El índice tecnológico superó durante la sesión del martes su anterior récord intradía, después de cerrar el lunes en un máximo histórico. La rápida adopción del agente de inteligencia artificial Muse fortaleció las acciones de Meta y reactivó las compras en compañías vinculadas a semiconductores y computación avanzada.
El Nasdaq Composite alcanzó este martes 22 de septiembre un nuevo máximo intradía en Wall Street, extendiendo el avance registrado en la jornada anterior y confirmando el regreso de las grandes compañías tecnológicas al centro de las operaciones bursátiles. El movimiento estuvo respaldado por el renovado interés de los inversionistas en inteligencia artificial, especialmente después de la recepción que ha tenido Muse, el nuevo agente de IA desarrollado por Meta Platforms.
Durante la sesión, el índice tecnológico avanzaba alrededor de 0,4% y superaba los 27.200 puntos, dejando atrás su máximo intradía anterior registrado a comienzos de junio. El lunes ya había cerrado en 27.122,09 puntos, con un salto de 2,26%, su primer récord de cierre desde el 2 de junio.
La recuperación representa un cambio relevante para un mercado que durante los meses anteriores había enfrentado dudas sobre las elevadas inversiones destinadas a inteligencia artificial, el retorno financiero de esos proyectos y la presión ejercida por tasas de interés todavía altas.
Muse reactiva las expectativas sobre Meta
Uno de los principales catalizadores de las últimas sesiones ha sido Muse, el agente de inteligencia artificial que Meta presentó oficialmente el 8 de septiembre.
La plataforma fue diseñada para ir más allá de un chatbot convencional. Meta sostiene que Muse puede ejecutar tareas de varios pasos en nombre del usuario, como reservar viajes, completar formularios, gestionar determinadas operaciones en internet y utilizar servicios conectados. El sistema funciona sobre una máquina virtual dedicada denominada Muse Secure VM y puede utilizarse mediante su aplicación o desde WhatsApp.
La respuesta inicial del mercado ha sido especialmente favorable. Desde el lanzamiento de Muse, las acciones de Meta habían acumulado un avance superior al 20% hasta el cierre del lunes, incorporando más de US$200.000 millones de capitalización bursátil. Solo en la sesión del 21 de septiembre, los títulos de la compañía subieron 11,4%.
Datos citados por analistas de Wall Street estiman que la aplicación consiguió alrededor de 2,8 millones de descargas durante sus primeros 12 días en el mercado. Por el momento, Muse está disponible en Estados Unidos y Canadá para dispositivos iOS y Android.
Meta ofrece una versión básica gratuita y planes de mayor capacidad de uso por US$20 y US$100 mensuales, una estructura que ha llevado a firmas financieras a evaluar a Muse no solo como una apuesta tecnológica, sino también como una eventual nueva fuente de ingresos para la compañía.
El impulso se extiende a los semiconductores
El entusiasmo no quedó limitado a Meta. La expectativa de que los agentes de inteligencia artificial requieran una mayor infraestructura de procesamiento también fortaleció a fabricantes de chips y empresas asociadas a centros de datos.
El lunes, Intel avanzó 12,2%, Arm Holdings subió 17% y Advanced Micro Devices (AMD) ganó alrededor de 10%. Ese movimiento permitió que AMD superara por primera vez una capitalización bursátil de US$1 billón, mientras el índice de semiconductores PHLX avanzó 4,3%.
El martes, otras compañías del sector continuaban beneficiándose de esa tendencia. Micron Technology subía cerca de 3,9% durante la sesión y Sandisk registraba un avance superior al 7%.
La reacción refleja una de las principales apuestas del mercado tecnológico: que una expansión del uso de agentes capaces de ejecutar tareas autónomas aumentará la demanda por capacidad computacional, memoria, procesadores y centros de datos necesarios para entrenar y operar esos sistemas.
El efecto de la IA no beneficia a todas las compañías
El avance de Muse también abrió interrogantes sobre el impacto que los agentes autónomos podrían tener en empresas que actualmente actúan como intermediarias entre consumidores y servicios digitales.
Durante la jornada del martes, compañías como Uber y Lyft retrocedían alrededor de 1%, mientras Expedia caía cerca de 4% y Charles Schwab perdía alrededor de 5,5%. Parte de las ventas estuvo asociada al temor de que asistentes capaces de organizar viajes, buscar productos o realizar operaciones financieras modifiquen la relación directa entre esas plataformas y sus clientes.
Amazon, además, señaló que Muse no estaba autorizado a operar dentro de su plataforma de comercio electrónico y solicitó a Meta retirar esa integración. La compañía cuestionó la forma en que el agente accedía a cuentas y credenciales de usuarios, mostrando uno de los desafíos que enfrentará la expansión de este tipo de sistemas hacia servicios de terceros.
Por tanto, el rally vinculado a la inteligencia artificial está generando una creciente diferenciación entre compañías que podrían beneficiarse de una mayor demanda de infraestructura y aquellas cuyos modelos de negocio podrían enfrentar nuevos competidores automatizados.
Petróleo y bonos también apoyan a las tecnológicas
El récord del Nasdaq no responde únicamente a Meta y la inteligencia artificial. Las condiciones del mercado energético y de deuda también aportaron soporte a las acciones tecnológicas.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años descendió nuevamente hacia la zona de 5%, después de las presiones observadas durante las semanas anteriores. Tasas de largo plazo más bajas suelen favorecer especialmente a empresas tecnológicas y de crecimiento, porque aumentan el valor presente de los beneficios proyectados para los próximos años.
Al mismo tiempo, el petróleo Brent había retrocedido hasta aproximadamente US$100 por barril, después de alcanzar niveles superiores en medio de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. La disminución de las cotizaciones energéticas reduce parcialmente las preocupaciones por nuevas presiones inflacionarias y, por extensión, por un endurecimiento adicional de la política monetaria estadounidense.
El escenario sigue siendo volátil. Los inversionistas mantienen la atención sobre las decisiones de la Reserva Federal, el comportamiento de la inflación, las tensiones internacionales y las futuras inversiones multimillonarias de las grandes tecnológicas en infraestructura de inteligencia artificial.
El nuevo máximo del Nasdaq muestra, por ahora, que la inteligencia artificial volvió a convertirse en uno de los principales motores del mercado estadounidense, aunque el desempeño futuro dependerá de que las compañías transformen el fuerte crecimiento del gasto y de la adopción tecnológica en ingresos y beneficios sostenibles.









