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Industria Minera

Muere Pedro Rivero, histórico rescatista de los 33 mineros de la mina San José

Pedro Rivero, reconocido rescatista de los 33 mineros de la mina San José, falleció en Atacama a los 16 años del histórico rescate que lo convirtió en un referente en la minería chilena.

Muere Pedro Rivero, histórico rescatista de los 33 mineros de la mina San José
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El especialista en rescate minero falleció en el Hospital Regional de Atacama. Su trayectoria quedó vinculada para siempre al operativo que en 2010 permitió sacar con vida a los 33 trabajadores atrapados durante 69 días bajo tierra.

La minería chilena despidió este fin de semana a Pedro Rivero Oliva, experimentado rescatista minero y voluntario de Bomberos que tuvo una participación directa en la emergencia y posterior rescate de los 33 trabajadores atrapados en la mina San José, uno de los episodios más recordados de la historia minera de Chile.

Rivero falleció mientras permanecía internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Regional de Atacama, en Copiapó, producto de un complejo cuadro de salud. Su muerte se produjo a pocos días de cumplirse 16 años desde la jornada del 13 de octubre de 2010, cuando culminó la operación que llevó nuevamente a la superficie a los trabajadores que habían permanecido 69 días bajo tierra.

Su vínculo con aquel episodio comenzó mucho antes de la transmisión mundial que acompañó el ascenso de las cápsulas Fénix. Rivero estuvo involucrado en las labores desplegadas después del derrumbe ocurrido el 5 de agosto de 2010 y puso su experiencia en minería subterránea y salvamento al servicio de una emergencia cuya dimensión todavía era desconocida.

Una vida vinculada al rescate minero

Al momento del accidente de la mina San José, Rivero se desempeñaba como jefe de rescate e instructor minero en Minera Carola y acumulaba décadas de experiencia en labores subterráneas. También desarrolló una extensa trayectoria como voluntario del Cuerpo de Bomberos de Chañaral, institución donde contribuyó a fortalecer las capacidades relacionadas con rescate minero subterráneo.

Su experiencia no era solamente teórica. Rivero conocía las condiciones de trabajo bajo tierra, las dificultades de desplazamiento dentro de una mina y los riesgos asociados a derrumbes, inestabilidad de las labores y operaciones de búsqueda.

Esa trayectoria adquirió especial relevancia después del colapso en San José.

Durante los primeros días de la emergencia participó en los esfuerzos destinados a determinar dónde se encontraban los trabajadores y en la búsqueda de alternativas para acceder a sectores de la mina. Paralelamente, mantuvo contacto con familiares instalados en el área, en momentos en que todavía no existía certeza de que los 33 trabajadores estuvieran con vida.

Los primeros intentos de ingreso mostraron rápidamente la magnitud del derrumbe. La configuración del yacimiento y el material que bloqueaba las labores hicieron inviable alcanzar a los trabajadores directamente mediante las galerías disponibles, obligando a concentrar progresivamente los esfuerzos en perforaciones desde superficie.

La confirmación de que los trabajadores estaban vivos llegó el 22 de agosto de 2010. A partir de entonces comenzó una segunda etapa: mantenerlos con vida y preparar una operación capaz de extraerlos desde cientos de metros bajo tierra.

De la búsqueda al operativo final

Rivero permaneció vinculado al despliegue y posteriormente integró el reducido grupo de especialistas que descendió al yacimiento durante la fase definitiva del rescate.

La madrugada del 13 de octubre, la cápsula Fénix comenzó a realizar los viajes que conectaron el fondo de la mina con la superficie. Los rescatistas que descendieron tenían una responsabilidad crítica: preparar a los trabajadores, organizar la secuencia de evacuación y asegurar que cada minero pudiera ingresar correctamente al sistema que lo transportaría por el conducto construido hasta la superficie.

Rivero fue uno de los hombres que bajó hasta el interior de San José durante aquella operación.

El procedimiento terminó con éxito después de una extensa jornada. Los 33 trabajadores fueron evacuados y el rescate se convirtió en un acontecimiento seguido internacionalmente.

La operación también dejó una referencia técnica para la minería: frente a una emergencia de grandes dimensiones, la experiencia práctica de trabajadores, rescatistas, perforistas, ingenieros, operadores y especialistas de distintas disciplinas puede resultar tan determinante como la tecnología disponible.

