto podría convertir esta tecnología en una alternativa sostenible y asequible para millones de personas que viven en áreas afectadas por la escasez de recursos hídricos.
El diseño compacto del sistema, que ocupa apenas 0,75 metros cuadrados, lo hace ideal para su implementación en diversas localizaciones, desde islas hasta zonas desérticas. La durabilidad y estabilidad de los materiales utilizados también han sido confirmadas tras un uso prolongado, lo que es esencial para su aplicación fuera del entorno controlado del laboratorio.
Con la intención de que este nuevo material sirva como base para futuros sistemas de producción de agua dulce alimentados exclusivamente por energía solar, los investigadores continúan trabajando en el perfeccionamiento de esta tecnología. La combinación de innovación científica y sostenibilidad podría ofrecer una solución viable a la crisis del agua en el futuro cercano.









