
El precio del níquel en 2026 muestra señales de soporte en un escenario marcado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente y ajustes en la oferta de Indonesia, aunque la sobreoferta mundial continúa operando como un límite estructural para alzas de mayor magnitud.
Indonesia sigue siendo el principal determinante del mercado. El país mantiene una expansión de capacidad que refuerza la presión bajista de fondo, incluso en un contexto de mayor volatilidad internacional. En paralelo, el ajuste de cuotas mineras introdujo una señal de contención en la oferta. Reuters informó en febrero que las autoridades indonesias estimaban permisos nacionales de extracción de níquel en un rango de 260 a 270 millones de toneladas húmedas, por debajo de las referencias previas del mercado.
Ese ajuste ha contribuido a mejorar el sentimiento del mercado, aunque no altera por sí solo el cuadro general de abundancia de oferta. La expectativa dominante sigue siendo la de un mercado excedentario durante 2026, en la medida en que Indonesia continúe ampliando su capacidad de producción y procesamiento. Nornickel estimó en febrero que el superávit global de níquel podría llegar a 275.000 toneladas este año si el país mantiene su actual trayectoria productiva.
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Presión sobre la oferta refinada
El conflicto en Medio Oriente también ha introducido restricciones adicionales sobre la oferta efectiva de níquel refinado. La disrupción de embarques de azufre desde la región del Golfo ha afectado el abastecimiento de un insumo clave para las operaciones de lixiviación ácida a alta presión, utilizadas en plantas de procesamiento en Indonesia. Según un reporte de Reuters de marzo, Indonesia depende en torno a un 75% del Medio Oriente para sus importaciones de azufre, y una interrupción prolongada podría traducirse en recortes de producción.
A ese factor se suma el aumento de los costos energéticos, que eleva la presión sobre productores de mayor costo fuera de Indonesia y reduce márgenes en un mercado que ya opera con señales mixtas. Ese componente aporta sostén a los precios, pero no modifica el límite que impone la abundancia de oferta global.
Demanda con menor dinamismo
Por el lado de la demanda, el mercado enfrenta una expansión más moderada. La desaceleración en sectores industriales y los cambios en la industria de baterías han reducido las expectativas de consumo de níquel. La Agencia Internacional de Energía indicó en su Global EV Outlook 2025 que las baterías de fosfato de hierro y litio representaron casi la mitad del mercado mundial de baterías para vehículos eléctricos en 2024, una tendencia que reduce la intensidad de uso de níquel en parte de la demanda asociada a electromovilidad.
En ese contexto, el mercado del níquel transita 2026 con un equilibrio todavía frágil. Los factores geopolíticos y las restricciones puntuales de oferta entregan soporte al precio, pero la trayectoria del metal seguirá determinada principalmente por la velocidad con que Indonesia expanda su capacidad y por la capacidad del mercado global para absorber ese volumen adicional.