El legado de un especialista formado bajo tierra

La figura de Pedro Rivero representa precisamente ese conocimiento acumulado durante años dentro de las faenas.

Su trayectoria profesional estuvo estrechamente relacionada con Atacama, una región donde la minería subterránea forma parte de una tradición productiva construida durante generaciones. Su experiencia como rescatista se complementó con labores de formación, transmitiendo conocimientos a otros trabajadores y voluntarios preparados para intervenir en emergencias mineras.

El Cuerpo de Bomberos de Chañaral lo recordó como uno de los precursores del rescate minero subterráneo dentro de la institución y destacó su aporte en la formación de voluntarios en esta especialidad.

En el mundo minero era conocido también como “R-1”. Años antes del accidente de San José ya acumulaba numerosas operaciones de salvamento y una larga trayectoria profesional. En 2010 era considerado un especialista experimentado en rescate subterráneo, conocimiento que terminó siendo requerido frente a una emergencia que superó rápidamente los límites de una operación minera convencional.

Tras conocerse su fallecimiento, Laurence Golborne, quien era ministro de Minería durante la emergencia de 2010, recordó públicamente su vocación de servicio y su participación en aquel operativo.

“Siempre fuiste un valiente y estuviste al servicio de la comunidad”, expresó el exministro al despedirlo.

San José, 16 años después

El fallecimiento de Rivero ocurre cuando Chile se aproxima a un nuevo aniversario del rescate.

El derrumbe ocurrió el 5 de agosto de 2010 y los trabajadores permanecieron atrapados durante 69 días. El último de los 33 mineros llegó a la superficie durante la noche del 13 de octubre, completándose posteriormente la evacuación de los integrantes del equipo de rescate que habían descendido al yacimiento.

Rivero permaneció bajo tierra durante las maniobras finales y formó parte de ese grupo de especialistas cuya presencia permitió ejecutar la última fase de la operación desde el interior de la mina.

Su muerte también se produce poco más de un año después del fallecimiento de Manuel González Pavez, otro nombre estrechamente ligado a aquella jornada y recordado por haber sido el primer rescatista que descendió al refugio y el último hombre en abandonar la mina una vez terminada la evacuación.

Con el paso de los años, San José dejó de ser solamente la historia de 33 trabajadores atrapados. También pasó a formar parte de la memoria técnica y humana de la minería chilena, particularmente en materias de seguridad, preparación ante emergencias y rescate subterráneo.

En esa historia Pedro Rivero ocupa un lugar propio. Minero, instructor, bombero y rescatista, su nombre quedó asociado a una generación de especialistas formados directamente en las faenas de Atacama y a una operación que demostró hasta dónde puede llegar la combinación entre conocimiento minero, capacidad técnica y trabajo coordinado cuando una emergencia obliga a actuar contra el tiempo.

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¿Dónde falleció Pedro Rivero Oliva?

Pedro Rivero Oliva falleció en el Hospital Regional de Atacama, en Copiapó.

¿Cuál fue el rol de Pedro Rivero en el rescate de los 33 mineros de la mina San José?

Pedro Rivero participó directamente en la emergencia y posterior rescate de los 33 trabajadores atrapados en la mina San José, integrando el grupo de especialistas que descendió al yacimiento durante la fase definitiva del rescate.

¿Qué experiencia tenía Pedro Rivero antes del accidente de la mina San José?

Antes del accidente de la mina San José, Pedro Rivero se desempeñaba como jefe de rescate e instructor minero en Minera Carola y tenía décadas de experiencia en labores subterráneas. También era voluntario del Cuerpo de Bomberos de Chañaral, donde contribuyó al fortalecimiento de las capacidades de rescate minero subterráneo.

¿Qué ocurrió el 22 de agosto de 2010 durante el rescate de la mina San José?

El 22 de agosto de 2010 se confirmó que los 33 trabajadores atrapados en la mina San José estaban vivos, lo que marcó el inicio de una segunda etapa del rescate enfocada en mantenerlos con vida y preparar su extracción.

¿Qué legado dejó Pedro Rivero en el ámbito del rescate minero?

Pedro Rivero dejó un legado significativo en el ámbito del rescate minero, siendo recordado como uno de los precursores del rescate minero subterráneo en el Cuerpo de Bomberos de Chañaral y por su aporte en la formación de voluntarios en esta especialidad. Su experiencia práctica y conocimiento acumulado en faenas mineras fueron fundamentales en operaciones de rescate de gran envergadura.