Mundo

Microsoft, Nvidia y Google empujan la nueva carrera por computadores que ejecutan tareas solos

Las grandes tecnológicas están revolucionando la inteligencia artificial al desarrollar agentes capaces de operar aplicaciones y completar procesos, lo que plantea nuevos desafíos de seguridad y control para empresas y usuarios.

Microsoft, Nvidia y Google empujan la nueva carrera por computadores que ejecutan tareas solos
Seguir en Google

Las grandes tecnológicas están llevando la inteligencia artificial desde el chat hacia agentes capaces de operar aplicaciones, escribir, hacer clic y completar procesos. El cambio abre una nueva etapa para empresas, trabajadores y usuarios, pero también eleva los riesgos de seguridad y control.

La próxima pelea de la industria tecnológica ya no está solo en quién tiene el mejor chatbot. Microsoft, Nvidia, Google, Anthropic y OpenAI están empujando una nueva generación de sistemas capaces de usar un computador como lo haría una persona, con acciones sobre pantallas, navegadores, formularios, archivos y aplicaciones.

El concepto se conoce como agentes de IA o “computer use”: sistemas que reciben una instrucción general y ejecutan pasos por cuenta propia. No se limitan a responder texto. Pueden seleccionar botones, completar campos, navegar sitios, mover información entre programas y avanzar en tareas repetitivas.

Qué cambió

Microsoft llevó esta capacidad a Copilot Studio, donde describe “computer use” como una herramienta que permite a un agente interactuar y automatizar tareas en un computador Windows. Según la documentación oficial, funciona con sitios web y aplicaciones de escritorio mediante botones, menús, campos de texto y un mouse y teclado virtuales.

La diferencia es relevante: hasta ahora muchas automatizaciones requerían integraciones técnicas, APIs o desarrollos internos. Con este modelo, la IA puede actuar sobre interfaces existentes, incluso cuando no hay una conexión directa entre sistemas.

Nvidia también entró fuerte en esta disputa. En Computex 2026 presentó RTX Spark, una nueva categoría de PC con Windows orientada a agentes personales de IA. La compañía la define como una computadora que pasa de ser una herramienta a convertirse en un “compañero de equipo”, con capacidad para ejecutar modelos avanzados de forma local.

La apuesta de las grandes tecnológicas

La carrera no parte de cero. Anthropic presentó en 2024 la función computer use para Claude, diseñada para que el modelo pudiera observar una pantalla y ejecutar acciones. Luego reforzó esa línea con desarrollos orientados a navegación, planillas y formularios.

OpenAI, por su parte, lanzó Operator como un agente capaz de usar su propio navegador para realizar tareas en la web. La compañía lo presentó como una IA que puede trabajar de manera independiente a partir de una instrucción del usuario, aunque con límites y bajo etapa de vista previa de investigación.

Google también ha empujado sus modelos Gemini hacia capacidades más “agénticas”, con herramientas para desarrolladores y flujos capaces de coordinar acciones, razonar sobre instrucciones y operar sobre entornos digitales.

El movimiento de fondo es claro: las empresas tecnológicas buscan que la IA deje de ser una ventana de conversación y se convierta en una capa operativa sobre el computador, el navegador y las aplicaciones corporativas.

Cómo puede impactar a empresas y trabajadores en Chile

Para empresas chilenas, especialmente bancos, retail, aseguradoras, minería, salud, servicios financieros y áreas administrativas, el atractivo está en reducir tareas repetitivas: ingreso de datos, revisión de documentos, consultas internas, actualización de planillas, soporte operativo y procesamiento de solicitudes.

En la práctica, esto podría cambiar funciones de back office, atención a clientes, contabilidad, recursos humanos, compras y soporte técnico. No elimina automáticamente esos empleos, pero sí presiona a las empresas a rediseñar procesos y perfiles laborales.

El impacto más directo estará en trabajadores que usan varias plataformas durante el día: ERP, CRM, planillas, correos, portales internos, sistemas de proveedores o plataformas estatales. Si un agente puede moverse entre esos entornos, la productividad mejora, pero también aumenta la necesidad de supervisión.

El riesgo no está en el computador, sino en los permisos

El punto delicado es el acceso. Un agente que puede operar una pantalla también puede cometer errores, enviar información equivocada, ejecutar acciones no deseadas o quedar expuesto a instrucciones maliciosas escondidas en sitios web, correos o documentos.

Por eso, el despliegue empresarial no dependerá solo de potencia de cómputo. Requiere controles de seguridad, permisos limitados, trazabilidad, auditoría, bloqueo de acciones sensibles y revisión humana en operaciones críticas.

Para Chile, esto es especialmente relevante en industrias reguladas por la CMF, la SEC, el SII, la Dirección del Trabajo o normas de protección de datos. Una IA que actúa sobre sistemas internos no puede tratarse como una simple herramienta de oficina.

Por qué Nvidia quiere llevar la IA al PC

El otro cambio importante es dónde corre la inteligencia artificial. Hasta ahora, gran parte de las tareas avanzadas dependen de la nube. Nvidia está empujando una parte de ese procesamiento hacia equipos locales más potentes, con PCs diseñados para ejecutar agentes y modelos de IA sin depender siempre de servidores externos.

Eso puede reducir latencia, mejorar privacidad en ciertos casos y bajar dependencia de servicios cloud para tareas específicas. Pero también encarece el hardware y puede abrir una nueva brecha entre empresas con capacidad de renovar equipos y pymes que seguirán usando infraestructura más básica.

Qué deben revisar las empresas antes de adoptar estos sistemas

Antes de implementar agentes que controlen computadores, las compañías deberían revisar tres puntos concretos: qué tareas pueden automatizarse sin riesgo alto, qué permisos tendrá cada agente y quién responde si la IA ejecuta una acción incorrecta.

También será clave separar pruebas de producción. No es lo mismo usar un agente para ordenar archivos o resumir correos que permitirle operar pagos, contratos, datos de clientes, información tributaria o sistemas críticos.

La promesa de las grandes tecnológicas es fuerte: computadores que no solo obedecen clics, sino que ejecutan tareas completas. El costo de equivocarse también será mayor. Para usuarios y empresas en Chile, la adopción real dependerá menos del marketing de la IA y más de seguridad, control interno y claridad sobre qué decisiones siguen en manos humanas.