La operación jujeña produjo 9.280 toneladas de carbonato de litio durante el segundo trimestre y mantiene una guía anual de entre 35.000 y 40.000 toneladas. En paralelo, sus socios avanzan en una segunda etapa que podría sumar 45.000 toneladas anuales de capacidad.
Lithium Argentina continúa consolidando la operación de Cauchari-Olaroz, en la provincia argentina de Jujuy, mientras prepara junto a Ganfeng Lithium una nueva fase de crecimiento que elevaría de manera sustancial la capacidad productiva del complejo. Durante el segundo trimestre de 2026, la faena produjo 9.280 toneladas de carbonato de litio, manteniéndose cerca de su capacidad de diseño pese a una detención programada ejecutada en mayo para trabajos de mantenimiento y mejoras de planta.
El desempeño permite sostener para 2026 una proyección de producción de 35.000 a 40.000 toneladas de carbonato de litio, mientras continúan las iniciativas de optimización orientadas a incrementar el rendimiento de los equipos existentes. En el primer semestre, la operación trabajó en promedio al 95% de su capacidad de diseño, una señal relevante para un activo que todavía atraviesa una etapa de estabilización y mejora operacional después de alcanzar producción comercial.
Cauchari-Olaroz se acerca a su capacidad nominal
El resultado del segundo trimestre debe analizarse considerando la parada planificada de mayo. Pese a esa intervención, la producción trimestral quedó relativamente cerca de las 9.660 toneladas registradas durante los primeros tres meses del año, lo que sitúa la producción acumulada del primer semestre en torno a 18.940 toneladas.
La capacidad nominal actual del complejo alcanza 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería. Bajo ese parámetro, el volumen registrado durante la primera mitad del año mantiene a Cauchari-Olaroz dentro del rango necesario para cumplir su guía de 2026.
La operación es desarrollada a través de Minera Exar y cuenta con la participación de Lithium Argentina, Ganfeng Lithium y la empresa estatal jujeña JEMSE. Lithium Argentina posee actualmente un interés económico de 44,8% en Cauchari-Olaroz, mientras Ganfeng constituye su principal socio estratégico en el activo.
Para Argentina, la estabilización de Cauchari-Olaroz resulta especialmente relevante porque amplía la base de operaciones de litio que ya producen a escala industrial en el noroeste del país, en momentos en que varias compañías están intentando avanzar desde etapas de exploración y desarrollo hacia producción comercial.
Mejores precios fortalecen la generación de caja
El segundo trimestre también reflejó una recuperación de los precios realizados por la operación. Cauchari-Olaroz registró ingresos por US$174 millones, con un precio promedio realizado cercano a US$19.563 por tonelada de carbonato de litio vendida.
Los costos operacionales en efectivo alcanzaron US$5.897 por tonelada, permitiendo obtener un margen operacional en efectivo cercano al 70%. El EBITDA ajustado del trimestre llegó a US$110 millones, mientras el flujo de caja operacional alcanzó US$142 millones y el flujo de caja libre de las operaciones sumó aproximadamente US$141 millones.
Las cifras muestran una diferencia importante respecto del escenario que enfrentó la industria del litio después de la fuerte corrección de precios iniciada tras los máximos registrados durante el ciclo anterior. La combinación de recuperación de precios, aumento de utilización de planta y control de costos vuelve a entregar espacio financiero para evaluar inversiones de expansión sin depender exclusivamente de nuevas inyecciones de capital.
Cauchari-Olaroz redujo además su deuda neta en US$114 millones durante el segundo trimestre, después de financiar US$16 millones vinculados a distribuciones de efectivo a Lithium Argentina y Ganfeng. Después del cierre del período, la operación completó una nueva facilidad de deuda por US$170 millones, destinada a reducir costos financieros, facilitar futuras distribuciones y entregar flexibilidad para avanzar en sus planes de crecimiento.
Una segunda etapa podría sumar 45.000 toneladas anuales
El principal movimiento estratégico está fuera de la producción actualmente instalada. Lithium Argentina y Ganfeng continúan desarrollando la denominada Etapa 2 de Cauchari-Olaroz, diseñada para incorporar hasta 45.000 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio equivalente.
De concretarse completamente ese aumento sobre la capacidad nominal existente de 40.000 toneladas, el complejo tendría potencial para aproximarse a una capacidad total del orden de 85.000 toneladas anuales, aunque el desarrollo será condicionado por ingeniería, permisos, decisiones finales de inversión y la estrategia de ejecución escogida por los socios.
El proyecto ha evolucionado hacia una configuración flexible. Los planes consideran aprovechar infraestructura existente y evaluar nuevas soluciones de procesamiento, reduciendo potencialmente el capital requerido por tonelada adicional frente a la construcción de una operación completamente independiente.
Lithium Argentina también ha estudiado una aproximación modular, con una primera unidad de menor escala antes de completar toda la capacidad considerada para la segunda etapa. Ese esquema permite adaptar el ritmo de inversión al comportamiento del mercado del litio y comprobar nuevas tecnologías antes de desplegarlas a mayor escala.
Más recursos respaldan el crecimiento de largo plazo
La expansión está acompañada por una actualización de la base geológica del salar. Durante 2026 se presentó una nueva estimación de recursos y reservas que elevó los recursos medidos e indicados de Cauchari-Olaroz en 42%, hasta aproximadamente 28 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente, con una ley promedio de 562 miligramos de litio por litro.
Ese incremento fortalece la capacidad del activo para sostener una producción mayor durante períodos prolongados y entrega soporte técnico al estudio de la Etapa 2.
La disponibilidad de una base de recursos de gran escala es especialmente relevante para proyectos de salmuera porque una ampliación de planta debe ser respaldada por modelos hidrogeológicos capaces de demostrar que los sistemas de bombeo pueden sostener mayores niveles de extracción sin comprometer el comportamiento del reservorio.
Cauchari-Olaroz cuenta además con infraestructura ya construida, caminos, suministro energético y capacidades operacionales desarrolladas durante la primera etapa, factores que pueden disminuir parte del riesgo asociado a una expansión brownfield frente al desarrollo de un nuevo salar desde cero.
Argentina busca transformar sus recursos de litio en producción
El avance del complejo también refleja un cambio más amplio en la minería argentina. El país ha ido sumando operaciones productivas mientras compañías internacionales desarrollan proyectos en Jujuy, Salta y Catamarca.
Ganfeng mantiene una presencia especialmente activa en el noroeste argentino. Además de Cauchari-Olaroz, participa en otros proyectos de litio en distintas etapas de desarrollo, reforzando una estrategia de integración de recursos sudamericanos dentro de su cadena internacional de materiales para baterías.
Para Lithium Argentina, Cauchari-Olaroz representa actualmente su principal fuente de producción y generación de caja. El siguiente desafío será transformar la estabilidad operacional alcanzada durante 2026 en una plataforma que permita financiar nuevas capacidades sin deteriorar la competitividad de costos.
La evolución de los próximos trimestres será observada principalmente en tres frentes: la capacidad de mantener producción cercana o superior a las 40.000 toneladas anualizadas, el comportamiento de los precios del carbonato de litio y las definiciones técnicas y regulatorias de la Etapa 2.
Si esos elementos avanzan en paralelo, Cauchari-Olaroz podría pasar de ser una operación estabilizada de 40.000 toneladas por año a convertirse en uno de los complejos de mayor escala dentro del creciente mapa del litio argentino.









