
Las pruebas independientes confirmaron mejoras de capacidad y desempeño mediante catalizadores de metales del grupo del platino. El programa entra ahora en una nueva etapa orientada a fabricar celdas tipo pouch y evaluar aplicaciones de alta densidad energética, entre ellas drones.
Lion Battery Technologies completó la primera fase de pruebas independientes y escalamiento de su tecnología de baterías de litio-azufre basada en el uso de platino y paladio como catalizadores, abriendo una nueva etapa para un desarrollo que busca llevar estos metales desde sus mercados industriales tradicionales hacia sistemas avanzados de almacenamiento de energía.
La compañía, controlada en un 52% por Platinum Group Metals y participada en un 48% por Valterra Platinum, avanzará ahora hacia la fabricación y evaluación de prototipos de celdas tipo pouch. El objetivo será comprobar el comportamiento de la tecnología en configuraciones más cercanas a aplicaciones comerciales y determinar qué formulaciones ofrecen mejores resultados.
El avance es relevante para la industria de los metales del grupo del platino (PGM), porque el proyecto no se limita al desarrollo de una nueva química de baterías. También busca establecer un mercado adicional para platino y paladio, commodities cuya demanda ha estado históricamente vinculada a sectores como los catalizadores para vehículos y otras aplicaciones industriales.
Paladio muestra el mejor desempeño en las pruebas
La validación fue realizada por el Battery Innovation Center (BIC), ubicado en Newberry, Indiana, Estados Unidos, que trabajó con la tecnología propietaria de electrodos desarrollada por Lion.
Los ensayos confirmaron que la incorporación de catalizadores de metales del grupo del platino mejora la capacidad y el desempeño a distintas tasas de descarga frente a celdas de litio-azufre sin catalizar. Dentro de las distintas configuraciones evaluadas, las formulaciones con mayor presencia de paladio registraron el mejor comportamiento general.
Este punto es central para el desarrollo. Las baterías de litio-azufre presentan ventajas potenciales por su elevada energía específica y menor peso, pero todavía enfrentan desafíos técnicos que dificultan su despliegue comercial a gran escala, particularmente en estabilidad, degradación y comportamiento durante sucesivos ciclos de carga y descarga.
El trabajo con platino y paladio apunta precisamente a intervenir en las complejas reacciones electroquímicas de esta química mediante las propiedades catalíticas de ambos metales.
El programa acumula más de cinco años de investigación y ha generado resultados previos sobre retención de capacidad y ciclabilidad. Ya en etapas anteriores, los investigadores habían observado mejoras al incorporar PGM en los cátodos de las baterías de litio-azufre, mientras continuaban trabajando para aumentar el número de ciclos y acercar el desempeño a parámetros comercialmente competitivos.
De las pruebas de laboratorio a las celdas tipo pouch
Con la primera fase independiente completada, Platinum Group Metals y Valterra Platinum aprobaron financiamiento para continuar el programa.
La siguiente etapa estará concentrada en fabricar y probar prototipos de celdas pouch, optimizar las formulaciones de los catalizadores y analizar diferentes configuraciones de desempeño. Los resultados serán utilizados para definir los pasos posteriores de comercialización.
El cambio de escala será determinante. Las celdas tipo pouch permiten avanzar desde experimentos de laboratorio hacia formatos que pueden someterse a pruebas más representativas de aplicaciones industriales reales.
Una de las áreas identificadas inicialmente son los drones. En este segmento, el peso de la batería condiciona directamente la autonomía y la carga útil que puede transportar una aeronave.
Una batería con mayor densidad energética podría permitir extender los tiempos de vuelo, aumentar la capacidad de carga o combinar ambas variables, atributos especialmente relevantes en aplicaciones industriales, logísticas, de inspección y monitoreo.
El programa, sin embargo, todavía se encuentra en desarrollo tecnológico. Los resultados obtenidos respaldan la continuidad hacia prototipos y demostración comercial, pero no equivalen aún a producción industrial masiva ni garantizan una futura adopción comercial.
Un proyecto iniciado en 2019
Lion Battery Technologies fue constituida en 2019 por Platinum Group Metals y la entonces Anglo American Platinum, actualmente Valterra Platinum, específicamente para investigar nuevas aplicaciones de platino y paladio en tecnologías de baterías.
Platinum Group Metals mantiene actualmente el 52% de Lion, mientras Valterra posee el 48% restante. Hasta el 31 de mayo de 2026, ambas compañías habían financiado conjuntamente a Lion por un total acumulado de US$4,79 millones, aportados en partes iguales. Los acuerdos contemplan inversiones conjuntas de hasta US$6,73 millones para financiar investigación y actividades de comercialización.
El desarrollo científico se realiza bajo un acuerdo de investigación patrocinada con Florida International University (FIU).
Lion mantiene los derechos exclusivos sobre la propiedad intelectual desarrollada mediante ese programa y encabeza los esfuerzos de comercialización. La cartera asociada al proyecto suma ocho patentes concedidas en Estados Unidos, mientras existen solicitudes adicionales en trámite.
El Battery Innovation Center participa en el proceso de validación y escalamiento desde 2023. Sus trabajos han incluido ensayos sobre composiciones de electrodos, películas y materiales desarrollados con platino y paladio, tanto para química litio-azufre como para determinadas configuraciones de baterías de ion-litio.
Una potencial nueva fuente de demanda para los PGM
Para la minería, el interés del proyecto está en la posibilidad de ampliar las aplicaciones de los metales del grupo del platino dentro de la transición energética.
Platino y paladio tienen mercados consolidados, pero la transformación de la industria automotriz obliga a productores y desarrolladores a buscar nuevas fuentes de consumo de largo plazo. La incorporación de estos metales en baterías podría abrir una ruta adicional, aunque su impacto sobre la demanda dependerá de factores todavía no definidos, como la cantidad de PGM utilizada por unidad de almacenamiento, costos de fabricación, rendimiento, escalabilidad y adopción final de la química litio-azufre.
Para Platinum Group Metals existe además una conexión directa con su actividad minera. La compañía es operadora y copropietaria del proyecto Waterberg, un depósito subterráneo de metales del grupo del platino y metales base localizado en Sudáfrica, desarrollado junto con socios que incluyen a Mnombo Wethu Consultants, HJ Platinum Metals Company e Impala Platinum Holdings.
El desarrollo de Lion puede entenderse así como una estrategia de integración hacia nuevos mercados finales para los PGM, complementando el negocio de extracción de minerales con investigación aplicada y propiedad intelectual.
El siguiente punto de control será el comportamiento de las celdas pouch. Si la tecnología mantiene las ventajas observadas durante las pruebas independientes al aumentar la escala, Lion contará con información más sólida para evaluar demostraciones comerciales y aplicaciones específicas.
Para platino y paladio, el desafío será demostrar no solo que sus propiedades catalíticas mejoran la química litio-azufre, sino que esa mejora puede traducirse en una batería competitiva técnica y económicamente. Ese paso definirá si el proyecto permanece como una aplicación tecnológica especializada o comienza a configurar un nuevo mercado para dos metales estrechamente ligados a la minería mundial.






